Cuando el funcionario nunca deja de ser funcionario (aunque diga lo contrario)
Contrariando la idea defendida por Marcelo Matzkin respecto que el funcionariado es un trabajo, con horarios que cumplir, y que fuera de él el funcionario deja de ser funcionario, la Directora Municipal de Publicación de Normas Irene Guehenneuf publicó el pasado domingo, en horas de la tarde -porque la transparencia, al parecer, no descansa ni los domingos (guiño guiño)- el BOM 176 que, entre otras perlas de las cuales ya nos ocuparemos, incluye el Decreto Nº 534/25.
En él se convalidó ‘la contratación celebrada con la empresa HONDARRA SERVICIOS S.A. para la prestación de servicios públicos, por medio de la firma del contrato de ‘Mantenimiento de Áreas Verdes. Sectores Parque Urbano, Avda. Mitre, Avda. Anta y Avda. Lavalle’, que obra en el expediente 4121-1705/25′. Un texto como tantos otros de los que firma Marcelo Matzkin, frío, formal, burocrático. Pero este texto tan aséptico genera suspicacias desde el momento en que quien acompaña la rúbrica es Sergio ‘Tano’ Agostinelli, el Secretario de Obras, Mantenimiento y Servicios Públicos municipal que es parte de (casi) toda acción sospechosa del gobierno local… y son muchas, muchísimas.
El contrato de los $178 millones que apareció siete meses después 🎩
En este caso autorizaron ‘a la Contaduría Municipal y a la Dirección de Compras, a realizar la Orden de Compra a la Empresa HONDARRA SERVICIOS S.A. por el importe de Pesos Ciento Setenta y Ocho Millones Doscientos Sesenta y Nueve Mil Seiscientos Cuarenta y Uno con 20/100 ($178.269.641,20) IVA Incluido, en concepto de la prestación de mantenimiento de espacios verdes realizada en el marco del contrato del expediente 4121-1705/25, y como celebración de lo allí acordado’.
Pero esperen, ¿de qué se trata lo acordado? ¿Quiénes son Hondarra Servicios S.A.? ¿Por qué nadie había escuchado hablar de ellos antes? La respuesta a estas preguntas es más jugosa de lo que imaginan.
La primera pregunta la responden los propios funcionarios en los considerandos del Decreto cuando afirman que ‘en fecha 1 de abril del presente, se suscribió contrato de mantenimiento de espacios verdes por las zonas de referencia, entre el Sr. Secretario de Obras, Mantenimiento y Servicios Públicos Ing. Sergio Agostinelli, y el Sr. Benjamín de Felipe, apoderado de la firma’.
Sí, leyeron bien: firmaron un contrato de manera directa el 1 de abril y lo convalidan más de siete meses después. Como quien esconde un elefante en el placard y espera que nadie lo note. ¿A qué se debe la demora en la convalidación? ¿Por qué se mantuvo oculto el contrato directo por más de medio año? ¿Será por el monto del contrato? Spoiler alert: sí, es por el monto.
La licitación pública que nunca fue (porque no convenía) 📋❌
En mayo pasado se actualizaron los montos topes por los cuáles se puede realizar compras directas y licitaciones privadas, y por encima de este último, cuando se deben realizar licitaciones públicas. El monto del contrato firmado en abril, $178.269.641,20, excede y por mucho los montos fijados para la convocatoria a una Licitación Pública.
Sin embargo, Matzkin y su secuaz afirmaron que ‘el mantenimiento de espacios verdes constituye un servicio público esencial, directamente vinculado a la preservación del ambiente urbano, la higiene, la salud y la seguridad de la población, cuya interrupción hubiera generado un grave perjuicio a la comunidad’ y decidieron emprender un camino diferente al previsto en la ley.
No lo hicieron en el marco de una emergencia declarada por el Concejo Deliberante ni en el marco del inciso e) del artículo 132 de la Ley Orgánica de Municipalidades al que han apelado, en casos muy discutibles, con anterioridad. Simplemente lo hicieron. Porque sí. Porque pueden. Porque en Zárate, las reglas son sugerencias cuando molestan.
El misterio de Hondarra: cuando Azcoitía vuelve a escena 🎭
Quizás la explicación de este accionar se encuentre en la segunda pregunta que nos hiciéramos más arriba: ¿Quiénes son Hondarra Servicios S.A.?
Desde octubre de 2024 la firma societaria aparece en el Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires como habiendo cambiado su denominación social de Luor Servicios S.A. a Hondarra Servicios S.A., y se consignan los nombres de los socios que representan el 100% del capital (Fernando R. Azcoitia y Gabriela F. Manavella) y el nuevo domicilio social en San Nicolás.
¿Quién es entonces Fernando R. Azcoitía? Ah, pero aquí es donde la trama se pone interesante, muy interesante.
Azcoitía es el presidente del holding Grupo Globaz, que agrupa varias firmas enfocadas en los rubros tecnología, medioambiente y servicios municipales/empresariales. ¿Y qué empresa incluye el Grupo Globaz? ENTRE S.R.L., la empresa que se encarga de la recolección de residuos y de su traslado a San Nicolás, localidad de la que es oriundo Azcoitía, y donde presidió el Consorcio del Puerto de San Nicolás.
Como dice el politólogo estadounidense Robert Dahl, uno de los máximos teóricos de la democracia moderna, cuando el poder económico captura al Estado se erosiona la esencia democrática. Y en Zárate, esa erosión parece deporte oficial.
