Al final del día, lo que estamos presenciando en Zárate no es construcción política. No es gobernabilidad. No es búsqueda del bien común. Es simple y llanamente negocio personal. Es la vieja y conocida práctica de usar el Estado como agencia de empleos para los amigos políticos. Es la puerta giratoria que gira y gira y gira, siempre con los mismos apellidos rotando de cargo en cargo.
Buscando: Axel Kicillof
al final del día, la política bonaerense es eso: una escalera caracol donde todos suben pensando que van hacia arriba, pero en realidad solo están dando vueltas en el mismo lugar. Y Ranzini, con su nuevo cargo en el BAPRO, acaba de completar una vuelta más. ¿Cuántas le quedarán? El tiempo lo dirá. Pero apostamos a que muchas. Porque en este circo, los que saben hacer malabares con sus convicciones siempre tienen trabajo.
¿Va a seguir jugando a la Gran Esfinge? ¿Esperará que el tiempo cure heridas que él mismo ayudó a abrir? ¿O finalmente entenderá que el silencio en política no es neutralidad, es complicidad?
Sin alternativa no hay alternancia. Y sin alternancia, lo que tenés es una monarquía con urnas.
Matilla juega sucio, Propato ¿afuera? mientras Matzkin aplaude: Zárate, tierra de traiciones.
Matilla juega sucio, Propato ¿afuera? mientras Matzkin aplaude: Zárate, tierra de traiciones.
Matilla juega sucio, Propato ¿afuera? mientras Matzkin aplaude: Zárate, tierra de traiciones.
Matilla juega sucio, Propato ¿afuera? mientras Matzkin aplaude: Zárate, tierra de traiciones.
Matilla juega sucio, Propato ¿afuera? mientras Matzkin aplaude: Zárate, tierra de traiciones.
Leandro Matilla no será candidato a concejal porque la Junta Electoral hizo lo que tenía que hacer y no oficializó la lista espejo que el titular del Partido Justicialista local presentó el 21 de julio pasado.