Hace unos días contaba que no eran muchos los conceptos que recordaba literalmente de cuando estudiaba, pero además del que citara de los conflictos de intereses en las agencias estatales, también me quedó grabado uno que me diera el profesor Manuel Acevedo un sábado a las 7 de la mañana. La economía es el arte de administrar bienes que, por definición, son escasos.
Esta definición, que quizás para muchos sea una verdad de Perogrullo, me fue muy útil a lo largo de mi vida, tanto personal como profesional, puesto que era la forma de entender que el dinero que gastamos en un lado lo dejamos de gastar en otro. Quizás sea fácil de entender en el ámbito personal, pero cuando uno analiza las cuestiones de Gobierno no pareciera ser tan sencillo de entender. Por eso es que insistimos muchas veces en que cuando uno decide gastar dinero en un polideportivo lo deja de invertir en agua potable y cloacas para vecinos, cuando uno privilegia organizar un concierto de Los Palmeras, deja de lado el poder forestar los barrios del Distrito. Esto adquiere especial gravedad cuando los bienes son muy escasos, algo que se ve con crueldad en el transcurso de la pandemia.
Pero quizás el punto más crudo de esta realidad que toca vivir tenga que ver, estrictamente, con el área de salud.
Se sabe que no hay muchos recursos para hacer hisopados, y por ello Zárate tiene un 20% menos de porcentual de población testeada que la que realizó el Municipio de la Región Sanitaria V que lo antecede, Exaltación de la Cruz, y un 57% menos que quien mayor cantidad de población testeada tiene en la Región, San Isidro. Por ello adquiere especial atención cuál es el uso que se da a los recursos públicos.
Y concluimos se mal utiliza. Se mal gasta. Tomemos un ejemplo que, para resguardar la privacidad, solo nombraremos con el número de evento SISA, el 2544998, que es como se identifica a los diferentes pacientes que fueron considerados como posibles casos positivos de COVID-19.
Este caso resultó ser un ‘Caso confirmado por laboratorio’ confirmado el pasado 14 de septiembre según se desprender de la información que a diario brinda el Ministerio de Salud de la Nación. Pero lo curioso es que esta persona es cónyuge, y conviviente, de un funcionario municipal que ya había sido diagnosticado positivo. Resulta curioso, además, que se haya registrado con el origen del financiamiento del tratamiento de la salud del paciente en cuestión como Público, pues esto queda reservado para aquellos casos que no tienen Obra Social ni Prepaga. Se plantean entonces dos cuestiones, la primera es ¿por qué se le realizó un estudio de laboratorio a un caso que reunía las condiciones para ser considerado caso confirmado por criterios clínico/epidemiológicos COVID-19 de acuerdo a los criterios enunciados en https://www.argentina.gob.ar/salud/coronavirus-COVID-19/definicion-de-caso, malgastando los recursos públicos? Descontamos que no hubo tráfico de influencias para que se hisope en el Hospital Favaloro a gente que no debía hacérselo y que, en caso de necesitar hisopado, no se lo debía realizar allí, ¿Verdad? Más difícil de entender es cuando el funcionario en cuestión y su familia se mudó a un barrio privado del Distrito, y más aún cuando lo hicieron, según denuncian sus propios vecinos, mientras no estaban habilitadas las mudanzas. ¿Habrá ayudado en esa época que los que cuidaban la zona se vieron afectados a la visita presidencial a Toyota y no hayan detectado la mudanza?
Pero esta realidad adquiere mayor dramatismo cuando se sabe, según palabras del propio personal que desempeña tareas en el Hospital Municipal, que este nosocomio tiene para realizar tan solo 20 testes diarios, por lo que si se cubrió el cupo no hay posibilidad de realizar el test en dicho centro de salud aun cuando se provea de manera privada del material necesario para el análisis. ¿Tendrá que ver con esto que el número de Zárate no se dispare en casos positivos? ¿Tendrá que ver con eso la enorme cantidad de test que se hacen a través del ámbito privado?
Sería interesante que el Municipio explique el porqué de esta discrecionalidad en el arbitrio de los testeos a los ciudadanos y el porqué de la forma de carga que se realiza en el SISA.