La plutocracia zarateña: cuando los que tienen el poder económico también tienen el político 🏛️💸
La plutocracia (del griego ploutos, ‘riqueza’ y kratos, ‘poder’) es una forma de oligarquía en la que una sociedad está gobernada o controlada por la minoría formada por sus miembros más acaudalados, donde aquellos que controlan los recursos materiales también controlan el poder político. En su uso moderno, se denomina plutocracia a las sociedades en las que los grupos más enriquecidos ejercen una influencia predominante en el gobierno, donde el poder puede ejercerse de manera indirecta: los políticos responden a intereses únicamente de aquellos que controlan el poder económico.
Zárate es el ejemplo perfecto de plutocracia contemporánea. No es que los ricos gobiernen directamente (aunque algunos lo hacen), sino que quienes gobiernan responden exclusivamente a los intereses de quienes controlan el poder económico.
Como escribimos anteriormente en nuestro análisis sobre la plutocracia zarateña, aquí se cumplen todas las características de este sistema espurio: el poder reside en quienes concentran más riquezas, hay control de los medios de comunicación, se utiliza el financiamiento de campañas políticas como mecanismo de influencia, y las políticas públicas favorecen sistemáticamente los intereses de una minoría por sobre los de la mayoría.
El filósofo político Noam Chomsky advierte sobre cómo las plutocracias modernas apoyan tanto a dictaduras como a democracias cuando saben que pueden hacer dinero, sin importarles los valores democráticos. En Zárate vemos esa misma lógica: el beneficio económico de unos pocos está por encima del bienestar general.
El patrón que se repite: ENTRE, Hondarra y la caja municipal 🔄
Además, Azcoitía fue mencionado en la denuncia de lavado de dinero con los aportes de la campaña de Cambiemos en 2017, algo que también denunciamos para el caso local. Todo queda entre amigos, siempre.
Contextualicemos esto: no es la primera vez que empresas del Grupo Globaz reciben contratos millonarios del municipio zarateño. Como documentamos en Los negocios de la emergencia, ENTRE S.R.L. ya había sido adjudicataria de múltiples contratos directos por más de $982 millones para el transporte de residuos, además de recibir redeterminaciones de precios y reformulaciones de contratos que incluían servicios no originalmente licitados.
El patrón es siempre el mismo: una necesidad pública (real o inventada), una contratación directa que elude los mecanismos de transparencia, y el mismo empresario de San Nicolás que recibe millones de pesos de los zarateños. Como si el Estado municipal fuera una franquicia del Grupo Globaz.
La plutocracia denota la búsqueda de ciertas élites económicas de alcanzar el poder político, para controlar al Estado y, bajo el discurso de libertad económica y de reducir el tamaño del Estado, conseguir una serie de prebendas y beneficios para sus intereses particulares. ¿Les suena familiar?
El poder detrás del poder: Agostinelli, el operador perfecto 🎪
Sergio ‘Tano’ Agostinelli no es un funcionario más. Es el poder detrás del poder, el operador que hace posible que estas maniobras se concreten. Su firma aparece en prácticamente todos los decretos polémicos, en todas las contrataciones directas sospechosas, en todos los negocios turbios que benefician siempre a los mismos.
Agostinelli es la pieza clave del engranaje plutocrático zarateño. El que conecta el poder político con el poder económico, el que traduce las necesidades empresariales en decretos municipales, el que convierte los intereses privados en políticas públicas.
Como señala el economista francés Thomas Piketty, cuando la desigualdad económica se traduce en desigualdad política, la democracia se convierte en una fachada. En Zárate, esa fachada hace agua por todos lados, pero a nadie parece importarle.
El Concejo Deliberante: cómplices silenciosos del saqueo 🙊
Una vez más, Matzkin y Agostinelli a través de una polémica (¿e ilegal?) contratación directa deciden dar millonarios negocios a los mismos de siempre. Mientras tanto los concejales miran… y cobran a fin de mes. Ni siquiera quienes asumirán en menos de un mes alzan la voz para exigir que las cosas se hagan bien, lo cual augura una situación igual o peor que la actual.
Pareciera que todos sacan provecho de la situación actual y que el silencio es la mejor opción. El silencio cómplice, el silencio cobarde, el silencio que permite que el saqueo continúe mientras ellos se reparten las migajas.
En una plutocracia, los plutócratas buscan limitar la participación política de quienes no tienen cierto nivel económico, perpetúan el sistema y se centran en satisfacer sus propios intereses. Y el Concejo Deliberante zarateño es el brazo ejecutor de esa limitación: dejando hacer, dejando pasar, mirando para otro lado mientras los negocios se cierran en las sombras.
Nosotros no nos callamos 📢
No para nosotros que seguiremos alzando la voz cada vez que las cosas se hagan reñidas con la ley, cada vez que las cosas se hagan contra los vecinos, cada vez que entendamos que las cosas se hacen mal.
Porque mientras exista este sistema donde el poder económico compra al poder político, mientras sigan los contratos millonarios para los mismos empresarios, mientras el Concejo Deliberante siga siendo una escribanía del Ejecutivo, Zárate seguirá siendo una plutocracia disfrazada de democracia.
Y nosotros seguiremos rompiendo ese aislamiento, denunciando cada negociado, cada contrato trucho, cada decreto ilegal, cada maniobra de esta plutocracia local que se cree dueña de Zárate.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
