al final del día, la política bonaerense es eso: una escalera caracol donde todos suben pensando que van hacia arriba, pero en realidad solo están dando vueltas en el mismo lugar. Y Ranzini, con su nuevo cargo en el BAPRO, acaba de completar una vuelta más. ¿Cuántas le quedarán? El tiempo lo dirá. Pero apostamos a que muchas. Porque en este circo, los que saben hacer malabares con sus convicciones siempre tienen trabajo.
La diferencia entre Maradona y Unrein es simple: el Diego ponía la cara, asumía, bancaba. Walter busca culpables, se victimiza, esconde la mano después de tirar la piedra.
El Diego tenía razón en aquellas declaraciones de 2009. Walter, claramente, no la tiene hoy.
La sesión de ayer fue apenas el primer capítulo de esta nueva temporada del circo político zarateño. Y si arrancó así, con irregularidades, un presidente que no estuvo a la altura, negociaciones a puertas cerradas, cuartos intermedios interminables y malabares legales, no queremos ni imaginar cómo va a terminar.
Puede pasar de todo en la sesión de hoy. O puede que no pase nada, que es lo más probable. Pero estaremos atentos, porque alguien tiene que hacer las preguntas incómodas en este Distrito.
Está claro que hace rato que Iglesias tiene el boleto picado. Cualquiera que observe mínimamente la política zarateña lo sabe. Pero surge la pregunta: ¿a quién darle esa papa caliente que lo único que hizo Iglesias fue hornearla un poco más? Porque seamos honestos, el área de Seguridad en Zárate es tierra arrasada, y nadie quiere quemarse las manos ahí.
¿Será todo una puesta en escena y quienes son tan rivales en realidad no lo son tanto? Siempre queda la posibilidad de lanzar globos de humo para distraer y en realidad todo está acordado aunque pretendan hacer creer que hay una disputa en juego.
¿Qué se oculta? ¿Por qué no se da a publicidad una información pública? ¿Por qué no se la publica con un simple clic en la página web del municipio? ¿A qué se debe tanta oscuridad de gobierno?
El próximo viernes comienza una nueva etapa. Veremos si es mejor o peor que la actual… aunque por imposible que parezca, todo indica que continuará la debacle. Veremos si los nuevos equilibrios obligan a gobernar mejor o solo generan más acuerdos de pasillo. Veremos si la democracia zarateña madura o sigue siendo este circo que todos conocemos.
El futuro que Matzkin promete está encerrado en un pliego que nadie puede ver. Y eso, queridos vecinos, tiene un nombre: opacidad. Con inteligencia artificial o sin ella.
El futuro que Matzkin promete está encerrado en un pliego que nadie puede ver. Y eso, queridos vecinos, tiene un nombre: opacidad. Con inteligencia artificial o sin ella.
Muchos de quienes hoy aprobarán el proyecto de presupuesto ni siquiera lo leyeron. Aunque también es justo decir que no era necesario que lo hicieran ya que probablemente no lo entenderían. Pero lo más llamativo, lo verdaderamente escandaloso, es que aprobarán algo que ni siquiera tuvieron ante sus ojos.
La celebración duró tres días, pero la sensación de abandono entre los vecinos probablemente dure un poco más. Porque cuando el último food truck se fue, cuando las luces se apagaron y la música cesó, quedó la pregunta flotando en el aire zarateño: ¿A quién le importa el día después?
Cambian los gobiernos, cambian las caras, pero las prácticas oscuras… esas nunca cambian. Bienvenidos a la política zarateña, donde la ‘transparencia’ es tan clara como el río Paraná en bajante y donde los funcionarios hacen malabares entre el sueldo público y las facturas privadas con la agilidad de un prestidigitador de feria.
Bienvenidos al futuro digital de Zárate: donde todo cambia para que nada cambie, y la transparencia es una palabra que suena linda pero que nadie practica.
El presupuesto 2026 no es un ajuste ni un shock expansivo. Es una operación estética: redistribuye, infla, maquilla y reacomoda. Como esos programas de cirugía plástica donde te cambian todo pero el resultado final es… cuestionable.ras el vecino aguante’.
¿Hay un boom impositivo voluntario de ciudadanos enamorados de la recaudación local? No. Lo que hay es revaluación, ajuste de tasas, multas, y una estructura tributaria que -más que autonomía- parece un ‘hagámoslo como podamos mientras el vecino aguante’.
¿Este es un plan de desarrollo o un manual de supervivencia municipal?
Seguramente saben algo que nosotros no sabemos, ¿nos lo comparten por favor?
Porque hasta que no lo hagan, seguiremos preguntando. Una y otra vez. Porque esa es nuestra obligación. Y la de ustedes, concejales, es responder. Pero parece que eso lo olvidaron.
De estos anuncios se les olvidó hacer un videíto contándole a los vecinos que pese a que en mayo habían dicho que suspendían los aumentos del Intendente y el personal jerárquico hasta el 31 de diciembre, no solo no suspendieron los aumentos sino que además en el sueldo de octubre ya no tuvieron retenciones ni descuentos.
El proyecto de Matzkin retrocede a una lógica empresarial que convierte lo público en un catálogo de servicios pagos y la democracia en un trámite molesto que hay que sortear cada cuatro años. Es la vieja receta del neoliberalismo: reducir el Estado para que otros hagan negocio con lo que antes era de todos
En Zárate tenemos una larga y prestigiosa tradición de usar lo público como si fuera privado. Maquinaria municipal que aparece mágicamente en donde no debe. Camionetas del municipio que se utilizan de manera particular. Combustible que se evapora. Empleados municipales que trabajan en casas privadas en horario laboral… y no por hacer homeoffice.
Si esto pasó con un edificio que todos ven, en un terreno sobre la ruta, con una ordenanza publicada… ¿qué pasa con lo que no vemos?
49 años sin Puchi. Por él, y por los otros 29.999 desaparecidos… https://youtu.be/5ggAX-0rV7c?si=DMgmgxLvJlgsOsGrMEMORIA VERDAD JUSTICIA ‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina,…
Los hechos están sobre la mesa. Los documentos, expuestos. Las mentiras de Matzkin, evidenciadas. El doble discurso, desnudado. La pulsión autoritaria de Iglesias, documentada.