Pese a que parezca lejano y en este contexto de pandemia una quimera, en octubre del año próximo habrá elecciones legislativas en la República Argentina. En el caso de Zárate habrá que elegir a los 35 diputados nacionales que, en representación del pueblo de la Provincia de Buenos Aires ingresarán en el Parlamento Nacional, a los 11 diputados provinciales de la segunda sección electoral que se integrarán en la Cámara Baja Provincial y a los 10 concejales que renovarán el Departamento Legislativo local.
La elección provincial es una que, desde que Abel Furlán dejó la diputación aparece como un horizonte lejano a los zarateños, que solo han tenido al propio Furlán y a Luis Orgambide en la Cámara de Diputados de la Nación desde la instauración democrática de 1983 hasta el momento.
La elección seccional, en tanto, arroja mayor interés, puesto que serán cuatro los legisladores que dejarán sus bancas el 10 de diciembre de 2021, y si bien Sandra París no podrá ser reelecta, tanto Matías Ranzini como Micaela Morán y Patricia Moyano están en condiciones de hacerlo. En el caso del legislador del PRO tiene posibilidades ciertas en tanto Zárate no tuvo representación por el sector en la pasada elección de senadores, mientras que para las legisladoras del Frente de Todos la realidad es un poco más compleja en tanto Zárate ya cuenta con una representante en la Cámara Alta provincial desde que Agustina Propato fue electa en los últimos comicios, aunque pueden tener ciertas posibilidades en tanto ninguna de las dos representa al justicialismo sino a sus aliados, lo cual les otorga posibilidades para pelear por las bancas que el peronismo deje en manos de los restantes miembros de la coalición gobernante.
La elección local, por su parte, debiera ser la que mayor atención genere entre los vecinos, puesto que pese a que cuentan con menor prensa y menor presupuesto que sus ‘hermanos mayores’, son los que en la práctica trabajan en el día a día de los vecinos y procuran resolver, o no, su problemática cotidiana. Que el barrio mejore, que haya más y mejores medios de transporte, que todos puedan tener agua y cloacas o que el dinero de los contribuyentes se utilice en cuestiones que cambien la vida de los vecinos y no de los gobernantes, depende en gran parte de los veinte concejales que se sientan aproximadamente cada 15 días, para debatir sobre las problemáticas del Distrito.
Por ello es llamativo que a un año de las elecciones no haya agrupaciones que propongan ideas concretas para debatir entre los vecinos. Cierto es que el contexto de pandemia dificulta este intercambio, pero ello no es más que una excusa coyuntural puesto que hace ya bastante tiempo que los partidos políticos, mediadores entre representantes y representados y sin los cuales ningún ciudadano puede ser ungido como parlamentario del ámbito que fuere, no hacen política.
Se han convertido en maquinarias electorales que detrás del líder ocasional buscan su propia supervivencia sin procurar erigirse como generadores del cambio que la sociedad reclama, y esto ha quedado plasmado en estos últimos meses, cuando imposibilitados de la realización de reuniones cara a cara se promocionan encuentros a través de las redes sociales. No hay dudas que este tipo de encuentros son importantes, pero como decíamos antes, no solucionan el problema que el vecino tiene cada día. Es importante conocer y discutir la reforma judicial, pero sin agua potable y cloacas no tendrán la salud para poder participar de ese debate. Es necesario la discusión que trascienda el hoy, pero sin seguridad, por ejemplo, para muchos no habrá mañana. Es necesario utilizar el carro, y para ello es preciso que pongamos los caballos delante. Lo urgente no debe tapar a lo importante.
Queda entonces saber qué ocurre en Zárate. ¿Los partidos políticos quieren disputar el poder o solo sacar tajada de él? ¿Los partidos integrantes del Frente de Todos se subsumirán a Nuevo Zárate o cuestionarán el reparto de poder al interior de la coalición? ¿Generarán propuestas de gobierno o todo se reducirá seguir bajo el ala y a la sombra del intendente? ¿Y en la otra coalición? ¿Habrá debate político o todo será un toma y daca entre el PRO y el Radicalismo? ¿Se generará un proyecto local o será, como hasta ahora, la versión zarateña de un acuerdo foráneo? ¿Procurarán representar al vecino o se conformarán con un toma y daca de figuritas creyendo hacer política cuando no hacen más que politiquería? ¿Habrá lugar para nuevas fuerzas que rompan el bipartidismo local? ¿Harán pie en Zárate opciones nacionales? ¿Surgirán nuevos proyectos municipales?
Históricamente en las elecciones de medio término, salvo escasas excepciones que ya hemos analizado en ‘La historia reciente de las elecciones municipales en Zárate’ triunfa la oposición. ¿Las elecciones de 2021 contribuirán a consolidar esta tendencia o acrecentarán las excepciones?
En cualquier caso, la pregunta de fondo, en última instancia, es la de siempre. ¿Alguien se preocupará por el vecino?
Publicado en Divulgando Noticias, Zárate.

1 comentario
Hola Edu acá no le dan lugar a gente nueva si trabajas para ellos te dejan Hasta ahí nomás pero poder postularse nooo y siempre son los mismos cosa que ya sabemos lo que dan pero bueno así Está zarate de los barrios no hay uno que se preocupe nunca encontras a nadie con todos los problemas que hay pero bueno