El pasado viernes Zárate volvió a ser noticia en los medios nacionales a partir de un 
Dos días antes de la realización de la sesión del HCD, el 5 de agosto de 2020, y por disposición del Presidente del Concejo Deliberante Ariel Ríos, se convocó a la 8va. Sesión Pública Ordinaria a realizarse el día viernes 7 de agosto de 2020, a las 13:00 horas. Como ya veremos pudo convocar pero no participar. De por sí ya era llamativo que el Concejo Deliberante sesionara dos semanas consecutivas, cuando en los últimos 130 días sesionó nueve veces, por lo que resulta importante conocer la temática que generó tal sobreactividad de los ediles locales.
No menos curioso es lo mencionado por la concejal de Cambiemos Lorena Bustos, quien afirmó en las redes ‘Lamento que quien presidía ayer la sesión del concejo deliberante, 
El Orden del Día de la reunión preveía el debate de dos expedientes, el 137/20, que es una nota de vecinos solicitando iluminación pública de la calle 15 entre Avda. Antártida Argentina y Ruta 193 y el 138/20, que era una nota del Departamento Ejecutivo solicitando la ratificación y/o aprobación del Decreto N° 467/20 emanado del D.E.M. Como es de suponer el apuro en la convocatoria de la sesión no tenía que ver con el pedido de los vecinos, de ninguna manera, sino con el pedido del vecino Intendente. Lo importante de la sesión era la aprobación del Decreto presentado por Juan H. Arroquigaray (¿Será el hermano de Juan Manuel Arroquigaray, Secretario de Gobierno Municipal, aunque aparece ocupando su cargo? O ¿Será el Secretario de Gobierno municipal y quien redactó la presentación no sabe cómo se llama?) y por Diez Osvaldo Raúl Cáffaro (acá sinceramente se nos quemaron los papeles porque nunca imaginamos una yuxtaposición entre el Intendente Municipal y su Secretaria Jefe de Gabinete). Un verdadero mamarracho al cuál no debemos acostumbrarnos.
Ahora bien, ¿De qué se trata el Decreto N° 467/20 emanado del D.E.M.? Se trata de una versión remozada del Decreto 259/20 del 8 de abril que instituía las estampillas solidarias.
Antes de avanzar un comentario. Entre la fecha de ambos decretos hay 119 días, y entre ambos textos legales una diferencia de 208 instrumentos legales, lo que da un ratio de 1,74 decretos por día, considerando absolutamente todos los días e incluyendo sábados, domingos y feriados. Si solo consideráramos los días hábiles, el número de Decretos diarios asciende a 2,6. ¿De qué tratan? ¿Por qué no se publican? ¿Por qué no los conoce la ciudadanía, que se supone es quien debe conocer las normas para poder cumplirlas? ¿Qué esconde el Departamento Ejecutivo Municipal con la complicidad del Concejo Deliberante?
Volviendo al Decreto en discusión, supone un salto de calidad más allá de la opinión que cada uno tenga sobre el proyecto en sí, porque brinda una serie de certidumbres, inexistentes en el Decreto anterior y que, en una de sus interpretaciones, hacía prever su funcionamiento como una cuasi moneda. En esta oportunidad las diferencias ya son plausibles desde el primer artículo que establece ‘el otorgamiento en carácter de Ayuda Social a personas individuales, grupos familiares, referentes barriales, sociales, deportivos, religiosos, cooperativas y/o instituciones y/o órganos de las distintas agencias del estado en los diferentes niveles, dentro del Programa General Alimentario, Subprograma ‘Huella Solidaria’, de SUBSIDIOS ALIMENTARIOS EN ESPECIE hasta alcanzar el equivalente a la suma total de PESOS SEIS MILLONES NOVECIENTOS MIL ($ 6.900.000.-)’, es decir para cualquiera que lo merezca, lo que da una certidumbre inexistente en la primera versión del Decreto, que suponía un verdadero cheque en blanco para el Departamento Ejecutivo, lo que en manos de este Departamento Ejecutivo, que presenta una Rendición de Cuentas plagada de inconsistencias, era imposible de aceptar. Pero bien, no es el único cambio, la otra modificación sustancial que da certidumbre al texto es lo que se menciona, taxativamente, en el cuarto párrafo del artículo 3 cuando se establece que ‘la única finalidad o destino de las “estampillas solidarias”, en el marco normativo que el Estado Municipal autoriza en el presente decreto, PROHIBIENDOSE su circulación, cesión y/o transferencia por fuera del referido programa.’. Quedan por ver cuestiones operativas, como por ejemplo cuáles serán los bienes incluidos en el programa, pero sin dudas es una mejora sustancial en la redacción de la norma que, además, incluye mejores criterios de validación institucional al incluir en su refrendación a ‘la Sra. Secretaria de Hacienda y Finanzas Públicas Cdora. PATRICIA AGUSTINA FERNANDEZ y el Señor Secretario de Desarrollo Humano y Promoción Social, Dr. DARIO ANDRES RAFFO’ que no habían sido incluidos casi cuatro meses atrás. Otra cuestión no menor a destacar es que pasaron solo dos días entre la firma del decreto y su debate en el recinto (virtual) del Concejo Deliberante, cuando el Decreto 259/20 tiene casi tres meses de vigencia. Con la constitución de este Concejo todo es posible.
