En Zárate tapan murales de paz con pintura celeste y el Municipio calla. Nada nuevo.
Los zarateños se hartaron, y tienen razón para estarlo. Ahora falta ver si quienes gobiernan están dispuestos a escuchar ese hartazgo o si preferirán seguir viviendo en su mundo de fantasía y nubes de pedo hasta que la realidad los termine por llevar puestos.
Los zarateños se hartaron, y tienen razón para estarlo. Ahora falta ver si quienes gobiernan están dispuestos a escuchar ese hartazgo o si preferirán seguir viviendo en su mundo de fantasía y nubes de pedo hasta que la realidad los termine por llevar puestos.
La política debe servir para unir, no para dividir. Para fortalecer el tejido social, no para desgarrarlo. Para construir en común, no para promover el egoísmo individual.
La realidad zarateña exige respuestas urgentes. La complicidad del oficialismo local con las políticas destructivas del gobierno nacional no puede seguir siendo tolerada. Es hora de que los trabajadores y las familias de Zárate tengan dirigentes que realmente los representen.Cáffaro fue un experto y Matzkin, como buen alumno, heredó un sistema de contrataciones discrecionales y, lejos de modificarlo, lo ha perfeccionado. La diferencia con gestiones anteriores no está en los métodos, sino en la sofisticación legal para justificar lo injustificable.
La investigación sobre las declaraciones juradas patrimoniales continuará en próximas entregas, donde analizaremos las declaraciones de otros funcionarios y el patrón de irregularidades que caracteriza a esta gestión municipal.
Del ‘Pavimento Electoral’ a las ‘Escuelas Electorales’: La evolución del marketing político zarateño
Esta no es solo la historia de una obra mal hecha, es el retrato de una forma de gobernar que prioriza imagen por sobre la sustancia, marketing por sobre planificación, la foto por sobre la solución real de los problemas.
La realidad zarateña exige respuestas urgentes. La complicidad del oficialismo local con las políticas destructivas del gobierno nacional no puede seguir siendo tolerada. Es hora de que los trabajadores y las familias de Zárate tengan dirigentes que realmente los representen.
La derrota electoral de septiembre no fue casualidad ni producto de fuerzas externas. Fue la consecuencia lógica de una gestión que prometió cambio y entregó continuismo, que habló de renovación pero practicó el reciclaje político.
La Ordenanza 5207 no se debe modificar, se debe derogar.
La transparencia no es un slogan de campaña: es una obligación democrática. Y cuando esa obligación se traiciona, la ciudadanía tiene el derecho y el deber de exigir explicaciones.
En Zárate, como bien sabemos, la realidad supera cualquier ficción política.
La Ordenanza 5207 no se debe modificar, se debe derogar.
La democracia local se fortalece con diálogo, debate constructivo y exigencia ciudadana. Zárate merece una gestión que esté a la altura de los zarateños y su historia.
El caso de Juan Ignacio Novelli es un manual perfecto de cómo no debe funcionar la administración pública.
Zárate merece una gestión que predique con el ejemplo, no con las palabras vacías de contenido por la propia incoherencia de quien las pronuncia.
Los zarateños ya dieron su veredicto. Solo resta ver si la dirigencia política está a la altura de interpretar correctamente el mensaje que enviaron a través de las urnas.
La presentación de las Declaraciones Juradas fue una puesta en escena. Aquí te contamos por qué.
Matzkin anunció su DDJJ, pero no la publicó: transparencia de cartón y cero control real.
El acomodo que terminó en desacomodo político El pasado viernes 29 de agosto, el Intendente Marcelo Matzkin dispuso a través del Decreto N° 434/25 ‘el cese del Sr. Alejandro Rubén Puebla,…
Mientras el dinero del festival no aparezca y las explicaciones sigan brillando por su ausencia, este episodio quedará como otro capítulo más en la larga lista de irregularidades y opacidades que caracteriza a la gestión de Marcelo Matzkin en Zárate.
El silencio de hoy será la impunidad del mañana. Y Zárate no puede permitirse más años de instituciones débiles y funcionarios que se creen intocables.
El 7 de septiembre no elegimos solo concejales. Elegimos si queremos un Concejo Deliberante que trabaje o una escribanía municipal. Elegimos si la política sirve para controlar al poder o para validarlo. Elegimos si Zárate merece representantes a la altura de sus necesidades o si nos conformamos con más de lo mismo.
Las aguas pueden estar turbias, pero la responsabilidad política es cristalina. Y ahora, gracias al Tribunal de Cuentas, también tendrá consecuencias jurídicas. Era hora.