🏗️ Cuando el ‘menos Estado’ termina siendo más negocio para los amigos del poder
Hay discursos que suenan distintos pero huelen igual. Uno llega desde el Ministerio de Desregulación, con corbata y PowerPoint, y promete que si le sacamos los límites a la tierra van a llover los proyectos productivos. El otro sale del despacho de la Municipalidad de Zárate, con firma de decreto y considerandos copy-paste, y asegura que si le bajamos la contribución por desarrollo urbanístico del 30% al 0,5% en la Costanera, de pronto va a florecer el paraíso. La receta es idéntica: menos regulaciones, menos impuestos, menos control. El resultado, también: más concentración, más negocio para unos pocos, más verso para la gilada… y somos nosotros a quienes pretenden tratarnos como giles.
La verdad es que no hace falta ser economista para detectar el patrón. Hace unos días, el 6 de agosto, Alejandro Cacace, el número dos de Federico Sturzenegger en el Ministerio de Desregulación, salió a defender la reforma sobre propiedad privada y dijo, sin ruborizarse, que el límite para la compra de tierras ‘desalienta proyectos productivos’.
Mismo argumento, misma música. Y en Zárate, el intendente Marcelo Matzkin ya lo había puesto en práctica: el 8 de julio firmó el Decreto Nº 227/26, que en su artículo 1º establece una contribución por desarrollo urbanístico de hasta el 30% para todo el distrito, pero de hasta el 0,5% para la Costanera. Sesenta veces menos.
¿Y saben qué? Los dos usan la misma palabra mágica: ‘desarrollo’. Cacace dice que sin límites a los extranjeros van a venir inversiones por 15.000 millones de dólares.
Matzkin dice que la Costanera está ‘subaprovechada’ y que por eso hay que ‘estimular su puesta en valor’.
La misma retórica, el mismo truco. Y la misma pregunta que nunca contestan: ¿desarrollo para quién?
📉 La década del 90 ya nos enseñó que regalarle al capital no genera trabajo
Acá no estamos teorizando. Tenemos un laboratorio de prueba con nombre y apellido: Carlos Menem, Domingo Cavallo, y las rebajas de aportes patronales. En 1991, con la Ley de Empleo, se lanzaron contratos promovidos con reducción del 50% en las contribuciones a la seguridad social. Luego vinieron los DNU 2609/93 y 1520/98, que bajaron los aportes según zona geográfica hasta dejarlos en 19% para la categoría más alta y 8% para la más baja.
La promesa era clara: menos cargas, más empleo. La realidad, documentada por el INDEC, fue otra.
En octubre de 1991, cuando arrancaba el Plan de Convertibilidad, la desocupación era del 6%. Para octubre de 1995, ya estaba en el 16,6%. Durante el primer mandato de Menem osciló entre el 7% y el 13%, y en el segundo entre el 13% y el 18%.
¿Más empleo? No. Más precarización, más contratos temporarios, más trabajo en negro. Un estudio de la CEPAL sobre el mercado laboral de los noventa señaló que solo el 20% de las nuevas ocupaciones correspondieron a puestos asalariados registrados, mientras que el grueso fue empleo no registrado y contratos de prueba que se usaban para pagar menos.
Es decir: le regalaron a las empresas miles de millones en aportes, y el desempleo se triplicó. No es opinión. Son números del INDEC. Y sin embargo, treinta años después, acá estamos otra vez con la misma ‘cantinela’. Cacace pide eliminar límites a la tierra. Matzkin baja un tributo sesenta veces. Y ambos esperan que aplaudamos, como si no supiéramos cómo termina la película.
🏖️ En Zárate, el 0,5% no es un incentivo: es un regalo con destinatario conocido
Pero volvamos a casa, que es donde duele. El Decreto 227/26 no es un error de cálculo. Es un trazo a medida. Y no hace falta ser conspirativo para verlo: solo hay que leer el Boletín Oficial Municipal con los ojos bien abiertos.
Ya lo contábamos en Príncipe del Manicomio hace unas semanas: el decreto tiene errores materiales, por ejemplo cita el Decreto Provincial 70/2015 en vez del 71/2015, excede la potestad reglamentaria porque fija alícuotas que solo puede fijar el Concejo Deliberante, viola el principio de reserva de ley tributaria de la Constitución Nacional, y se saltó la Asamblea de Mayores Contribuyentes que exige la Ley Orgánica de Municipalidades.
