La casta política local cerró filas con uno de los propios para que nada cambie, para que todo siga igual, para que el vecino siga siendo un espectador pasivo de una obra que se repite temporada tras temporada.
Buscando: Natalia Blanco
El próximo viernes comienza una nueva etapa. Veremos si es mejor o peor que la actual… aunque por imposible que parezca, todo indica que continuará la debacle. Veremos si los nuevos equilibrios obligan a gobernar mejor o solo generan más acuerdos de pasillo. Veremos si la democracia zarateña madura o sigue siendo este circo que todos conocemos.
Seguramente saben algo que nosotros no sabemos, ¿nos lo comparten por favor?
Porque hasta que no lo hagan, seguiremos preguntando. Una y otra vez. Porque esa es nuestra obligación. Y la de ustedes, concejales, es responder. Pero parece que eso lo olvidaron.
En Zárate ganó Fuerza Patria el 7 de septiembre y ganó Fuerza Patria el 26 de octubre, los números así lo reflejan, pero si a este análisis cuantitativo sumamos la variable cualitativa, además perdió Marcelo Matzkin.
¿Qué opinarán Matzkin y los ediles abstencionistas sobre la privatización de NASA ahora que ‘el crá’ la apoyó abiertamente? ¿Seguirán con el cuento de que ‘no tenemos información suficiente para opinar’? ¿O finalmente asumirán que están del lado de la privatización pero no se animan a decirlo?
¿Tendrá consecuencias electorales mañana?
La derrota electoral de septiembre no fue casualidad ni producto de fuerzas externas. Fue la consecuencia lógica de una gestión que prometió cambio y entregó continuismo, que habló de renovación pero practicó el reciclaje político.
En Zárate, como bien sabemos, la realidad supera cualquier ficción política.
La democracia local se fortalece con diálogo, debate constructivo y exigencia ciudadana. Zárate merece una gestión que esté a la altura de los zarateños y su historia.
Los zarateños ya dieron su veredicto. Solo resta ver si la dirigencia política está a la altura de interpretar correctamente el mensaje que enviaron a través de las urnas.
El Nunca Más no es patrimonio de ningún sector político. Es patrimonio de todos los argentinos que creemos en la democracia y en la dignidad humana. Y como tal, todos tenemos la responsabilidad de protegerlo.