La primera sorpresa llegó al inicio de la sesión, 56 minutos más tarde de lo convocado, cuando a cargo de la Presidencia del Cuerpo estaba Ana Laura Allemann, algo inusual en el normal desenvolvimiento del Concejo Deliberante. Se trató inicialmente el ‘Decreto de las estampillas’ y de acuerdo a lo acordado en la Comisión de Labor Legislativa se decidió que continuara en su seno, tras lo que Tania Caputo, concejal del Frente de Algunos PJ, planteó el ingreso fuera del Orden del Día del Expediente 141/20 que se aprobó por unanimidad. Cabe señalar que la ciudadanía veía, la poca que veía la emisión vía Internet, como sus representantes aprobaban el tratamiento de un texto que desconocían, puesto que no se dio lectura antes de someterlo a votación sino con posterioridad, lo que da a pensar muchas cosas, la más benévola es que los concejales sí conocían el texto previamente y en realidad lo que parece ser un ámbito de discusión de los problemas de la ciudadanía no es más que una puesta en escena, un paso de comedia. Esto ya lo dijimos y no hay voluntad de corregirlo por ninguna de las fuerzas políticas con representación en el Concejo Deliberante.
El Expediente 141/20 leído por Laura Fangio, secretaria del Concejo Deliberante, fue el pedido de licencia de un concejal que los ciudadanos no sabemos quién es, puesto que la citada funcionaria no leyó quien firmaba la nota, pero intuimos que se trataba del Presidente del Cuerpo Ariel Ríos puesto que la nota se dirigía a la Vicepresidente del Concejo Deliberante y el único que podía tener certeza que la sesión la presidiría Allemann es el Presidente. La licencia se aprobó, aunque antes el concejal Bugatto pidió la palabra y la Presidente del Concejo ‘intuyó’ que era para pedir el ingreso de otro 
Todo muy raro para tratar el pedido de iluminación de una calle por parte de un grupo de vecinos, dado que el Decreto enviado por el Ejecutivo ya se había resuelto que siguiera en Labor Legislativa. ¿Qué se traía el oficialismo entre manos al hacer ingresar al cuerpo a los concejales Olsen y Burroni?
Juró Olsen su incorporación al cuerpo, entre otros, por el compromiso asumido con Pablo y Hugo Moyano, que no hizo público y sería oportuno que lo haga puesto que es por demás curioso que se reconozca que para el ejercicio de sus funciones un concejal lo hace en cumplimiento de compromisos asumidos con dirigentes gremiales que, además, no son del Distrito. Tras su jura, se dio entrada en características parecidas que el Expediente 141/20, aunque en esta oportunidad se leyó el texto antes de la votación. Sin embargo también tuvo sus particularidades, puesto que según leyó Fangio, Torres pidió licencia sin especificar el tiempo por el que lo hace, y en su lugar se incorporó Lilian Burroni. Siguen los mamarrachos.
Aunque nadie lo consultó ni se exhibió, entendemos que Burroni pidió licencia o renunció como Secretaria Privada, y además solicitó que se cancelara su licencia como concejal, aunque el Concejo nunca votó el fin de su licencia. Sería oportuno que se presente la documentación aclaratoria a fin de darle transparencia a un procedimiento por demás escaso de transparencia, puesto que, por ejemplo, Burroni participó de la sesión desde su despacho como miembro del Departamento Ejecutivo local. Todo cuando menos desprolijo, puesto que además por ejemplo, Caputo participa de la sesión como reemplazante de la propia Burroni. Ya lo decía Discépolo, en un mismo lodo todos manoseados.
