Un diagnóstico errático que se profundiza con el tiempo
Cuando el Intendente dio las primeras declaraciones tras la debacle electoral apareció errático en su análisis, realidad que se repitió cuando días después brindó una conferencia de prensa en el Municipio y fue consultado por la cuestión. Uno podía creer que lo inesperado de la situación, aunque él pretendiera hacernos creer que ya la veía venir, lo hacía errar el vizcachazo, pero el tiempo pasó y se ahondó el error de diagnóstico.
Y es preocupante, porque si Matzkin no sabe dónde está menos puede saber hacia dónde va.
El Intendente no quiere hacerse cargo de la derrota, y busca cualquier atajo para intentar salir indemne de una realidad que es pura responsabilidad suya. Él avaló una lista de candidatos, él se puso al frente de la campaña, él planteó la elección como un plebiscito de su gestión… y él perdió. Sin embargo ahora pretende moldear la realidad a su antojo y conveniencia.
La paradoja del político que llegó por la oposición
Resulta llamativo que quien llegó al poder como “candidato de la oposición” en 2023, derrotando al oficialismo de Unión por la Patria, hoy demuestre la misma incapacidad de autocrítica que caracterizó a las gestiones que él mismo criticó. Matzkin se impuso en las elecciones generales de 2023 con el 42,89%, superando a Agustina Propato quien había obtenido el 39,23%, pero ese triunfo parece haber sido más el producto del hastío ciudadano hacia el oficialismo que un verdadero respaldo a su proyecto político.
Las confesiones en ‘Va como piña’: cuando la relajación devela la verdad
Quizás el ambiente distendido de la charla que se dio en la entrevista que brindó en ‘Va como piña’, el ciclo de streaming local, favoreció la descontracturación con la cual respondió varias de las consultas y arrojó novedosas revelaciones sobre la realidad local.
El reconocimiento de la desconexión con el electorado
Ahora resulta que ‘El que quería votar a la lista del Municipio no la tenía totalmente representada.’, cuando días atrás pedía el voto para sus candidatas ‘Porque acompañando a Natalia Blanco y a Stefanía Rodríguez Schatz, estamos acompañando a Zárate.’
Esta declaración expone una contradicción fundamental: ¿cómo puede un intendente que se jacta de caminar las calles y conocer a su pueblo no saber qué quieren sus electores? La respuesta es simple: porque nunca los escuchó realmente.
El blanqueo del partido terciarizado
Y por si fuera poco blanqueó una realidad que se pretendía ocultar pero que se sabía hace tiempo: tienen un partido local terciarizado en la figura de Daniel Vico, ‘Primero Zárate’, al afirmar ‘Es más, tenemos un partido vecinal, municipal, nosotros, se llama Primero Zárate. Lo formamos porque necesitamos tener una unión de todos los espacios.’
Esta confesión confirma lo que se venía denunciando desde distintos sectores: la gestión Matzkin opera con estructuras partidarias de fachada, utilizando sellos políticos como meros instrumentos electorales sin contenido ideológico real. Una práctica que habla de la falta de transparencia y del oportunismo político que caracteriza su administración.
Las matemáticas no mienten, algunos políticos sí
Y para sostener su análisis reformula las matemáticas, pero las matemáticas no fallan, fallan quienes no saben sumar… y parece ser que Marcelo Matzkin es uno de ellos.
El falso 50% del ausentismo
Afirmó el Intendente que ‘entre el voto en blanco y el que no fue a votar, fue el 50%’. Falso.
La cantidad de electores habilitados para sufragar en Zárate el pasado 7 de septiembre eran 105.872 ciudadanos, votaron 65.923 del padrón, es decir, el 62,26% y hubo 4.450 votos en blanco, es decir que entre ausentismo y voto en blanco se acumularon 44.399 vecinos, es decir el 41,9%, bastante distante del 50% que mencionó Matzkin.
Y agregó ‘el voto en blanco en esta elección no se publicó’. Falso.
La manipulación de los datos como estrategia de supervivencia
Esta tergiversación de los números no es casual ni producto de la improvisación. Es una estrategia deliberada para minimizar el impacto de su derrota y construir un relato alternativo que lo exima de responsabilidades. Cuando un funcionario público manipula datos oficiales para beneficio propio, está faltando a la verdad y a la transparencia que debe a sus ciudadanos.
Evidentemente las matemáticas no son lo suyo, pero tampoco lo es la política.
