Según anunciara el día de ayer el propio Municipio, ‘La Municipalidad de Zárate por disposición del Intendente Municipal Osvaldo Cáffaro informa que se reforzarán los controles en todos los accesos del distrito, en busca de prevenir y tratar de evitar posibles contagios por la pandemia que es protagonista por estos días’, y ‘Con el objetivo de extremar los controles en cada Punto de acceso y en vía Pública, se dispone desde el municipio, cerrar los accesos de calle Pellegrini y Colectora de ruta nacional 9, y de España y Colectora de ruta nacional 9, en cada uno de estos habrá mayor presencia de efectivos. Además, se comunica que, para el ingreso al centro de la ciudad, quedarán exclusivamente Operativos, el Viaducto y el puente ubicado en Av. Mitre y Pividal’.
Resulta cuando menos curioso el concepto que tienen en el gobierno municipal del Distrito, creen que el Partido de Zárate es la ciudad de Zárate, a la que a veces y solo, si les conviene, para algunas cuestiones puntuales suman a la ciudad de Lima.
Lo decíamos días atrás procurando se mejorara lo realizado hasta el momento pero no solo no se tomó nota sino que se reincide en el error. No se están controlando los accesos al Partido de Zárate, apenas se están controlando algunos vehículos en algunos de los accesos a la ciudad de Zárate. Para decirlo claramente, se está haciendo una puesta en escena para mostrar que se está haciendo algo, copiando lo que se realiza en otros Distritos, pero en realidad lo poco que se hace es inútil. Esto queda más que claro con la imagen que eligieron en el Municipio para mostrar la puesta en escena.
En una escenografía propia de la Segunda Guerra Mundial donde el Comandante de los Regimientos marcaba en el mapa los puntos a atacar, el Intendente plano en mano aparentemente ‘indica’ lo que se debe hacer, ¿se creerá un nuevo mariscal 
Pero no es solo esto.
Es claro que es una emergencia y ni Zárate ni el país estaban preparados. Es claro que tampoco tenían capacitación los gobernantes ni los ciudadanos sobre qué hacer. Es claro que todos estamos aprendiendo sobre la marcha. Es claro que es ensayo y error. Es claro que lo que se hace mal se debe modificar, no esconder bajo la alfombra o hacer como que nada pasa. No es cuestión de criticar por criticar ni pretender sacar partido en estas circunstancias, es tener la honestidad de marcar lo que se cree que se hace mal para corregirlo. De nada servirá, si efectivamente se hace mal, con las consecuencias ya manifiestas el decir ‘yo me había dado cuenta pero no dije nada’, prefiero asumir las críticas hoy con la conciencia tranquila de hacer lo que se debe hacer.
La cuestión es que en la emergencia hay mucho de puesta en escena y poco de acciones concretas. Tomemos dos ejemplos.
Ejemplo 1. Retenes en el cruce de las rutas 6 y 12. Se controla a quienes entran y salen de la ciudad de Zárate, como si quisieran que un posible caso de coronavirus quede fuera, puesto que nadie controla si desde Barrio Saavedra se va a Villa Eugenia pero sí ‘se hace’ si desde Barrio Saavedra se va a Barrio Obrero. Se detiene un auto y se le pide autorización para circular. Se la exhibe y quien realiza el control, ante la documentación exhibida, argumenta que la autorización no era válida porque no estaba expedida por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, como si éste tuviera jurisdicción en la Provincia de Buenos Aires para emitir un permiso de tránsito. Nadie le dijo a quienes se encargan de los controles que el Estado Nacional emitió la Resolución Ministerial IF-2020-18496836-APN-SENNAF#MDS por la que uno completa una Declaración Jurada en la que manifiesta estar comprendido en el artículo 6, inciso 5 del Decreto N° 297/20, y que se traslada para asistir a una persona mayor que está realizando aislamiento social, preventivo y obligatorio en su domicilio.
Ejemplo 2. Retenes en ingreso a Lima. El personal municipal apostado está acompañado por infantes de marina que son los encargados de tomar la temperatura a los conductores de los vehículos. Se le toma la temperatura con la pistola al ciudadano y el infante de marina informa, ‘30° C’, porque nadie le avisó al personal militar cual es la distancia a la que se debe tomar la temperatura de una persona para que, efectivamente, el dispositivo indique la información correcta… y el personal militar no sabe que la temperatura promedio del cuerpo de una persona adulta es de aproximadamente 36° C, por lo que si la pistola marcaba 30° C o se estaba tomando mal la información o la persona no se encontraba bien de salud, lo cual no era el caso.

Es necesario cuidar a la población, pero a toda. No solo a la del éjido urbano de Zárate, también a la de los barrios aledaños. También a la de otras zonas, tales los casos de Escalada o Las Palmas. Y también a aquellos que viven en la zona rural, que en términos cuantitativos son la menor cantidad pero, curiosamente, ocupan la mayor parte del Distrito.
Es necesario cambiar a tiempo. Se dice que se controlan los ingresos al Municipio pero no se controla, por ejemplo, qué ocurre con quienes se detienen en las diferentes estaciones de servicio que se ubican a la vera de las rutas que atraviesan el Distrito, en la que los conductores bajan e interactúan con vecinos del Partido de Zárate.
Queda mucho por hacer, y todos debemos aportar nuestro grano de arena. Arena que bien puede servir para hacer mezcla o para trabar la máquina mezcladora. Este es mi aporte, ojalá se entienda que es para construir y no para entorpecer el engranaje de la maquinaria.
PD: Dejamos para después de la Emergencia que nos cuenten si en Lima hay un Hospital Intermedio, como dijo el Intendente en sus discursos ante el Honorable Concejo Deliberante, o si tiene una Unidad Sanitaria, como dice el Delegado Municipal en sus gacetillas de prensa.

2 comentarios
Pingback: De Guatemala a Guatepeor – Príncipe del manicomio
Pingback: Los promedios ahogan a los enanos – Príncipe del manicomio