Y fue entonces cuando quedó expuesto lo que el oficialismo traía bajo el poncho cuando la concejal Tania Caputo, presidente del bloque oficialista, pide un cuarto intermedio para que se reúna la comisión de Labor Legislativa para tratar el Expediente 138/20, que minutos antes la propia Comisión había resuelto que continuara en su seno, y los Expedientes 111/20 ‘Elevando para su ratificación los Decretos Nº 259/20 y 377/20 del D.E.’, Expediente 127/20 ‘Estableciendo una Contribución extraordinaria, excepcional y por única vez para mitigar la Pandemia del COVID-19.’ y Expediente 130/20 ‘Ratificando Contrato suscripto entre la MUNICIPALIDAD DE ZÁRATE y Concaro, Hugo Pedro, Concaro, Santiago Oscar y Concaro, Pablo Martín.’. Aquí nos surge la siguiente inquietud ¿Por qué justo el día que Ríos pide licencia por cuestiones personales impostergables, Caputo propone que la Comisión de Labor Legislativa trate el Expediente que trata el contrato firmado por el propio Ríos al que nos referíamos días atrás y donde nos preguntábamos si ‘¿Ariel Ríos tendrá la honestidad intelectual de excusarse o votará su propio accionar como circunstancial responsable de otro poder del Estado municipal?’, no tuvo que decidir, Caputo lo ayudó justo el día de su licencia. Causalidad curiosa que ocurre en el Concejo Deliberante local.
Para ser claros, Nuevo Zárate hizo ingresar concejales para garantizar la discusión, y posible aprobación, de proyectos que no contaban con el apoyo suficiente tal como había quedado claro en la sesión anterior y el inicio de ésta. A propósito, ¿Cuáles serían las razones personales impostergables del concejal Torres para su pedido de licencia? ¿El no querer acompañar alguno o algunos de estos expedientes y para no votar en contra ni ausentarse de la sesión decidió pedir licencia? Mmmmmm, hay quienes dicen que es porque se iría de funcionario provincial.
Todo esto en 9 minutos.
La reanudación de la sesión trajo consigo, como siempre ocurre, la posibilidad de escuchar el backup del trabajo de los ediles. En esta oportunidad se la escuchó a la concejal Allemann decir con sorna e ironía que ‘la gente se nos agolpa para ver la sesión’, recibiendo como respuesta por parte de Fangio que ‘mi socia es la única que nos ve siempre’, realidad que la secretaria del Cuerpo justifica en que ‘se ve que no tiene mucho que hacer’. Bueno, más allá del error en el que incurre Fangio, que la propia Allemann le marca al decirle que la sesión la ve ‘también mi mamá’, debería ser un tema preocupante y no llamar a risas que tan pocos ciudadanos se interesen en su labor como concejales, a menos que sientan goce en ser tan irrelevantes, intrascendentes e impresentables. Nadie se pregunta ¿Por qué?
La sesión se reanudó a las 15:39, es decir, una hora y media después del comienzo del cuarto intermedio, lo que deja expuesto una vez más que lo importante pasa cuando las cámaras están apagadas para la ciudadanía, puesto que resultó sumamente más extensa la reunión de Labor Legislativa que la propia sesión, en donde todo se hace pour la galerie, que como bien reconocen Fangio y Allemann, es in extremis reducida, y cada vez más, puesto que hasta la socia de Fangio y la madre de Allemann se van a cansar de la farsa.
Cuando todo vuelve a comenzar Caputo pide que se ingresen fuera del Orden del Día los cuatro proyectos que tiempo atrás había pedido que se trataran en Labor Legislativa, puesto que el poder de convencimiento oficial había logrado en menos de dos horas lo que no se había logrado en menos de dos días. ¿Los concejales creen que la ciudadanía es tonta? ¿Quién puede creer que en dos días en ‘cuareterna’ se pueden analizar seriamente los expedientes propuestos sin pensar que hay un negoci(ad)o por medio?
El primer Expediente en tratarse fue el 138/20, que al inicio de la sesión no contaba con la cantidad de votos suficientes para su aprobación, pero que ahora con la incorporación de Olsen y Burroni, el equilibrio de fuerzas cambiaba. Sin debate y con la aprobación exclusiva de los Frentes de Todos, se aprobó el programa de las estampillas.
Pero como era de esperar, no pararon las sorpresas. La primer concejal en hablar, para tratar el Expediente 127/20 fue María Romero quien tras la partida de Torres funge como Presidente del Bloque de Algunos PJ, quien afirmó hablando de los beneficiarios de ‘los sectores que no van a pagar esta excepción, este impuesto, que se ha puesto en esta Ordenanza’. ¿Sabe la concejal Romero que los impuestos, según el artículo 29° de la Ley Orgánica de Municipalidades, se establecen a través de la Ordenanza Impositiva? ¿Leyó la concejal Romero el proyecto que defiende, en el que se habla de contribución extraordinaria y no de impuesto? ¿Habrá analizado Romero el archivo anexo al Proyecto de Ordenanza? Si lo hizo, ¿Habrá desplegado las columnas CQ a ER del archivo Excel donde ‘prudentemente’ están ocultos los detalles de las donaciones que exhiben groseras incoherencias? ¿Lo habrá hecho el resto de los concejales que lo votaron, es decir todos los otros concejales del Cuerpo?
