La casta política local cerró filas con uno de los propios para que nada cambie, para que todo siga igual, para que el vecino siga siendo un espectador pasivo de una obra que se repite temporada tras temporada.
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El 7 de septiembre los vecinos dijeron ‘basta’. Que el proyecto de Matzkin no convenció. Y eso se tradujo en el Concejo Deliberante, pero en lugar de hacer autocrítica, en lugar de repensar estrategias, decidieron hacer lo que mejor saben: manipular las reglas del juego para seguir en la cancha.
La sesión de ayer fue apenas el primer capítulo de esta nueva temporada del circo político zarateño. Y si arrancó así, con irregularidades, un presidente que no estuvo a la altura, negociaciones a puertas cerradas, cuartos intermedios interminables y malabares legales, no queremos ni imaginar cómo va a terminar.
Puede pasar de todo en la sesión de hoy. O puede que no pase nada, que es lo más probable. Pero estaremos atentos, porque alguien tiene que hacer las preguntas incómodas en este Distrito.
¿Será todo una puesta en escena y quienes son tan rivales en realidad no lo son tanto? Siempre queda la posibilidad de lanzar globos de humo para distraer y en realidad todo está acordado aunque pretendan hacer creer que hay una disputa en juego.
El próximo viernes comienza una nueva etapa. Veremos si es mejor o peor que la actual… aunque por imposible que parezca, todo indica que continuará la debacle. Veremos si los nuevos equilibrios obligan a gobernar mejor o solo generan más acuerdos de pasillo. Veremos si la democracia zarateña madura o sigue siendo este circo que todos conocemos.
Sin alternativa no hay alternancia. Y sin alternancia, lo que tenés es una monarquía con urnas.
En Zárate ganó Fuerza Patria el 7 de septiembre y ganó Fuerza Patria el 26 de octubre, los números así lo reflejan, pero si a este análisis cuantitativo sumamos la variable cualitativa, además perdió Marcelo Matzkin.
El león libertario rugió fuerte y el eco se escuchó desde La Quiaca hasta Ushuaia, pasando por el obelisco y llegando hasta el Congreso, donde las nuevas bancas violetas cambiarán las reglas del juego político.
¿Qué opinarán Matzkin y los ediles abstencionistas sobre la privatización de NASA ahora que ‘el crá’ la apoyó abiertamente? ¿Seguirán con el cuento de que ‘no tenemos información suficiente para opinar’? ¿O finalmente asumirán que están del lado de la privatización pero no se animan a decirlo?
¿Tendrá consecuencias electorales mañana?