49 años sin Puchi. Por él, y por los otros 29.999 desaparecidos… https://youtu.be/5ggAX-0rV7c?si=DMgmgxLvJlgsOsGrMEMORIA VERDAD JUSTICIA ‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina,…
Los hechos están sobre la mesa. Los documentos, expuestos. Las mentiras de Matzkin, evidenciadas. El doble discurso, desnudado. La pulsión autoritaria de Iglesias, documentada.
¿Qué hay detrás de Zara? La pregunta sigue ahí, flotando en el aire zarateño, esperando una respuesta que nunca llegará. Porque en esta gestión, las respuestas son tan no humanas como la nueva funcionaria.
En Zárate, la única cosa que realmente está protegida es la capacidad de nuestros funcionarios para mentirnos descaradamente mientras disfrutan de los privilegios que el cargo les otorga.
La Ordenanza 5322 no es un acto administrativo: es una confesión política. Un papel que dice más por lo que calla que por lo que ordena. Un documento que lleva la firma de la complicidad institucional, del Concejo Deliberante que aprueba sin preguntar, de la oposición que critica pero no frena, del sistema que funciona para pocos y cobra a todos.
Mientras exista este sistema donde el poder económico compra al poder político, mientras sigan los contratos millonarios para los mismos empresarios, mientras el Concejo Deliberante siga siendo una escribanía del Ejecutivo, Zárate seguirá siendo una plutocracia disfrazada de democracia.
Hay una diferencia entre la influencia legítima de un asesor y la usurpación de funciones que estamos presenciando. Una cosa es aconsejar. Otra muy distinta es cobrar, firmar y aparecer públicamente como autoridad sin serlo.
¿Va a seguir jugando a la Gran Esfinge? ¿Esperará que el tiempo cure heridas que él mismo ayudó a abrir? ¿O finalmente entenderá que el silencio en política no es neutralidad, es complicidad?
Sin alternativa no hay alternancia. Y sin alternancia, lo que tenés es una monarquía con urnas.
Desde la llegada de Marcelo Matzkin al Palacio Municipal, esta práctica de la campaña permanente se ha convertido en una constante, con la lógica de pretender mostrar un gobierno en permanente acción y procurando exhibir ante los vecinos que reclaman que no es que no se hagan cosas, sino que son tantas las cosas que se deben hacer que aún no les tocó el turno.
Galeano debe irse. Y con ella, todos los que creen que ser funcionario es un trabajo con horario, que la función pública es un botín a repartir, que las normas son para los demás.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía dice el dicho, y nosotros sin ser santos ni siquiera creyentes desconfiamos y mucho de quienes dicen una cosa y hacen otra.
Matzkin prometió austeridad y gobierna con privilegios. Prometió transparencia y administra opacidad y silencios. Prometió cambio y perpetúa prácticas.
Torres no vino a gobernar para los zarateños. Vino a acomodarse, una vez más, en el lugar que le dieron. Y cuando ese lugar deje de servirle, saltará al próximo. Porque eso es lo que hacen los oportunistas profesionales: saltan. Siempre saltan.
¿Habrá que esperar a una nueva campaña electoral para que los vecinos puedan tener limpio su barrio? ¿Deberán esperar que las ratas salgan en la foto para que tomen conciencia de la realidad?
Mientras en el relato se gobierna para los que menos tienen, los datos demuestran que lo que se prioriza es la posibilidad de negocio de los que más tienen.
Tenemos que dar la batalla.
Una vez más.
Tenemos la obligación de hacerlo.
Comemos lo que queremos, cuándo queremos. Nos bañamos con agua caliente, dormimos en una cama cómoda, nos calefaccionamos en invierno y nos refrigeramos en verano. Nosotros, los que tenemos estos privilegios, no tenemos excusas.
Porque si no la damos nosotros, que podemos, ¿quién carajo la va a dar?
El problema no es la temática en sí misma. Al fin de cuentas, somos muchos los argentinos que importamos costumbres culturales de otros lados. El problema -el verdadero, el que duele, el que no sale en las fotos- es que mientras hablamos de ‘la festividad de Halloween’, dejamos de hablar de lo que realmente importa.
Torres llega al Palacio Municipal con la misión imposible de ordenar el desorden, de dar volumen político a un gobierno que nunca lo tuvo, de negociar con una oposición que huele sangre.
Hoy el proceso electoral de dos tiempos expuso dos derrotas oficialistas consecutivas en menos de dos meses. Dos. Seguidas. Como si la ciudadanía estuviera tratando de enviar un mensaje en código Morse político: “Che, no nos gusta el rumbo”. Pero en el recinto parece que nadie tiene receptor.
Si la democracia se nutre de acceso, control y participación ciudadana -y no de oscuridad o silencio digital-, entonces la gestión que permite esto está fallando. En Zárate, los ciudadanos merecen algo más que pantallas de error: merecen instituciones que trabajen en la luz, no en la sombra.
En Zárate ganó Fuerza Patria el 7 de septiembre y ganó Fuerza Patria el 26 de octubre, los números así lo reflejan, pero si a este análisis cuantitativo sumamos la variable cualitativa, además perdió Marcelo Matzkin.
El león libertario rugió fuerte y el eco se escuchó desde La Quiaca hasta Ushuaia, pasando por el obelisco y llegando hasta el Congreso, donde las nuevas bancas violetas cambiarán las reglas del juego político.
Que gane la democracia. Pero sobre todo, que gane el sentido común a la hora de analizar los resultados.