Diego Armando Maradona fue, además de un eximio futbolista, un ciudadano que decía lo que pensaba sin filtros y de frente, llamando a las cosas por su nombre y enfrentando a quien creía que debía enfrentar, poderoso o no, sin titubeos. Una de esas figuras que sobran en el imaginario colectivo pero escasean en la política criolla. En estas peleas dialécticas dejó frases grabadas a fuego que forman parte del inconsciente colectivo, frases que hoy resuenan con una vigencia incómoda para más de uno.
Algunas de las más recordadas las pronunció el 14 de octubre de 2009, luego que Argentina sellara el pasaje al Mundial de Sudáfrica tras mucho sufrimiento. Y vaya si sufrimos. Pero el Diego, como siempre, supo encontrar las palabras justas en el momento exacto.
Walter y su derrota anunciada 📉
Walter Unrein, en cambio, no pudo sellar su continuidad como Presidente del Concejo Deliberante de Zárate y, la verdad es que, no tuvo el coraje que solía tener Maradona para hacerse cargo de sus acciones y llamar las cosas por su nombre. Le faltó huevos, le faltó dignidad, le faltó ese pelito de gato que tenía el Diego para bancar las propias decisiones. Porque una cosa es perder, y otra muy distinta es perder llorando y buscando culpables en la tribuna.
Tras la finalización de la sesión preparatoria del pasado viernes -sesión con numerosas irregularidades que ya detallamos en nuestra crónica– Unrein dio declaraciones que merecen ser analizadas con lupa. Entre otras cuestiones, señaló: ‘ahora hay que respetar que la gente votó otra cosa el 7 y bueno, se ve reflejado acá, y era algo para esperar’.
Hasta ahí, una dosis de realismo político bastante sensata. El problema es lo que vino después.
Las traiciones imaginarias y los pactos rotos 🤝❌
Sin embargo, tras ese atisbo de lucidez, Unrein espetó: ‘nosotros teníamos una idea clara de quién votar, después hubo gente que quizás no cumplió con lo que dijo, pero habrá que preguntarle a esa gente por qué votó otra cosa’.
Es curiosa la interpretación de Unrein, porque si uno hace las cuentas, aún reconociendo que ‘la gente votó otra cosa’ ellos estaban dispuestos a contrariar lo que la gente había votado. Y de hecho lo hicieron, o al menos lo intentaron. Quizás por ello agregó, con un dejo de amargura mal disimulada: ‘nosotros teníamos un empate, igualmente creo que hay gente que va a tener que dar sus propias explicaciones, creo que no me corresponde a mí, creo que yo tenía diálogo, siempre tuve diálogo con todos, me dijeron una cosa e hicieron otra’.
Las preguntas incómodas que Unrein esquiva 🙈
¿De quién hablará Unrein? ¿Quién sintió que lo traicionó? ¿Por qué no da nombre y apellido así todos los vecinos sabemos quién es quién? ¿Cuál era el acuerdo? ¿Qué había acordado dar a cambio del voto?
Además, ¿con qué cara habla de ‘traición’ alguien que durante su gestión como Presidente del Concejo se caracterizó justamente por jugar para un solo lado del mostrador? Porque acá hay que recordar algunas cositas que el tiempo no borra, aunque Walter prefiera hacer memoria selectiva.
La cosecha de lo sembrado 🌾
Está claro que el diálogo que él reconoce haber tenido no fue similar con todos. Si uno repasa lo ocurrido durante su mala gestión al frente del Concejo Deliberante encontrará que, para comenzar, no tuvo el accionar ecuánime e independiente que debe tener una autoridad institucional. Unrein pretendió abusar de su poder para ‘jugar’ en internas partidarias ajenas, metiendo la cuchara donde no debía y bancando operaciones políticas que poco y nada tenían que ver con su rol institucional.
El tiempo pasó, y le pasó factura de su proceder. Como dice el dicho: de aquellos polvos, estos lodos. Porque si hay algo que la política zarateña no perdona es la soberbia disfrazada de institucionalidad.
Durante su gestión como Presidente del Concejo Deliberante, Unrein se mostró más preocupado por consolidar poder para su espacio que por ejercer una presidencia plural y democrática. Las sesiones marcadas por irregularidades, los favoritismos evidentes, el uso discrecional de las prerrogativas del cargo… todo eso construyó la tormenta perfecta que hoy lo dejó afuera.
Y lo más patético es que ahora se hace el sorprendido, como si no hubiera visto venir lo que cualquier analista con dos dedos de frente anticipaba desde hace meses: que la gente no quería más de lo mismo.
Hechos, no palabras 💪
Unrein debería aprender más de Diego Armando Maradona, quien como peronista sincero, siempre pregonó el ‘hechos, no palabras’ y no se acomodó de acuerdo a las circunstancias. ‘El Diego’ bancaba sus decisiones, se ponía el equipo al hombro, y si había que putear a medio mundo para defender lo que creía correcto, lo hacía sin pedir permiso ni perdón.
Walter, en cambio, prefiere el camino cómodo: culpar a otros, hablar de traiciones sin dar nombres (porque no le alcanza el coraje), y victimizarse ante las cámaras.
Las palabras del Diego que le calzan perfecto a Walter 🎯
De hecho, las palabras que pronunciara el Diego aquel 14 de octubre de 2009 bien podrían aplicar a Walter Unrein más de tres lustros después. Aquellas frases que quedaron grabadas en la memoria colectiva hoy resuenan con una ironía brutal cuando uno las piensa en clave zarateña.
Maradona ya no tiene posibilidades de explicarle cómo hacerlo, lamentablemente. Quizás la experiencia se la pueda transmitir Matías Ranzini, quien supo compartir varias charlas con el astro futbolístico y podría darle un par de clases al ex Presidente del legislativo local.
El legado de una gestión fallida 📊
Porque seamos claros: la derrota de Unrein no fue producto de una traición, sino la consecuencia casi ineludible de su gestión como Presidente del Concejo Deliberante. Una gestión marcada por:
- Falta de ecuanimidad en el ejercicio de sus funciones
- Uso político de un cargo que debería ser institucional
- Sesiones irregulares que vulneraban el reglamento cuando le convenía
- Favoritismos evidentes hacia su propio espacio político
- Diálogo selectivo solo con quienes le garantizaban lealtad ciega
Y ahora, cuando la cuenta llegó, se sorprende de que haya que pagarla. Como si la política tuviera memoria corta, como si los vecinos no se dieran cuenta, como si sus propios compañeros de bancada no hubieran visto cómo operaba.
La realidad es que Unrein sembró vientos y hoy cosecha tempestades. Nada más, nada menos.
Una oportunidad perdida 🎭
Lo más triste de todo este asunto es que Unrein tuvo la oportunidad de ser un buen Presidente del Concejo. Tuvo el cargo, tuvo el momento, tuvo la responsabilidad. Pero eligió el camino corto: el del poder por el poder mismo, el de la rosca antes que la institucionalidad, el del ‘yo y los míos’ antes que el ‘nosotros’.
Y es que, al final del día, la diferencia entre Maradona y Unrein es simple: el Diego ponía la cara, asumía, bancaba. Walter busca culpables, se victimiza, esconde la mano después de tirar la piedra.
El Diego tenía razón en aquellas declaraciones de 2009. Walter, claramente, no la tiene hoy.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
