Un gobierno que manipula el presupuesto manipula la realidad. Un pueblo que no lo lee se condena a financiar esa ficción.
¿Qué cambió entre 2025 y 2026 para que el municipio pasara de alquilar maquinaria vial mediante licitaciones públicas abiertas, a querer comprarlas mediante un contrato directo con una empresa del Estado provincial?
La Rendición de Cuentas del ente municipal presenta datos que no cierran entre sí, tasas que recaudaron el 247% de lo previsto y casi $4.500 millones que están ‘devengados’ pero nunca llegaron a la caja.
Milei no solo tomó la versión más tosca de Huntington: tomó una versión ya refutada dentro del campo académico y la presentó como verdad revelada ante una audiencia universitaria que, se supone, debería saber mejor.
El Ejecutivo municipal quiere un leasing millonario para comprar maquinaria vial. La cotización está vencida, no especifica qué se compra, y compromete la coparticipación por tres años. Bienvenidos al ‘déficit cero’ zarateño.
Una vez más queda expuesto, como un aggiornamiento del Teorema de Arnulfi, como la cercanía con el poder morigera y hasta modifica ciertos planteos rectores del proceder personal previo a ser parte del status quo.
La apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, el pasado 2 de marzo, tuvo algo de obra de teatro de tercer acto: actores que ya conocemos de memoria, libreto que más o menos intuíamos, y un director que entró al escenario con cara de recién llegado.
Dadas las circunstancias, las justificaciones públicas, amenazas inminentes, riesgos nucleares o apelaciones a la seguridad internacional, suelen operar más como narrativas destinadas a legitimar decisiones que responder a cálculos estratégicos previos en vez de las verdaderas causas de la acción política.