La claque estará de fiesta. Los concejales aplaudirán. Las redes sociales dirán lo que tienen que decir. Y los vecinos, mientras tanto, vivirán el día a día: ese que es bastante más complejo, bastante más real y bastante más difícil que el que sus representantes pretenden instalar.

Dadas las circunstancias, las justificaciones públicas, amenazas inminentes, riesgos nucleares o apelaciones a la seguridad internacional, suelen operar más como narrativas destinadas a legitimar decisiones que responder a cálculos estratégicos previos en vez de las verdaderas causas de la acción política.