El intendente de Zárate convocó a los medios en pleno asueto municipal, que él mismo decretó, para lanzar una diatriba contra el Concejo Deliberante. Lo que pretendía ser una muestra de firmeza terminó siendo un retrato fiel de un gobernante que no entiende que es la democracia: no acepta que perdió las elecciones, no tolera la discrepancia y confunde gobernar con mandar.