Pero eso, en el fondo, es lo de menos. Lo grave es el contexto.
No es coherencia. Es conveniencia.
🎭 El mismo cuento, la misma estafa, el mismo silencio
Lo curioso es que Cacace y Matzkin nunca se cruzaron en un acto, ni comparten partido, ni se saludan en los pasillos. Pero comparten algo más profundo: la certeza de que el problema es que el Estado regula demasiado, y no que el Estado regula mal. Para ellos, la solución siempre es la misma: abrir la canilla. Para el capital extranjero, en el caso de Cacace. Para los desarrolladores inmobiliarios amigos del municipio, en el caso de Matzkin.
Y en ambos casos, el argumento es hueco. Porque si menos regulación generara más inversión productiva, la Argentina de los noventa debería haber sido un paraíso laboral. Y no lo fue.
Es que el problema nunca fue la regulación. El problema es quién la escribe y para quién. Cuando Cacace dice que un extranjero debería poder comprar tierras ‘aunque no tenga ni un día de residencia’, lo que está defendiendo no es la propiedad privada: está defendiendo que cualquier fondo de inversión con sede en un paraíso fiscal pueda comprar el 15% del territorio nacional sin que nadie le pregunte de dónde sacó la plata. Y cuando Matzkin fija el 0,5% en la Costanera, no está estimulando el desarrollo: está estimulando la ventaja para quienes ya tienen los negocios y necesitan que el municipio les limpie el camino legal.
🔥 La pregunta que no se hacen (y nosotros sí)
Acá viene lo que duele de verdad. Porque no es que Cacace y Matzkin sean los únicos que creen en esta magia. Es que hay un ejército de políticos, funcionarios y periodistas que repiten el mantra como si fuera verdad revelada: menos Estado, más mercado, más inversión, más empleo. Y cada vez que se prueba, cada vez que se bajan impuestos a los que más tienen o se flexibilizan normas a favor de los que más concentran, el resultado es el mismo: los de arriba ganan, los de abajo esperan, y el país pierde soberanía.
Y si alguien cree que esto es exagerado, que revise los papeles. El Observatorio de Tierras del PRIHA (FCE-UBA) ya advirtió en abril de 2026 que el proyecto de ley de ‘Inviolabilidad de la Propiedad Privada’ no es una ley de protección, sino una ‘ley de extranjerización’ que pone en riesgo el acceso del pueblo argentino a los bienes comunes.
💡 Lo que no nos van a contar en la conferencia de prensa
Cacace va a seguir diciendo que los límites a la tierra desalientan. Matzkin va a seguir diciendo que la Costanera está subaprovechada. Y ambos van a seguir esperando que les creamos, que les aplaudamos, que les demos el beneficio de la duda. Pero la duda se acabó.
La duda se acabó en 1995, cuando el desempleo llegó al 16,6% pese a todas las rebajas de aportes. La duda se acabó cuando vimos que los contratos temporarios no eran puerta de entrada al empleo formal, sino trampa de precarización.
La duda se acabó cuando comprobamos que, por cada punto de crecimiento del PBI durante la convertibilidad, la creación de empleo era de apenas el 0,5%, mientras que después de la devaluación de 2002, con más regulación, más control estatal y menos regalos al capital, esa relación saltó al 0,7%.
🏁 El final de la película ya lo vimos
Así que la próxima vez que escuchen a alguien, sea en Buenos Aires o en la Municipalidad, diciendo que hay que ‘desregular para atraer inversiones’, acuérdense de tres cosas.
Primero: la desregulación de Menem no generó empleo, generó desempleo estructural. Segundo: el 0,5% de Matzkin no genera desarrollo, genera negocio inmobiliario para los amigos. Y tercero: en ambos casos, los que pierden son los que no tienen voz en la mesa donde se escriben los decretos.
En Zárate, la Costanera es de todos. O debería serlo. Pero mientras sigamos aceptando que la ribera se administre con trucos fiscales y decretos a medida, la verdad es que no será de los vecinos. Será solo de quienes tengan el dinero para comprarla, y el amigo en el municipio para no pagar impuestos por hacerlo.
Y eso, queridos lectores, no es desarrollo. Es saqueo con firma digital.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
