Las personas jurídicas en las que el Municipio de Zárate es parte tenían hasta el 31 de marzo para rendir sus cuentas ante el Concejo Deliberante. No lo hicieron. Y el Concejo Deliberante, fiel a su costumbre, no dijo absolutamente nada.
Hagamos un ejercicio mental. Imaginemos que el Municipio de Zárate le manda a usted una intimación porque no pagó la Tasa de Servicios Generales en término. Multas, recargos, interés punitorio. El Estado, inflexible, le recuerda que la norma es la norma y que los plazos existen por algo. Nadie en la Secretaría de Economía va a atender su llamado lamentando ‘che, la verdad que se nos pasó, vení la semana que viene’.
Ahora invertí los roles. ¿Qué pasa cuando es el propio municipio el que incumple sus propias normas? La respuesta, al menos en Zárate, la conocemos hace rato: nada. Absolutamente nada.
La historia que sigue tiene todos los ingredientes del clásico zarateño: una ordenanza bien redactada, plazos claros, sanciones previstas, y un elenco político, tanto oficialismo como oposición, que se las arregla para que todo eso no sirva para nada.
La Ordenanza 5054: cuando el Concejo Deliberante se auto-exige (y se auto-perdona)
El 21 de diciembre de 2023, el Honorable Concejo Deliberante del Partido de Zárate sancionó la Ordenanza Nº 5054, que fue promulgada por el Intendente mediante el Decreto Nº 1198 apenas seis días después, el 27 de diciembre del mismo año.
La norma fue parte de la batería de proyectos que la nueva gestión presentó apenas arribado al gobierno como una muestra de cambio, transparencia y decencia intelectual y práctica.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
La norma es clara, concreta y no deja mucho margen para la interpretación creativa. Su artículo primero establece:
‘Establécese la obligatoriedad de rendir cuentas anualmente, a todas las personas jurídicas privadas en las que sea parte el Estado Municipal de Zárate ante el Honorable Concejo Deliberante de este distrito, como así también los funcionarios designados a integrar dichas personas jurídicas cuando así le sea requerido.’
¿Quiénes están alcanzados? El artículo segundo no deja dudas: sociedades anónimas con participación estatal mayoritaria o minoritaria, léase Aguas de Zárate S.A.P.E.M., Costanera Zárate S.A.P.E.M., Zárate Transporte S.A.P.E.M. y Vanguardia Digital S.A.P.E.M., cooperativas, asociaciones civiles y fundaciones municipales, entre ellas, la Fundación del Centro de Gestión del Conocimiento.
Y el artículo cuarto, el más importante para lo que sigue, fija el plazo con una precisión que no admite confusión:
‘Los sujetos responsables del artículo anterior deberán presentar la rendición de cuentas ante el Honorable Concejo Deliberante al 31 de marzo de cada año.’
31 de marzo. Cada año. Sin excepción.
Hay, además, sanciones previstas para los incumplidores. El artículo séptimo habilita al Municipio a impulsar la disolución de la persona jurídica, solicitar inspecciones y veedurías, suspender actividades e iniciar acciones judiciales. Las palabras, en el papel, son serias. La realidad, como veremos, es otra cosa.
📄 Los Órdenes del Día hablan por sí solos: la prueba documental
Aquí es donde los documentos reemplazan la especulación. Tenemos en nuestro poder los Órdenes del Día de las tres primeras sesiones ordinarias de 2026 del Concejo Deliberante de Zárate. Los leemos juntos.
1ª Sesión Pública Ordinaria – 5 de marzo de 2026: entre los asuntos entrados, los proyectos y los despachos de comisiones, no aparece una sola rendición de cuentas de ninguna de las SAPEM ni de ninguna otra persona jurídica alcanzada por la Ordenanza 5054. Ninguna.
2ª Sesión Pública Ordinaria – 19 de marzo de 2026: ídem. El orden del día incluye ordenanzas, resoluciones, comunicaciones, pedidos de informes… pero ninguna rendición de las personas jurídicas municipales. Ni una.
3ª Sesión Pública Ordinaria – 9 de abril de 2026: aquí aparecen, por fin, dos ingresos vinculados a rendiciones de cuentas:
- 057/26: D.E. Nota. Elevando rendición de cuentas del D.E.M. correspondiente al Ejercicio 2025.
- 058/26: D.E. Nota. Elevando rendición de cuentas correspondiente al Ejercicio 2025 (ENDEZA).
Solo dos. Solo el Departamento Ejecutivo y ENDEZA.
De Aguas de Zárate SAPEM: silencio. De Costanera Zárate SAPEM:
silencio. De Zárate Transporte SAPEM:
silencio. De Vanguardia Digital SAPEM:
silencio. De la Fundación del Centro de Gestión del Conocimiento:
silencio.
Y del Concejo Deliberante reclamándolas: silencio también.
¿De qué plata hablamos?
No estamos hablando de entidades menores. Las SAPEM municipales administran servicios públicos esenciales y fondos que provienen, en última instancia, del bolsillo de los vecinos zarateños.
La Ordenanza 5054 fue sancionada precisamente porque el propio Concejo Deliberante reconoció, en sus considerandos, que estas entidades ‘administran en su gran medida fondos públicos’ y que su control legislativo es ‘el único mecanismo posible’ para que el Deliberativo ejerza una función de contralor sobre organismos que él mismo creó. El texto de la norma lo dice con todas las letras: transparencia, ética pública, gobierno abierto. Todo muy lindo. Todo muy inútil si no se aplica.
