El misterio del reemplazo que no fue
Días atrás, al hablar de la nueva conformación del Concejo Deliberante, mencionábamos (y varios ‘medios’ se hicieron eco después de nuestra nota presentándolo como un análisis propio) que uno de los interrogantes pendientes era saber el rol que desempeñaría Viviana Nazábal en el nuevo consistorio municipal.
Pero el pasado miércoles el Diario La Voz lanzó una bomba que pasó desapercibida para muchos, y es importante destacar dónde salió la mención porque el Diario La Voz es propiedad del hermano de Viviana Nazábal.
Según afirmó La Voz, al hablar de la conformación del bloque oficialista de concejales a partir de diciembre de este año, integrará el bloque ‘Natalia Blanco (su reemplazante sería Mariana Sánchez en función de que se mantenga la paridad de género y del orden de lista del año 2023)’.
Los errores que develan intenciones
Inicialmente hay un error conceptual ya que Natalia Blanco no integrará el bloque porque asumirá como diputada provincial, pero además menciona que quien ocupará su banca es Mariana Sánchez, quién se fue del gobierno meses atrás pegando un sonoro portazo y denunciando a través de sus redes la falta de acompañamiento y el engreimiento en el que habían caído muchos de los funcionarios municipales… aunque sin dar nombres concretos.
Pero el tema es que no es Mariana Sánchez el reemplazo de Natalia Blanco.
La normativa que no admite discusión
‘En función de que se mantenga la paridad de género y del orden de lista del año 2023’, algo que no está en discusión puesto que los Decretos que así lo estipulan están vigentes y cuando el concejal Lautaro Fenestraz planteó su derogación no fue acompañado por sus colegas, el reemplazo de Natalia Blanco es Viviana Nazábal.
Además cada vez que se debió reemplazar a Natalia Blanco, el accionar fue claro. La documentación oficial es clara: según el Boletín Oficial Municipal, se incorpora al Honorable Concejo Deliberante a la ‘Señora NAZABAL Viviana Isabel, D.N.I. Nº 16.487.950, en reemplazo de la Concejal BLANCO Natalia Miriam’, de conformidad a lo dispuesto por los decretos correspondientes.
¿Incompetencia periodística o mensaje político?
¿Lo que menciona la nota es un error? Uno más y van, producto de la ignorancia desde la cual se escriben muchas de las notas del Diario La Voz, caracterizadas por el copypaste o ¿en realidad adelantan una postura que aún no se había hecho pública?
Esta pregunta cobra especial relevancia cuando analizamos el contexto político zarateño. El gobierno de Marcelo Matzkin ha demostrado a lo largo de su gestión una particular habilidad para generar confusión y desinformación, especialmente cuando se trata de decisiones que podrían generar resistencia interna.
El patrón de la gestión Matzkin: caos y confusión
La administración actual se ha caracterizado por lo que podríamos denominar ‘el arte de tropezar siempre en el mismo lugar’. Desde decisiones contradictorias en materia de infraestructura hasta la redefinición constante de organigramas y funciones, la gestión Matzkin parece encontrar en la confusión mediática una herramienta de gobierno.
No es casual que esta información haya surgido precisamente del medio controlado por el entorno familiar de Nazábal. En la política zarateña, donde las redes familiares y los intereses cruzados definen gran parte de las decisiones, este tipo de ‘filtraciones’ raramente son producto del azar.
La tradición del periodismo funcional
El Diario La Voz, con todos sus dueños, ha demostrado históricamente ser un medio funcional al poder de turno, con una línea editorial que se adapta convenientemente a los intereses del momento (quizás producto de la pauta publicitaria). Sus notas, frecuentemente plagadas de errores conceptuales y falta de rigor periodístico, parecen cumplir más la función de vocería oficiosa que de medio de comunicación independiente.
Esta situación se enmarca en un contexto más amplio donde los medios locales han perdido su función fiscalizadora para convertirse en meros reproductores de versiones oficiales, cuando no en agentes directos de desinformación.
Las implicancias políticas del ‘error’
Si aceptáramos la hipótesis de que se trata de un simple error periodístico, estaríamos ante una muestra más de la mediocridad profesional que caracteriza al periodismo zarateño. Pero si, como parece más probable, se trata de una filtración calculada, la pregunta es: ¿qué se pretende lograr con esta maniobra?
Una posibilidad es que se esté tanteando la reacción política ante la eventual marginación de Nazábal del bloque oficialista. Otra alternativa es que se busque generar confusión para facilitar posteriores movimientos políticos que, de otro modo, resultarían más evidentes.
El Concejo Deliberante: teatro de operaciones políticas
El Concejo Deliberante zarateño se ha convertido en un espacio donde prima más el teatro político que el debate serio de los problemas ciudadanos. La falta de transparencia en los procedimientos y la subordinación sistemática al Ejecutivo han transformado al cuerpo deliberativo en una mera escribanía de las decisiones tomadas en el despacho del Intendente.
En este contexto, las bancas se negocian, se intercambian y se manipulan según convenga a los intereses del momento, sin que la ciudadanía tenga la menor participación en estas decisiones que, paradójicamente, debería ser quien las tome.
La pregunta que persiste
¿Qué hay detrás de esta nota publicada al pasar: un mensaje político o una muestra más de la ignorancia supina que los caracteriza?
La respuesta, como tantas otras en la política zarateña, probablemente combine ambos elementos: la incompetencia profesional sirviendo de vehículo para la manipulación política. Una fórmula que, lamentablemente, ha demostrado ser exitosa en una comunidad que parece haberse resignado a la mediocridad de sus representantes y de quienes supuestamente los fiscalizan.
El círculo vicioso del poder local
El caso Nazábal-Sánchez-La Voz es apenas un síntoma más de la crisis institucional que atraviesa Zárate. Una crisis donde la confusión mediática, la manipulación política y la incompetencia profesional se retroalimentan para crear un ambiente donde la transparencia y la responsabilidad democrática brillan por su ausencia.
Mientras los ciudadanos zarateños esperan respuestas sobre los problemas reales que los aquejan – desde las inundaciones recurrentes hasta la falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos – sus representantes y los medios que supuestamente los controlan se dedican a juegos de poder que solo benefician a los mismos de siempre.
La pregunta ya no es si Viviana Nazábal ocupará o no la banca que le corresponde por derecho. La pregunta es cuándo los zarateños dirán basta a este circo que se monta cada vez que hay que tomar una decisión que debería ser transparente y sencilla, pero que se convierte en una operación de confusión y manipulación mediática.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
