La historia debe cambiar, pero el cambio no vendrá de quienes se benefician del status quo. Vendrá de una ciudadanía que despierte y exija lo que por derecho le corresponde: un gobierno transparente, controlado y al servicio del pueblo.
Si Matzkin sigue creyendo que ser intendente es equivalente a ser gerente de una empresa privada, los zarateños seguirán pagando las consecuencias de esa visión mediocre y peligrosa del servicio público.
El caso de Juan Ignacio Novelli es un manual perfecto de cómo no debe funcionar la administración pública.
Cuando las explicaciones oficiales no resisten el menor análisis y la ‘transparencia’ municipal se convierte en un festival de contradicciones.
Si Matzkin sigue creyendo que ser intendente es equivalente a ser gerente de una empresa privada, los zarateños seguirán pagando las consecuencias de esa visión mediocre y peligrosa del servicio público.
En Zárate tapan murales de paz con pintura celeste y el Municipio calla. Nada nuevo.
Los zarateños se hartaron, y tienen razón para estarlo. Ahora falta ver si quienes gobiernan están dispuestos a escuchar ese hartazgo o si preferirán seguir viviendo en su mundo de fantasía y nubes de pedo hasta que la realidad los termine por llevar puestos.
Los zarateños se hartaron, y tienen razón para estarlo. Ahora falta ver si quienes gobiernan están dispuestos a escuchar ese hartazgo o si preferirán seguir viviendo en su mundo de fantasía y nubes de pedo hasta que la realidad los termine por llevar puestos.
La política debe servir para unir, no para dividir. Para fortalecer el tejido social, no para desgarrarlo. Para construir en común, no para promover el egoísmo individual.
La realidad zarateña exige respuestas urgentes. La complicidad del oficialismo local con las políticas destructivas del gobierno nacional no puede seguir siendo tolerada. Es hora de que los trabajadores y las familias de Zárate tengan dirigentes que realmente los representen.Cáffaro fue un experto y Matzkin, como buen alumno, heredó un sistema de contrataciones discrecionales y, lejos de modificarlo, lo ha perfeccionado. La diferencia con gestiones anteriores no está en los métodos, sino en la sofisticación legal para justificar lo injustificable.
La investigación sobre las declaraciones juradas patrimoniales continuará en próximas entregas, donde analizaremos las declaraciones de otros funcionarios y el patrón de irregularidades que caracteriza a esta gestión municipal.
Del ‘Pavimento Electoral’ a las ‘Escuelas Electorales’: La evolución del marketing político zarateño
Esta no es solo la historia de una obra mal hecha, es el retrato de una forma de gobernar que prioriza imagen por sobre la sustancia, marketing por sobre planificación, la foto por sobre la solución real de los problemas.
La realidad zarateña exige respuestas urgentes. La complicidad del oficialismo local con las políticas destructivas del gobierno nacional no puede seguir siendo tolerada. Es hora de que los trabajadores y las familias de Zárate tengan dirigentes que realmente los representen.
La derrota electoral de septiembre no fue casualidad ni producto de fuerzas externas. Fue la consecuencia lógica de una gestión que prometió cambio y entregó continuismo, que habló de renovación pero practicó el reciclaje político.
La Ordenanza 5207 no se debe modificar, se debe derogar.
La transparencia no es un slogan de campaña: es una obligación democrática. Y cuando esa obligación se traiciona, la ciudadanía tiene el derecho y el deber de exigir explicaciones.
En Zárate, como bien sabemos, la realidad supera cualquier ficción política.
La Ordenanza 5207 no se debe modificar, se debe derogar.
La democracia local se fortalece con diálogo, debate constructivo y exigencia ciudadana. Zárate merece una gestión que esté a la altura de los zarateños y su historia.
El caso de Juan Ignacio Novelli es un manual perfecto de cómo no debe funcionar la administración pública.
Zárate merece una gestión que predique con el ejemplo, no con las palabras vacías de contenido por la propia incoherencia de quien las pronuncia.
Los zarateños ya dieron su veredicto. Solo resta ver si la dirigencia política está a la altura de interpretar correctamente el mensaje que enviaron a través de las urnas.
La presentación de las Declaraciones Juradas fue una puesta en escena. Aquí te contamos por qué.
Matzkin anunció su DDJJ, pero no la publicó: transparencia de cartón y cero control real.