El patrón que ya conocemos: Ordenanza 3819, déjà vu
La verdad es que esto no sorprende a nadie que siga mínimamente los avatares de la política local. Ya escribimos en agosto de 2025 -en la nota que bien puede leerse acá– sobre la Ordenanza 3819, sancionada en 2009 para crear la Oficina de Anticorrupción y Ética Pública del Municipio de Zárate. Esa norma cumplirá en noviembre dieciséis años de existencia formal y cero años de implementación real. Diecisiete años. Más de cuatro mandatos. Dos intendentes. Docenas de concejales. Y la oficina sigue siendo un fantasma en el organigrama virtual.
El mecanismo de esa desidia lo explicamos entonces y vale la pena recordarlo: nadie escupe para arriba porque nadie mea agua bendita. El Ejecutivo no implementa porque no quiere ser controlado. La oposición no exige porque sabe que cuando llegue al poder tampoco va a querer serlo. Y el resultado es una ciudad sin anticorrupción, sin rendiciones genuinas y con normas que son, en los hechos, papel mojado.
La Ordenanza 5054 parece condenada al mismo destino. Sancionada con bombos y platillos, promulgada con celeridad, y silenciada con igual eficiencia.
El Concejo Deliberante: el controlador que no controla
Acá hay que ser preciso, porque la responsabilidad está repartida de manera conveniente. El incumplimiento de las SAPEM es una responsabilidad del Ejecutivo, que designa a sus representantes en los directorios y que debe impulsar la presentación de las rendiciones. Pero el Concejo Deliberante tiene una función específica en este esquema: reclamar, exigir, y en su defecto aplicar las consecuencias previstas en la propia ordenanza, porque además tiene representantes propios en todas ellas.
El artículo 5 de la Ordenanza 5054 establece que cuando las personas jurídicas no presentan la rendición de cuentas en el plazo convenido, la omisión debe ser comunicada al Departamento Ejecutivo a los efectos de sustituir a los funcionarios designados. No es una facultad discrecional. Es una obligación.
Y la pregunta es obvia: ¿el CD comunicó algo? ¿Algún concejal, del bloque que sea, presentó algún proyecto exigiendo el cumplimiento? Revisamos los tres Órdenes del Día disponibles y la respuesta es no. Cero proyectos. Cero pedidos de informes sobre el tema. Cero comunicaciones al Ejecutivo reclamando las rendiciones vencidas.
En la 3ª Sesión del 9 de abril ingresaron 39 proyectos de los bloques Fuerza Patria, Somos Zárate y La Libertad Avanza. Hubo ordenanzas sobre sentido único de calles, escuelas verdes, apuestas infantiles, corredores para ambulancias, el arbolado de semáforos y muchas otras cuestiones. Importantes algunas, prescindibles varias. Ninguna sobre las rendiciones incumplidas de las SAPEM. Ninguna.
El DEM y ENDEZA: llegaron con problemas
De las dos rendiciones que sí ingresaron, las del Departamento Ejecutivo y ENDEZA, ya publicamos análisis detallados en esta misma página. La del DEM llegó sin carátula, con folios desordenados, sin el informe de la Secretaría de Salud, y con una narrativa triunfal que oculta más de lo que revela.
Lo de ENDEZA es otro capítulo que merece atención propia. Alcanza con recordar que es el ente a través del cual el Municipio contrata artistas y financia eventos culturales que la Secretaría de Cultura declara como propios, sin rendir el costo de ninguno de ellos en su memoria sectorial.
En síntesis: las que llegaron llegaron mal. Las que no llegaron, no llegaron.
¿Qué dice la ley? Lo que nadie aplica
La Ley Orgánica de las Municipalidades de la Provincia de Buenos Aires, Decreto-Ley 6769/58, es la norma madre que encuadra el funcionamiento de todos los municipios bonaerenses. Sus disposiciones sobre control legislativo y rendición de cuentas son claras. El propio Decreto 1198/23, mediante el que el Intendente promulgó la Ordenanza 5054, invoca el artículo 108°, inciso 2° de esa ley como fundamento de la promulgación ejecutiva.
La cadena normativa existe, es sólida y es coherente. Lo que falta es la decisión política de hacerla cumplir. Y esa decisión, en Zárate, no la tiene nadie, ni el Ejecutivo que debe impulsar las rendiciones, ni el CD que debe reclamarlas.
Para cerrar: la transparencia no es un adorno
Ya lo dijimos antes y lo repetimos porque corresponde: la transparencia no es un favor que los funcionarios le hacen a la ciudadanía. Es una obligación legal. Una obligación que en este caso tiene nombre, número y fecha: Ordenanza 5054, artículo 4°, 31 de marzo de cada año.
El incumplimiento de las SAPEM no es una distracción, no es un olvido administrativo, no es un problema de organización interna. Es la expresión más concreta de la desidia y arbitrariedad de cómo funciona el poder municipal en Zárate cuando nadie lo mira: haciendo exactamente lo que le conviene, que es no rendir cuentas de nada.
Y el Concejo Deliberante, ese cuerpo que acompañó la norma propuesta por el Ejecutivo, contempla el incumplimiento con la misma indiferencia olímpica con la que viene contemplando la Ordenanza 3819 desde 2009.
En Zárate, las ordenanzas se sancionan para que quede bonito en el acta. El control, ese mecanismo molesto e imprescindible de la democracia, puede esperar.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
