La remodelación de Plaza Italia llegó a un cruce inédito: según el propio Intendente, existe un convenio con la Sociedad de Arquitectos y esa colaboración fue pagada. Según el ordenamiento público, ningún convenio de esos pasó por el Concejo Deliberante. Ambas cosas no pueden ser ciertas al mismo tiempo.

Cuando el Municipio de Zárate no publica el video de lo acontecido en La Campiña 1, hay que preguntarse qué es lo que no quiere que veamos. Y cuando una empleada municipal para una bala con el pecho, hay que preguntarse qué fue de aquella compra de chalecos antibalas que Matzkin adjudicó a los pocos meses de asumir. Las preguntas incómodas, como siempre, las hacemos acá. Porque nadie más las hace..

El domingo el Intendente anunció que el Municipio pagará los controles de seguridad de gas de las escuelas porque ‘la provincia no giró los fondos’. Un relato perfecto: enemigo lejano, gestión heroica y cero datos. Salvo que los números existen, están publicados, y cuentan otra historia. O al menos, cuentan que la historia que te cuentan no se puede saber. Y esa, en Zárate, ya es una forma de gobernar.

El fallo de la Corte Suprema contra la tasa cordobesa llega como un espejo incómodo: en Zárate también hay tributos ‘de alcance general’, un alumbrado que se cobra según la electricidad consumida y un Municipio que judicializó su propio esquema para sostenerlo. La contraprestación, si existe, todavía tiene que demostrarla quien cobra.

El jueves pasado, el recinto del Deliberativo zarateño vivió una escena que vale la pena mirar dos veces: cuando los números dejaron de acompañar al oficialismo, los bloques de Somos Zárate y La Libertad Avanza se retiraron del recinto. No perdieron la votación: intentaron evitar estar cuando les tocaba perder. Y el Intendente, desde su realidad paralela habitual, ya declaró muerto un expediente que sigue vivo. Repasamos el éxodo, el invento y la rendición libertaria.