En Zárate seguimos discutiendo la nacionalidad del dueño mientras el latifundio nos come de a poco.
En Zárate no falta agua. Falta gestión. Y sobran decretos firmados por los que se fueron de licencia justo a tiempo, dejando que otro pague el costo político de cobrarte hasta la última gota.
No estamos en contra del desarrollo productivo, pero construir una pista privada de 750 metros a 3,5 km de Atucha, mientras a menos de 15 kilómetros hay un aeródromo provincial subutilizado, parece una burla o hay algo más detrás.
Llamemos a las cosas por su nombre. Esto no es desprolijidad.
Decreto 278/26: El último acto de Matzkin antes de tomar licencia es regalarle 415 millones al ENDEZA para un programa que nadie conoce.
En Zárate hay una tradición política muy particular: predicar la moral con la bragueta abierta.
Es que el problema nunca fue la regulación. El problema es quién la escribe y para quién.
En Zárate no se cumple la Ley de Tierras. Y nadie del Concejo Deliberante parece haberse enterado. O peor: se enteraron y decidieron que no era prioritario o lo ignoraron porque obligaba a investigar y eso es trabajo. Que no daba votos. Que no era ‘lo urgente’. Que mejor dejarlo para después. Y es que, como bien decíamos en 2023, lo urgente demora lo importante hasta que se convierte en urgente. Ya está urgente, señores concejales. Ya pasó el momento de mirar para otro lado.