Milei reposteó 14 veces un mapa falso generado con IA, atribuido a una fuente que lo desmintió. No es un error. Es el método.
Hagamos un ejercicio mental. Imaginemos que un ciudadano de a pie, no un funcionario, no un experto, no alguien que le paga el sueldo el Estado, comparte en redes sociales un mapa con datos económicos inventados, atribuidos a una institución que los desmiente públicamente, con errores geográficos tan gruesos que falta una provincia entera. Ese ciudadano sería, con justicia, motivo de burla.
Ahora pensemos qué pasa cuando quien hace eso es el Presidente de la Nación. Y no lo hace una vez, sino catorce veces.
Eso es exactamente lo que ocurrió esta semana. Y merece que lo miremos con atención, porque no es un tropiezo. Es un sistema.
🗺️ El mapa, la fuente y la mentira
Circuló en redes sociales un mapa de Argentina con supuestos datos de crecimiento económico por provincia. La imagen indicaba como fuente el Informe Económico Mensual de marzo 2026 del IAE Business School, la escuela de negocios de la Universidad Austral. El mensaje central era contundente: Buenos Aires era la única provincia cuya actividad no crecía. Todas las demás, verde. La provincia gobernada por Axel Kicillof, roja.
El problema es que el mapa es falso de principio a fin.
Desde el área de comunicación del IAE Business School confirmaron que ’ni los datos ni el mapa pertenecen a un informe elaborado por la escuela de negocios de la Universidad Austral’. El Informe Económico de marzo 2026 no hace referencia en ningún apartado a la variación interanual estimada de la actividad económica por provincia. Simplemente, no está ahí. Nunca estuvo.
🤖 Generado con IA, amplificado por el Estado
El mapa no solo tiene datos inventados. Tiene los errores visuales que cualquier persona que alguna vez usó un generador de imágenes por IA reconocería de inmediato. Las siluetas de las provincias están deformadas. Los límites no coinciden con la geografía real. Las formas de Jujuy, Salta, Chubut y Santa Cruz son apenas aproximaciones fantasiosas de lo que deberían ser.
Y hay algo que es, en cierto modo, poéticamente perfecto para describir el nivel de cuidado con el que se construyó esta pieza de desinformación: Tucumán no está en el mapa. Una provincia argentina, con más de un millón y medio de habitantes, simplemente fue olvidada por la IA que fabricó la imagen. Y nadie, en toda la cadena de amplificación que siguió, lo notó o le importó.
Tampoco están las Islas Malvinas, pero de eso nadie habla.
📢 La cadena de amplificación: del anonimato al Presidente
El mapa fue publicado originalmente por la cuenta de X @EMANEM, una cuenta sin especial relevancia pública. Lo que ocurrió después es el mecanismo de amplificación estatal en su versión más desnuda.
Quiénes replicaron el mapa falso
- Javier Milei · Presidente · 14 reposts
- Felipe Núñez · Dir. BICE / Asesor Caputo
- Martín Vauthier · Directorio BCRA
- Alejandro Fargosi · Diputado LLA
- Fernando Iglesias · Embajador ante la UE
- Martín Yeza · Diputado PRO
Entre otros.
Leamos eso de nuevo con calma. El director del Banco de Inversión y Comercio Exterior, el integrante del directorio del Banco Central, un diputado de La Libertad Avanza, el embajador argentino ante la Unión Europea. Personas con acceso a los datos reales, con equipos de asesores, con la obligación institucional de verificar antes de hablar. Todos compartiendo un mapa generado por IA, sin fuente, sin Tucumán, con Salta irreconocible.
Y encabezando la lista, el Presidente, con catorce reposts. No uno. No dos. Catorce.
14 veces que el Presidente reposteó el mapa falso. No es un desliz. No es un click equivocado. Son catorce decisiones conscientes de amplificar una imagen generada con IA, con una fuente inventada, sin una provincia en el mapa, que demostraban exactamente lo que el gobierno necesitaba que la gente creyera.
