Contábamos días atrás como se malgastaban recursos en brindar atención en el Hospital Favaloro a vecinos que, por sus nexos epidemiológicos, no debían requerir estudios de laboratorio para diagnosticar su positividad de COVID-19 (y curiosamente, en simultáneo se diagnosticaba por nexo epidemiológico casos que no correspondían tratar así) y nada cambió en este tiempo, muy por el contrario se profundizó, puesto que no solo se mal utilizan los recursos públicos sino que además se le brinda tratamiento preferencial a ciertos pacientes. Pertenecer (y callar) tiene sus privilegios, más aún si se es familiar descentralizado. Ya se sabe, donde manda Doctora, no mandan médicos o enfermeros, ni siquiera manda Protocolo.
Y esta realidad se complejiza aún más en un contexto en el que muchos de los máximos responsables de la Secretaría de Salud local se encuentran aislados por haber contraído COVID-19 y algunos trabajadores de salud recibieron el alta aún sin haber transcurrido los 14 días a partir del diagnóstico, lo cual torna todo cada vez más confuso, al menos con lo que se comunica oficialmente.
Lo que sí es claro es que los contagios en el área de Salud de Zárate siguen creciendo y se sitúan, porcentualmente, un 25,4% por encima de los indicadores del total de la Provincia de Buenos Aires, y el Municipio no explica por qué ni qué está haciendo para evitar su propagación.
Dijo el ex Ministro de Salud de la Nación Adolfo Rubinstein, que era importante aplicar ‘Las ideas que venimos proponiendo desde hace más de 4 meses: apelar a la responsabilidad ciudadana y no al miedo, comunicar mejor y preparar los equipos de rastreadores con ampliación de testeos, trazado, aislamiento y bloqueo de focos.’ Y algo de eso también propusimos para Zárate, donde los indicadores de testeos son dramáticamente bajos y en lugar de ir a detectar casos, se espera que los sospechosos lleguen a los centros de salud y recién ahí, y no siempre, se analiza su posible positividad. Está claro que no alcanza, es necesario cambiar urgentemente.
Es necesario hacerlo ya, porque no es solo el porcentual de trabajadores de la salud enfermos el único en el que Zárate se posiciona por encima del número del total de la Provincia, también lo es en la tasa de letalidad, es decir, en cuántos mueren de los que se enferman. Zárate tiene, según la información brindada por la Municipalidad de Zárate, una tasa del 2,75%, es decir, un 28,5% por encima de la tasa Provincial. Los funcionarios de Salud nacionales marcan como un alerta el que 1 de cada 50 enfermos de COVID-19 muere… y en Zárate muere cerca de 1,5 de cada 50 enfermos.
Pero no es solo cuestión de estadística, porque quienes se contagian y mueren son personas, con historias, familias y con sueños que se ven truncados con motivo del COVID-19.
El sábado 19 falleció Betty Molina, convirtiéndose así en la primera personal de Salud, y esperemos la última, víctima fatal del coronavirus. ¿Qué está haciendo el Municipio para que no haya más Bettys? Sus compañeras de trabajo denuncian que no contaban con los materiales de protección e incluso que ni siquiera cobró el incentivo decretado por el Gobierno nacional y del que muchos trabajadores de la salud, por desempeñar sus tareas en los CAPS, no fueron incorporados al cobro. ¿Es así Secretaria Núñez? ¿Son reales las denuncias de los trabajadores de la salud?
No sirve hacer llamados al botón rojo sin asumir las responsabilidades del caso ni emitir mensajes apocalípticos que no tienen anclaje en la realidad, a menos que las autoridades nos conduzcan al apocalipsis sin decirlo ni reconocerlo. Lo que sirve es hacerse cargo de la realidad con acciones concretas que cuiden a quienes nos cuidan y a toda la sociedad. Si se debe usar tapaboca no se puede permitir que funcionarios municipales no lo hagan, y menos en centros de salud, si no quedará expuesto una vez más que lo que se anuncia públicamente son meros slogans publicitarios que no buscan cambiar la realidad sino apenas maquillarla. Para decir las cosas claras, no puede ser que, incluso en presencia de la propia Secretaria de Salud, Marcelo Heiz, quien presta servicios en el Hospital Intermedio Dr. René Favaloro, no haya utilizado la protección facial obligatoria.
Cada día que pasa y no se hace lo que se debe hacer, es un día perdido… y no se pueden perder más días ni más ciudadanos.
Es momento de dar la cara y asumir responsabilidades. No se puede ‘gobernar’ por las redes sociales.
Osvaldo Cáffaro, Rosana Núñez, háganse cargo.
Publicado en Divulgando Noticias, Zárate.

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