El jueves pasado, el recinto del Deliberativo zarateño vivió una escena que vale la pena mirar dos veces: cuando los números dejaron de acompañar al oficialismo, los bloques de Somos Zárate y La Libertad Avanza se retiraron del recinto. No perdieron la votación: intentaron evitar estar cuando les tocaba perder. Y el Intendente, desde su realidad paralela habitual, ya declaró muerto un expediente que sigue vivo. Repasamos el éxodo, el invento y la rendición libertaria.
Buscando: Leandro Matilla
Los tiempos que vienen nos dirán si el paciente se recupera… o si el próximo golpe lo deja en el quirófano.
El decreto 205/26 volvió a comisión. Los vecinos, mientras tanto, siguen esperando. Y el Expediente, que muchos daban por muerto, tan solo estaba de parranda…
Cómo un pedido de cuarto intermedio dejó al descubierto que en Zárate no solo se discute el destino de la ribera: se está definiendo quién manda en el peronismo local.
Llamemos a las cosas por su nombre. Esto no es desprolijidad.
Llamemos a las cosas por su nombre. Esto no es desprolijidad.
O cómo Matzkin pasó del ‘retiraremos’ autoritario al ‘solicito el retiro’ lastimero, pero sigue sin entender que el problema no es el Concejo: es él.
Sí, el Intendente tiene razón y debería comenzar por llevar a los hechos lo que proclama en el discurso. Matzkin debe hacerse cargo y decir quién es el ministro y quién es el concejal que le pidieron que Exaltación de la Cruz deposite sus residuos en Zárate.
Llamemos a las cosas por su nombre. Esto no es desprolijidad.
Los concejales, está claro, viven en otro mundo.
Un mundo donde la ‘profunda preocupación’ por la seguridad no alcanza ni para sostener un proyecto propio en el recinto.