La pregunta del título encierra una afirmación que ya todos intuíamos pero que nadie quería decir en voz alta: Fuerza Patria está jugando. El problema es que no sabemos exactamente a qué. O peor aún: sí lo sabemos, pero nos negamos a aceptarlo. Y ese es el interrogante que dispara esta columna. Porque cuando las fichas empiezan a caer, el tablero muestra un diseño que ya conocemos de memoria.
Buscando: Leandro Matilla
La casta política local cerró filas con uno de los propios para que nada cambie, para que todo siga igual, para que el vecino siga siendo un espectador pasivo de una obra que se repite temporada tras temporada.
El verano se acerca. Las temperaturas subirán. Los aires acondicionados se encenderán. Y la red eléctrica, esa que debería haber sido reforzada con los setecientos millones prometidos, seguirá siendo la misma red endeble y sobrecargada de siempre. Los cortes vendrán.
La presentación de la denuncia, la solicitud de una comisión investigadora y el pedido de apartamiento preventivo de Hergert no son un capricho legalista ni una movida de ajedrez político: son una defensa del orden institucional y del imperio de la ley contra quienes creen que la política es una caja chica de privilegios a repartir entre amigos.
El 7 de septiembre los vecinos dijeron ‘basta’. Que el proyecto de Matzkin no convenció. Y eso se tradujo en el Concejo Deliberante, pero en lugar de hacer autocrítica, en lugar de repensar estrategias, decidieron hacer lo que mejor saben: manipular las reglas del juego para seguir en la cancha.
La sesión de ayer fue apenas el primer capítulo de esta nueva temporada del circo político zarateño. Y si arrancó así, con irregularidades, un presidente que no estuvo a la altura, negociaciones a puertas cerradas, cuartos intermedios interminables y malabares legales, no queremos ni imaginar cómo va a terminar.
Puede pasar de todo en la sesión de hoy. O puede que no pase nada, que es lo más probable. Pero estaremos atentos, porque alguien tiene que hacer las preguntas incómodas en este Distrito.
¿Será todo una puesta en escena y quienes son tan rivales en realidad no lo son tanto? Siempre queda la posibilidad de lanzar globos de humo para distraer y en realidad todo está acordado aunque pretendan hacer creer que hay una disputa en juego.
El próximo viernes comienza una nueva etapa. Veremos si es mejor o peor que la actual… aunque por imposible que parezca, todo indica que continuará la debacle. Veremos si los nuevos equilibrios obligan a gobernar mejor o solo generan más acuerdos de pasillo. Veremos si la democracia zarateña madura o sigue siendo este circo que todos conocemos.
¿Va a seguir jugando a la Gran Esfinge? ¿Esperará que el tiempo cure heridas que él mismo ayudó a abrir? ¿O finalmente entenderá que el silencio en política no es neutralidad, es complicidad?