Una vez más queda expuesto, como un aggiornamiento del Teorema de Arnulfi, como la cercanía con el poder morigera y hasta modifica ciertos planteos rectores del proceder personal previo a ser parte del status quo.
El problema de fondo no es quién preside el partido. El problema de fondo es qué hace ese partido con la conducción que tiene.
Dadas las circunstancias, las justificaciones públicas, amenazas inminentes, riesgos nucleares o apelaciones a la seguridad internacional, suelen operar más como narrativas destinadas a legitimar decisiones que responder a cálculos estratégicos previos en vez de las verdaderas causas de la acción política.
La apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, el pasado 2 de marzo, tuvo algo de obra de teatro de tercer acto: actores que ya conocemos de memoria, libreto que más o menos intuíamos, y un director que entró al escenario con cara de recién llegado.
¿Qué elegirán los peronistas zarateños? ¿Qué le ofrecerán los peronistas a los zarateños? ¿Cambio o más de lo mismo?
Me vienen a convidar a arrepentirme
Me vienen a convidar a que no pierda
Me vienen a convidar a indefinirme
Me vienen a convidar a tanta mierda.
Moisés Lintridis laburaba para los de abajo. Estos gobiernan para la foto, para el like, para la rosca.
Estamos ante un gobierno que confunde gobernar con actuar, gestionar con publicitar, y resolver con simular. Un gobierno que construyó un reality show donde todos los participantes son empleados municipales aplaudiendo por obligación contractual.