En Zárate no falta agua. Falta gestión. Y sobran decretos firmados por los que se fueron de licencia justo a tiempo, dejando que otro pague el costo político de cobrarte hasta la última gota.
Buscando: ENDEZA
Decreto 278/26: El último acto de Matzkin antes de tomar licencia es regalarle 415 millones al ENDEZA para un programa que nadie conoce.
Cómo Matzkin declara de interés público lo que le conviene a la foto, pero se le traba la lengua cuando hay que explicar cuánto sale y quién pone la plata.
O cómo las SAPEM y ENDEZA se convirtieron en el paraíso fiscal de la política zarateña.
Decía Lao-Tsé: «Un viaje de mil millas comienza con un solo paso».
Presentar una rendición de cuentas no es ser transparente: es cumplir con la ley.
Que no te tomen de boludo.
Hay un crédito que no cierra, un nombre que aparece varias veces en el ecosistema municipal, y un silencio que ya lleva dos meses. El gobierno local tiene un slogan que dice estar ‘haciendo lo que dijo que iba a hacer’. Bueno. Ojalá alguien, en algún momento, haga lo que dijo: explicar.
¿Están a los dos lados del mostrador?
Las personas jurídicas en las que el Municipio de Zárate es parte tenían hasta el 31 de marzo para rendir sus cuentas ante el Concejo Deliberante. No lo hicieron. Y el HCD, fiel a su costumbre, no dijo absolutamente nada.
La Rendición de Cuentas del ente municipal presenta datos que no cierran entre sí, tasas que recaudaron el 247% de lo previsto y casi $4.500 millones que están ‘devengados’ pero nunca llegaron a la caja.
Al final del día, lo que estamos presenciando en Zárate no es construcción política. No es gobernabilidad. No es búsqueda del bien común. Es simple y llanamente negocio personal. Es la vieja y conocida práctica de usar el Estado como agencia de empleos para los amigos políticos. Es la puerta giratoria que gira y gira y gira, siempre con los mismos apellidos rotando de cargo en cargo.