Érase una vez, no hace mucho ni tampoco tan poco, en un Municipio que tenía un río muy grande y unos gobernantes que pensaban que nadie leía la letra chica…
Buscando: Costanera
Si alguna vez te preguntaste por qué la gente común, la que paga los impuestos y pasea los domingos por la Costanera, mira para otro lado cuando se habla de política local, no hace falta que te respondan con teorías sociológicas. Mirá el video de la sesión de ayer del Concejo Deliberante de Zárate.
Porque en Zárate, como en la teoría del caos, una pequeña perturbación en el presente puede reconfigurar todo el futuro.
De 12 metros a 80: el ascensor urbanístico que el Municipio le quiere regalar a Crajevich.
Blanco quiere autonomía para lotear y 50 años de costanera gratis, autonomía para lotear y medio siglo de permiso: los dos proyectos de Natalia Blanco que Zárate no discutió, pero que dibujan el mapa del negocio inmobiliario de Matzkin.
Decreto 278/26: El último acto de Matzkin antes de tomar licencia es regalarle 415 millones al ENDEZA para un programa que nadie conoce.
Es que el problema nunca fue la regulación. El problema es quién la escribe y para quién.
O cómo el municipio que juraba en tribunales que la Costanera era pública, ahora la entrega con moño y cambio de zonificación… pero sigue sin convocar al Concejo.
En Zárate, la Costanera es de todos. O debería serlo. Pero mientras sigamos aceptando decretos como el 227/26, la verdad es que no será de los vecinos, será solo de quienes tengan el dinero para comprarla, y el decreto para no pagar impuestos por realizarlo.
En Zárate, parece, la Costanera no es solo un lugar para pasear. Es un tablero de ajedrez donde los que saben las reglas, y tienen amigos en el municipio, se llevan los mejores premios. Y los vecinos, como siempre, miran desde la tribuna.