Pero no fue el único concejal que hizo las veces de ‘Natalia Natalia’, el célebre personaje del programa Sin Codificar. Para quien no tuvo la oportunidad de conocerlo le sugiero que lo haga, le servirá de experiencia para entender una sesión del Concejo Deliberante de Zárate. Mauricio González afirmó que ‘los alrededor de 20 programas y a la fecha se viene obteniendo un resultado positivo en lo que tiene que ver con aplacar la propagación del virus’ (sic). ¿En qué basará González su argumentación? ¿Cuáles serán las estadísticas que sostienen su oratoria? El propio intendente Cáffaro y la Secretaria de Salud dicen lo contrario, ¿O acaso dicen una cosa en privado y otra en público y González cometió el sincericidio de decir públicamente lo que se menciona de manera reservada?
Y cuando uno creía que había visto todo, quedaba más.
Llegó el momento de tratar el Expediente 130/20, y tras la lectura del texto por parte de Laura Fangio… se cayó el sistema, se terminó la transmisión de la sesión, que volvió 5 minutos después con 16 concejales (Faltaban Bugatto, Cerato y Romero) y un minuto después se cortó para no volver nunca más.
¿Qué pasó? Un tema tan serio no fue abordado en Twitter por Ana Allemann, aunque si se preocupó del ‘drapie’.
Sería oportuno que los concejales puedan explicarlo oficialmente.
Tras hablar con algunos de los concejales involucrados logramos reconstruir parte de lo ocurrido. El primer indicio lo brinda el concejal Marcelo Matzkin quien en las redes
Teniendo en cuenta que la sesión, tal su convocatoria, era pública y que el punto 2º del artículo 5 del Decreto del Concejo Deliberante que establece el marco legal de funcionamiento del HCD debido al estado de emergencia enuncia que ‘Las sesiones de ser posible serán remotas, mediante plataformas virtuales de videoconferencia y/ovideollamaday/u otros sistemas tecnológicos adecuados que permitan el desarrollo de las reuniones en compresión digital de los flujos de audio y video en tiempo realde manera no presencial, y que permita la transmisión en simultáneo y en directo de audio y video que garanticen el libre acceso a todos los participantes.- Las sesiones realizadas de manera remota deberán ser grabadas en audio y video y conservarse su grabación por Secretaría’ (sic), ¿La caída de la transmisión implica que la sesión dejó de grabarse o que dejó de ser pública?
Según logramos saber, la sesión continuó de manera secreta y no sabemos si grabada, pero el Decreto en cuestión fue aprobado con tan solo 9 ediles, puesto que la razón por la que Matzkin afirmó que la sesión había caído era porque los bloques de Cambiemos y Juntos por el Cambio se habían retirado, quedando el cuerpo con solo 9 ediles. Ana Laura Allemann, Néstor Gerlo, Javier Olsen, Vanesa Palermo, Gustavo Morán, Mauricio González, Javier Yagode, Tania Caputo y Lilian Burroni habrían aprobado la compra del predio de Concaro de acuerdo a lo firmado por el causalmente ausente Ariel Ríos, quien causalmente firmó por estar reemplazando al convaleciente Intendente Osvaldo Cáffaro.
De acuerdo a lo expuesto fuera de micrófonos por los involucrados, una de las razones por las cuales se realizó esta compra de manera irregular y entre gallos y medianoches, tiene que ver con la irrupción de Telecentro, cuya instalación de postes denunciáramos por incumplir la normativa vigente. En el predio que se pretende adquirir se instalaría la antena de Telecentro, empresa que en virtud del acuerdo firmado entre su titular con el intendente Cáffaro, entre las prestaciones a cambio del no pago por el uso del espacio aéreo se cuenta un lugar en la grilla de canales del prestador.
Ya se ve, con mañas, con trampas, con mentiras todo va acomodándose y se entiende entonces por qué pidió licencia Cáffaro por una supuesta lumbalgia, por qué pidió licencia Ríos por cuestiones personales impostergables, por qué pidió licencia el concejal Torres, que se opuso a aprobar este tema la sesión pasada, por qué el gobierno local mira su ombligo a costa de los vecinos.
Esto es lo que ocurrió. ¿Esto se va a permitir? Esperamos leer las declaraciones y acciones de las distintas fuerzas vivas del Partido de Zárate, porque lo ocurrido en el Concejo Deliberante de Zárate atañe a toda la ciudadanía, más allá de las fuerzas políticas involucradas que, por supuesto, tienen mayores responsabilidades.
Zárate está gobernada por sinvergüenzas que no tienen vergüenza para actuar a espaldas de los vecinos, riéndose de ellos y violando la ley.
¿Esto también está permitido porque ganan elecciones, concejal Allemann?
¿Hasta cuándo?


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