El pasado 7 de diciembre, cuando asumió por cuarta vez como intendente del Partido de Zárate, Osvaldo Cáffaro afirmó que ‘Tratamos todos los días de hacer ese gran esfuerzo, de que no haya una ciudad del otro lado de la vía, de que no haya una ciudad del Bajo, de que no haya una ciudad que no tenga el mismo acceso a la infraestructura que la del centro de la ciudad’, idea que retomó tres meses después en ocasión de brindar el discurso en la apertura del período ordinario de sesiones del Concejo Deliberante. En esta oportunidad sostuvo que ‘tenemos proyectos para todos los habitantes de Zarate y Lima. Fueron ciudades pensadas para pocos, para 50 mil habitantes el caso de Zárate y el resto quedaron afuera sin importarle a nadie. Los del bajo, los del bañado, los del otro lado de la vía. Terminamos y estamos terminando con esto’, sin embargo la llegada de la emergencia tiró por la borda tantos discursos floridos y puso en claroscuro la realidad, porque al final de cuenta como dijo el General, mejor que decir es hacer.
Y lo que hizo fue triste, porque borró con el codo lo que otros le escribieron y él transmitió, porque expone claramente cuáles son sus prioridades.
Suelo decir que ser fiel a los principios duele, el tema es cuál es la tolerancia al dolor de cada uno, y se ve que el intendente tiene escasa tolerancia.
Tras la instalación de retenes al ingreso de Zárate y Lima, aunque se anuncie que se controlan los accesos al Distrito, y cuando creíamos que no se podía avanzar más, Osvaldo Cáffaro vuelve a sorprendernos. Sin explicar la razón por la que se hace ni haberse discutido más que en su entorno más íntimo la medida, decidió colocar barreras físicas en el espacio público para impedir el desplazamiento de los habitantes del Distrito por ciertas zonas de la ciudad de Zárate.
Justo él, que dice ser un defensor del espacio público, lo cercena de esta manera.
¿Cuál es el motivo por el que se impide el paso por el paso a nivel de la calle Noya o el de la calle España y no el paso bajo nivel de la calle Gallesio? ¿Por qué no cortar el puente de Justa Lima o Almirante Brown? ¿Por qué utilizar la vía del FFCC Mitre como frontera y no la del FFCC Urquiza? ¿Porque están dispuestos a asumir la crítica de los vecinos del Barrio San Jacinto pero no de los vecinos de Villa Fox, por ejemplo? Nadie da explicaciones.
¿Por qué, si un vecino necesita ir con vehículo al hospital y vive en España y Perú no puede circular sin pasar un retén y otro que vive a una cuadra, en Perú y Anta puede hacerlo sin pasar por el retén si ambos viven en la misma ciudad?

En cuanto a los retenes, ¿cuál sería, por ejemplo, la documentación a presentar por un vecino del Barrio Cementerio que vaya a atenderse odontológicamente en la sala del Barrio FoNaVi? ¿El turno? ¿Cómo lo demuestra? ¿Y si es una urgencia? ¿Muestra la caries?
Queda en claro que el Gobierno municipal no sabe qué hacer y las consecuencias de su desconocimiento la pagan los vecinos, puesto que, por ejemplo parte de la circulación interna es porque el Municipio decidió reagrupar, sin quedar muy en claras las razones, prestaciones médicas en algunas pocas unidades de atención ¿Al reducirse las prestaciones es porque hay menos profesionales o han sido reasignados por la situación de emergencia? El municipio no fue claro, como muchas otras veces, en su comunicación pública.
Y ante esta realidad los concejales callan. El bloque de Nuevo Zárate – Frente de Todos con el previsible silencio cómplice al que nos tienen acostumbrados ya que no cuestionan nada que haga el Jefe político. Por más que el flautista vaya tocando su canción rumbo al acantilado, las ratitas lo siguen felices.
Calla también el bloque de Cambiemos (UCR) en actitud también previsible dadas sus limitadas ideas que excedan el reclamo vecinal de zanjeo o limpieza de calle.
Calla también el bloque de Juntos por el Cambio (PRO), en este caso de manera curiosa, puesto que tras haber marcado públicamente cierta independencia con su propuesta de emergencia en seguridad, vuelve al ostracismo público. Respecto a la seguridad sería importante que retomaran el tema puesto que los malvivientes no le temen al virus, o si le temen no o demuestran, y siguen capeando a sus anchas por las calles del Municipio.
Y curiosamente calla también el Bloque Partido Justicialista – Frente de Todos, que

Así como estamos, vamos de Guatemala a Guatepeor.
PD: Para cuando pase esto, sería interesante conocer por qué el Municipio no cumplió ni hizo cumplir las normas de seguridad laboral a los trabajadores que colocaron las barreras físicas.


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