🧩 El método: no es descuido, es diseño
Acá es donde hay que dejar de hablar de errores y empezar a hablar de estrategia. Ya lo señalábamos en ‘La realidad y LA realidad’: los análisis serios no se construyen con retazos unidos caprichosamente. Pero el relato oficial, justamente, sí.
El mapa tiene un mensaje político preciso: Buenos Aires, gobernada por quien el gobierno nacional pretende erigir como antítesis, está mal. El resto del país está bien. Es el mapa perfecto para el discurso de La Libertad Avanza. El problema es que ese mapa no existía en la realidad. Entonces alguien lo fabricó, y el aparato estatal lo amplificó sin pestañear.
Los datos reales, los que sí existen, cuentan otra historia. El INDEC publicó que el Estimador Mensual de Actividad Económica registró en marzo de 2026 un crecimiento interanual del 5,5%, número real y verificable, que el gobierno podría haber usado. El Indicador Sintético de Actividad Económica Regional mostró que la región Centro y Buenos Aires tuvo un crecimiento del 2,1% interanual en el cuarto trimestre de 2025. No es el colapso que pintaba el mapa falso.
Y yendo al detalle que el mapa quería instalar como verdad: la industria manufacturera de la Provincia de Buenos Aires cayó 3,5% en diciembre de 2025, pero la caída nacional fue de 3,9%. Es decir que, en el indicador que el mapa pretendía retratar, Buenos Aires estaba por encima del promedio nacional. El mapa no solo era falso en su fuente. Era falso en su conclusión.
🔁 La arquitectura de la posverdad
Lo que este episodio muestra con una claridad que debería incomodar es el funcionamiento completo de lo que podríamos llamar la fábrica de realidad alternativa. Ya lo habíamos advertido en ‘El tobogán de la prensa’: cuando el ecosistema de verificación se debilita, cuando el fact-checking es descalificado como ‘operación K’ antes de que pueda publicar, el mapa falso llega a millones de personas antes de que alguien pueda desmentirlo.
El circuito es simple y eficaz:
Paso 1: Una cuenta anónima publica una imagen generada con IA con el logo de una institución respetable. El logo le da credibilidad. La institución no fue consultada.
Paso 2: Funcionarios con miles de seguidores la amplifican. Cada uno le suma legitimidad. El director del BCRA comparte lo mismo que el troll anónimo: para el algoritmo, son equivalentes.
Paso 3: El Presidente lo repostea. Catorce veces. En ese momento, el mapa deja de ser la publicación de @EMANEM y se convierte en la posición oficial del Ejecutivo Nacional.
Paso 4: Cuando Chequeado publica el desmentido, ya llegó a millones. La corrección llega a miles. Y el que la señala es, naturalmente, parte de ‘mandrilandia’.
El patrón es siempre el mismo: primero el efecto político, después, si llega, la verdad.
⚖️ Lo que está en juego
Hay algo tentador en reducir todo esto a la grieta. ‘Los dos lados mienten’, dice el argumento fácil. Y es verdad que la política argentina tiene una larga tradición de manipulación de datos. Pero hay una diferencia de escala y de método que no se puede ignorar.
Cuando el Presidente de la Nación repostea catorce veces un mapa falso, generado con IA, que omite una provincia, con una fuente inventada que desmiente públicamente haberlo elaborado, no estamos ante el clásico político que infla un poco sus logros. Estamos ante algo cualitativamente distinto: el uso del aparato de comunicación del Estado para instalar como verdad algo que es, en todos sus componentes verificables, mentira.
La democracia necesita un piso mínimo de realidad compartida para funcionar. No pedimos acuerdo sobre políticas. Pedimos acuerdo sobre los hechos. Que Tucumán existe. Que el IAE no publicó ese mapa. Que los datos tienen fuentes que se pueden verificar. Si ese piso desaparece, si la imagen generada por IA con el logo de una universidad prestigiosa se vuelve indistinguible de un informe académico real, entonces no hay debate posible. Solo hay ruido.
Nosotros seguiremos poniendo el nombre a las cosas. El mapa es falso. La fuente no existe. Tucumán estaba borrada. Y el Presidente lo reposteó catorce veces.
Los datos no mienten. Pero sí mienten quienes los fabrican y lo propagan.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