Mientras se gastó dinero de manera ilógica en cuestiones de las que aún no se han rendido cuentas, como establece la norma legal, y que no eran una prioridad para el Municipio y sus vecinos, aunque sí para algunos funcionarios, tales como el ir a buscar gente a Ezeiza en automóviles oficiales, el Municipio pasaba la gorra entre las empresas radicadas en él para recolectar donaciones… que eran solicitudes. Quizás creían que sería más corto el período este y decidieron comenzar a todo trapo pero prontamente se fueron quedando sin fuerza, al decir de mi bisabuelo, eligieron comer faisán a principio de mes y ahora toca chupar las plumas…
Los arcos sanitizantes ya no sanitizan, los puestos de control ya no controlan y así podríamos hacer un repaso sobre todas las acciones que dijeron que se llevaron adelante y se fueron abandonando aunque en ningún caso se reconoció públicamente que se dejaron de hacer.
También debería decir la verdad a los vecinos sobre los casos positivos de COVID-19 que se diagnosticaron entre los empleados municipales. Porque plantean el tema como casos individuales y sobre una base de información falsa tal como lo hemos expuesto días atrás.
El último comunicado emitido por el municipio dice que ‘Debido a la situación epidemiológica que transita nuestro partido y ante la falta de personal del área de Tránsito debido a la propagación del virus, la Municipalidad de Zárate, comunica que hasta nuevo aviso, continúa suspendida la atención en la oficina de Tránsito’. La atención al público que se había retomado el 1 de septiembre está suspendida. Pero mientras el Municipio informa que ‘lo dispuso el intendente Osvaldo Cáffaro, con motivo de optimizar los recaudos de propagación del COVID-19 entre el personal que cumple funciones en esta área y el cuidado de la población’, los propios empleados municipales que poco a poco se animan a contar lo que ocurre puertas adentro del Palacio Municipal y sus dependencias, reconocen que el cierre de la oficina de licencias se debe a un caso positivo en el sector. No es el primer caso positivo en el Municipio, lo particular de esta situación es que se trata de una persona que prestaba atención al público.
Nos preguntamos entonces, ¿El Municipio aisló a los contactos estrechos que trabajan junto a quien fue diagnosticado como caso positivo de COVID-19? ¿El Municipio informó a los vecinos que fueron atendidos por este agente de la nueva situación para que presten especial atención en los próximos días y que, en lo posible, se autoaíslen?
¿Harán algo similar en Carrefour o seguirán haciendo como que no pasa nada, como hicieron hasta ahora respecto de las denuncias que pesaban sobre casos posibles (y hasta alguno confirmado) de COVID-19 en los negocios ubicados en el predio del mercado? Ayer lo clausuraron, ¿Cómo se actúa a partir de ahora? ¿Carrefour tomó los datos personales de cada una de las personas que mantuvieron contacto directo con los casos positivos? ¿El Municipio se lo exigió como se lo exigía a otros comerciantes? ¿Cómo informan a la ciudadanía de los riesgos posibles por los casos detectados en el mercado de capitales franceses? Como la gota que orada la piedra, es la persistencia de una gota en un mismo lugar la que logra el cometido. En este caso se trata de la proliferación de casos positivos. ¿Fueron todos ayer? Difícil de creer.
Es momento que el Municipio deje de mentir.
Es preciso que den la cara.
Es fundamental que se hagan cargo.
No alcanza con esconderse tras un vidrio espejado y enviar gacetillas de prensa sin firma, hay que asumir la responsabilidad del cargo para el que han sido electos, todos, Departamento Ejecutivo y Deliberativo, y que den a la ciudadanía la tranquilidad de estar al mando de la situación y no que solo están para la foto y poco más.
Una vez más, HÁGANSE CARGO.
PD: Para abonar la desinformación municipal, emitieron un comunicado que señala, con referencia al uso del espacio público ‘esta propuesta se implementó el miércoles 19 de agosto, luego de ser anunciada por el intendente Cáffaro. Allí las vecinas y vecinos que acudan podrán recorrer el trayecto desde Belgrano y Aristóbulo del Valle, donde se encuentra ubicada una cabina sanitizante para la correspondiente higienización, y luego seguirán el recorrido por Costanera Norte, hasta la rotonda de Hipólito Yrigoyen y Costanera Norte. No está habilitado para esta actividad el sector Costanera Sur’, en realidad la Municipalidad se quiere referir a la posibilidad de pasear por la Costanera Eduardo Buscaglia, que así se llama la que denominan Norte, hasta la Costanera Luis Rocha, que no es Costanera Sur. ¡Ah! Y un dato adicional para quien formula la gacetilla, en Zárate las calles Belgrano y Aristóbulo del Valle no se cruzan, y si quisieron decir Crucero General Belgrano tampoco se cruzan, a lo sumo una es continuación de la otra.

2 comentarios
Pingback: Una de cal y una de arena – Príncipe del manicomio
Pingback: ¿Qué pasa con la salud en Zárate? – Príncipe del manicomio