El verano se acerca. Las temperaturas subirán. Los aires acondicionados se encenderán. Y la red eléctrica, esa que debería haber sido reforzada con los setecientos millones prometidos, seguirá siendo la misma red endeble y sobrecargada de siempre. Los cortes vendrán.
Un funcionario que no tolera la crítica, que bloquea en lugar de debatir, que miente en su Declaración Jurada, que usa bienes del Estado para su beneficio personal, que direcciona licitaciones, que contrata conocidos, es un funcionario que no respeta las instituciones democráticas. Es un funcionario no puede ni debe ser funcionario.
Tenemos un Intendente que vive en una burbuja y pretende legislar para una realidad que no conoce. Que habla de sacrificios desde su confort. Que exige esfuerzos que él no hace.
Matzkin miente, y lo hace sabiendo que la mayoría de los vecinos no va a leer el Boletín Oficial, no va a revisar los decretos, no va a cuestionar las designaciones. Apuesta a la desidia, al desinterés, al cansancio de una sociedad harta de la política zarateña. Y muchas veces le sale bien.
La presentación de la denuncia, la solicitud de una comisión investigadora y el pedido de apartamiento preventivo de Hergert no son un capricho legalista ni una movida de ajedrez político: son una defensa del orden institucional y del imperio de la ley contra quienes creen que la política es una caja chica de privilegios a repartir entre amigos.
Cuatro años después, la Justicia nos dio su veredicto: en el reino del caffarismo, los errores no son delitos, son apenas inconvenientes administrativos. Y los Decretos firmados desde el futuro, bueno, son muestras de eficiencia anticipada.
Al final del día, lo que estamos presenciando en Zárate no es construcción política. No es gobernabilidad. No es búsqueda del bien común. Es simple y llanamente negocio personal. Es la vieja y conocida práctica de usar el Estado como agencia de empleos para los amigos políticos. Es la puerta giratoria que gira y gira y gira, siempre con los mismos apellidos rotando de cargo en cargo.
Si el gobierno municipal de Zárate es opaco y turbio en su accionar, el Ente para el Desarrollo de Zárate (ENDEZA) es su quintaesencia.
Mientras el intendente de Zárate pretende dar lecciones de ‘fortalecimiento institucional’ en un organismo internacional, en su casa aplica el más elemental de los debilitamientos: el de la ley que juró cumplir y no cumple.
Bienvenidos a Zárate: donde la información pública es una matrioshka infinita y el organigrama municipal es tan real como el Cuco. Donde prometer es gratis y cumplir es opcional. Donde la democracia es un espectáculo y la transparencia, una ilusión óptica.
El 7 de septiembre los vecinos dijeron ‘basta’. Que el proyecto de Matzkin no convenció. Y eso se tradujo en el Concejo Deliberante, pero en lugar de hacer autocrítica, en lugar de repensar estrategias, decidieron hacer lo que mejor saben: manipular las reglas del juego para seguir en la cancha.
¿Quiénes están detrás de AVANZAR Productores Asesores de Seguros S.A.? ¿Existen vínculos políticos, familiares o empresariales con el entorno de Matzkin? ¿O es pura casualidad que justo esta empresa haya sido la elegida entre… ninguna otra?
Bienvenidos a Zárate: donde la información pública es una matrioshka infinita y el organigrama municipal es tan real como el Cuco. Donde prometer es gratis y cumplir es opcional. Donde la democracia es un espectáculo y la transparencia, una ilusión óptica.
al final del día, la política bonaerense es eso: una escalera caracol donde todos suben pensando que van hacia arriba, pero en realidad solo están dando vueltas en el mismo lugar. Y Ranzini, con su nuevo cargo en el BAPRO, acaba de completar una vuelta más. ¿Cuántas le quedarán? El tiempo lo dirá. Pero apostamos a que muchas. Porque en este circo, los que saben hacer malabares con sus convicciones siempre tienen trabajo.
La diferencia entre Maradona y Unrein es simple: el Diego ponía la cara, asumía, bancaba. Walter busca culpables, se victimiza, esconde la mano después de tirar la piedra.
El Diego tenía razón en aquellas declaraciones de 2009. Walter, claramente, no la tiene hoy.
La sesión de ayer fue apenas el primer capítulo de esta nueva temporada del circo político zarateño. Y si arrancó así, con irregularidades, un presidente que no estuvo a la altura, negociaciones a puertas cerradas, cuartos intermedios interminables y malabares legales, no queremos ni imaginar cómo va a terminar.
Puede pasar de todo en la sesión de hoy. O puede que no pase nada, que es lo más probable. Pero estaremos atentos, porque alguien tiene que hacer las preguntas incómodas en este Distrito.
Está claro que hace rato que Iglesias tiene el boleto picado. Cualquiera que observe mínimamente la política zarateña lo sabe. Pero surge la pregunta: ¿a quién darle esa papa caliente que lo único que hizo Iglesias fue hornearla un poco más? Porque seamos honestos, el área de Seguridad en Zárate es tierra arrasada, y nadie quiere quemarse las manos ahí.
¿Será todo una puesta en escena y quienes son tan rivales en realidad no lo son tanto? Siempre queda la posibilidad de lanzar globos de humo para distraer y en realidad todo está acordado aunque pretendan hacer creer que hay una disputa en juego.
¿Qué se oculta? ¿Por qué no se da a publicidad una información pública? ¿Por qué no se la publica con un simple clic en la página web del municipio? ¿A qué se debe tanta oscuridad de gobierno?
El próximo viernes comienza una nueva etapa. Veremos si es mejor o peor que la actual… aunque por imposible que parezca, todo indica que continuará la debacle. Veremos si los nuevos equilibrios obligan a gobernar mejor o solo generan más acuerdos de pasillo. Veremos si la democracia zarateña madura o sigue siendo este circo que todos conocemos.
El futuro que Matzkin promete está encerrado en un pliego que nadie puede ver. Y eso, queridos vecinos, tiene un nombre: opacidad. Con inteligencia artificial o sin ella.
El futuro que Matzkin promete está encerrado en un pliego que nadie puede ver. Y eso, queridos vecinos, tiene un nombre: opacidad. Con inteligencia artificial o sin ella.
Muchos de quienes hoy aprobarán el proyecto de presupuesto ni siquiera lo leyeron. Aunque también es justo decir que no era necesario que lo hicieran ya que probablemente no lo entenderían. Pero lo más llamativo, lo verdaderamente escandaloso, es que aprobarán algo que ni siquiera tuvieron ante sus ojos.