La falacia de las alianzas imaginarias
En una curiosa interpretación de los resultados, que había esbozado días atrás, pretendió explicar, en relación a la lista encabezada por Marcelo Gómez, que ‘si esa lista que es liberal la sumábamos a nuestro voto, nosotros ganábamos’. De igual manera puede pensar Marcelo Gómez.
Cuando 2+2 no son 4 en el mundo Matzkin
Bien se podría afirmar, también que si los votos de la lista de La Libertad Avanza se sumaban a la lista de Unión y Libertad, ganaba esta, en matemáticas el orden de los factores no altera el producto, pero ambas afirmaciones son falsas.
20.238 + 3.612 es igual a 23.850… y 3.612 + 20238 también es igual a 23.850, y en ambos casos es menos que 24.444, por lo tanto el Intendente Matzkin miente al afirmar que sumando las dos boletas del violeta hubiera sido el color con más adeptos.
En realidad falazmente hace equilibrio con los números para no reconocer que fue derrotado.
La mentira de los ‘tres espacios liberales’
Miente también cuando sostiene ‘hubo tres espacios liberales. La sumatoria de los tres espacios liberales te daba casi 45%’, dando a entender que si todos los sectores ‘liberales’ que apoyaban a Milei hubieran votado la lista de Milei, ellos hubieran ganado, aunque curiosamente no suma al Partido Libertario, donde su ex Director de Planificación y Control Ambiental Alejandro Puebla se candidateaba como Diputado Provincial pero suma a Potencia, cuyos candidatos se desmarcaron del gobierno nacional.
La contradicción ideológica como norma
O sea está contra la nacionalización, pero apuesta a la nacionalización, y se sostiene en datos falsos, puesto que la suma de los tres sectores que menciona acumula el 41,45%, y siguiendo la misma lógica, errada por cierto pero que utilizaremos para exponer lo equivocado de su argumento, los votos de quienes votaron a fuerzas ‘antimileísta’ supera el 50%, por lo que hubiera perdido de cualquier modo.
Esta contradicción expone una característica central de la gestión Matzkin: la falta de coherencia ideológica. Un día abraza el liberalismo, al otro se alía con sectores que lo rechazan. Esta inconsistencia política no solo confunde al electorado sino que evidencia una ausencia total de proyecto político de corto, mediano y largo plazo.
Demasiados errores para tan poco análisis
Demasiados errores de análisis para quien pretende erigirse como analista de la realidad, sobre todo porque él mismo dio en la clave de su derrota…
‘Nosotros somos una gestión que continúa un montón de cosas. La gran mayoría de las cosas de Cáffaro las continuamos.’
Y ahí está la clave de su derrota. Hete ahí la clave de su fracaso.
Esta declaración es demoledora porque expone la razón fundamental por la cual los zarateños le dieron la espalda en las urnas. Si Matzkin llegó al poder como alternativa de oposición al oficialismo, ¿por qué continúa las mismas políticas que la ciudadanía rechazó?
Su propia declaración sobre la continuidad de las políticas de Cáffaro es la evidencia más contundente de por qué perdió. No hace falta buscar explicaciones complejas ni recurrir a matemáticas inventadas. Él mismo confesó su fracaso al admitir que no quiso ni supo diferenciarse de aquello que los zarateños rechazaron.
El continuismo disfrazado de cambio
La confesión de Matzkin revela que su gestión no representa el cambio que prometió sino más de lo mismo con otra cara. Los zarateños votaron por él esperando una ruptura con las prácticas del pasado, pero se encontraron con un continuismo disfrazado que mantiene los mismos vicios, las mismas limitaciones y las mismas falencias que caracterizaron a las gestiones anteriores.
El final anunciado de una gestión sin proyecto
La derrota electoral de septiembre no fue casualidad ni producto de fuerzas externas. Fue la consecuencia lógica de una gestión que prometió cambio y entregó continuismo, que habló de renovación pero practicó el reciclaje político.
Los zarateños dieron su veredicto. Ahora resta ver si Matzkin tendrá la humildad política y la claridad mental necesaria para escuchar ese mensaje o si continuará refugiándose en análisis erráticos que solo profundizan su desconexión con la realidad que debe gobernar.
En política, como en derecho, las confesiones tienen valor probatorio. Y Matzkin ya confesó por qué fracasó. El resto es solo ruido mediático para la tribuna intentando evitar asumir las consecuencias de sus propias decisiones.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS

2 comentarios
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