En términos generales se podría decir que desde el retorno de la democracia el 10 de diciembre de 1983 hubo tres eras políticas en Zárate, una inicial, la socialista, que duró tres mandatos y estuvo encabezada por Aldo Arrighi; una intermedia, la peronista, que también duró tres mandatos y estuvo encabezada alternativamente por Oscar Morano y Omar Bernués, y la última, de muy difícil encuadramiento ya que fue socialista, vecinalista, peronista según la conveniencia temporal, encabezada por el actual intendente Osvaldo Cáffaro y que, curiosamente, también duró tres períodos institucionales.
Pero como si fueran los ciclos de Nikolái Kondrátiev pareciera que tras los tres periodos de rigor comienza una nueva era, aunque esta vez no por una derrota electoral, como en el caso de Arrighi y el peronismo, sino por una suerte de ‘abdicación’… o condena.
El pasado 12 de enero dio el primer indicio Ignacio Zuleta quien manifestó en su columna en diario Clarín ‘Alberto quiere tener su partido propio’ el Presidente de la República le indicó en su pedido a Capitanich ‘un camino extraño, que hable del tema con un personaje de dimensión menor en el oficialismo, el intendente de Zárate Osvaldo Cáffaro. Este lunes, Capitanich se constituirá en Buenos Aires para hablar del proyecto con el alcalde – un ex socialista que se sumó al peronismo kirchnerista y que en un tiempo era el intendente predilecto de Julio de Vido, vecino de Puerto Panal, Zárate. Cáffaro se benefició en obras por esa vecindad.’, y lo que en principio parecía algo ‘descolgado’ comenzó a tomar forma.
Pasó el tiempo y lo que parecía una quimera comenzó a perfilarse. Era vox populi en los pasillos del Palacio Municipal que el intendente Osvaldo Cáffaro se incorporaría al equipo del Ministro del Interior Eduardo De Pedro, lo cual dejaba en Zárate muchos más interrogantes que certezas.
Si bien no son incompatibles ser intendente municipal y funcionario público del Poder Ejecutivo Nacional, claro está que no se pueden desempeñar bien ambas funciones en simultáneo, por lo que Osvaldo Cáffaro tiene por delante, de aceptar la propuesta del gobierno nacional, dos posibilidades, pedir licencia o renunciar. No es lo mismo que se incline por cualquiera de estas opciones, ya que si fuera una licencia se podría extender más allá de octubre de 2021, y esta no es una fecha tomada al azar, puesto que si en cambio se inclina por renunciar, se elegiría nuevo intendente en esa fecha tal como indica el artículo 123 de la Ley Electoral bonaerense que expresa que ‘En caso de renuncia, muerte o destitución por delitos dolosos del Intendente, éste será reemplazado por el primer Concejal de la lista a la que perteneciere y que hubiere sido electo juntamente con aquél; en caso de fallecimiento, excusación o impedimento del primer candidato, lo reemplazará el segundo y así sucesivamente, hasta que se verifique la elección del nuevo titular del Departamento Ejecutivo, la que se llevará a cabo en la primera renovación del Concejo Deliberante.’ Es decir, si Osvaldo Cáffaro pide licencia asume Ariel Ríos, que fue el primer concejal de la lista del año 2019 en la que Cáffaro fue electo intendente, mientras se extienda dicha licencia. En cambio si Cáffaro renuncia, Ariel Ríos asume como intendente hasta octubre de 2021, fecha en que debería elegirse un nuevo intendente. Aunque no sería esta la única consecuencia, porque en los momentos en que Ríos se tomase licencia Zárate volvería a tener intendente peronista, puesto que la segunda concejal de la lista del Frente de Todos en 2019 es Olga Cerato. Y también podría ser peronista el reemplazo de Ariel Ríos en la Presidencia del Concejo, puesto que el artículo 74 de la Ley Orgánica de las Municipalidades expresa: “La designación del Presidente, Vicepresidente y Secretario es revocable en cualquier tiempo por resolución de la mayoría, tomada en sesión pública, convocada especialmente para ese objeto”. Y luego de la asunción de Tania Caputo tras la licencia de la candidata testimonial de Nuevo Zárate Lilian Burroni, quien sigue en la lista para asumir si Ariel Ríos se hiciera cargo de la titularidad del Departamento Ejecutivo es el peronista Javier Olsen. Aunque Burroni volviera a ocupar la banca en el HCD, el peronismo unido puede hacer valer el número a la hora de votar autoridades.
Teniendo en cuenta esto, son al menos cuatro las posibles razones por las cuales Cáffaro se sumaría al equipo de De Pedro, que desde ya no son incompatibles y pueden hasta ser complementarias todas ellas.
La primera sería la capacidad política del intendente que es indiscutible, más allá de la opinión que uno tenga de su gestión, que le permitió convertirse en el ciudadano que más tiempo ocupó la titularidad del Departamento Ejecutivo Municipal local.
La segunda es que una ayuda del Frente de Todos por los servicios prestados a la causa para evitar las consecuencias del juicio que enfrentará el intendente en los próximos meses en el Tribunal Oral Federal 5 de San Martín, y de esta manera soliviantar la caída para que sea menos estrepitosa ya que no es lo mismo ser suspendido o destituido como intendente que habiendo tomado licencia en su cargo, tener un revés judicial.
La tercera, la vía para sacar al intendente del ojo de la tormenta tras el asesinato de Fernando Báez Sosa, en el que se encuentran involucrado un grupo de jóvenes zarateños y que dejó en evidencia el descontrol municipal de la nocturnidad y de lo que acontecía en los boliches zarateños, algo que el propio intendente asumió en conferencia de prensa.
La cuarta, una hábil maniobra de aikido del peronismo, quien aprovechando la fuerza del oponente, en este caso Nuevo Zárate, la utilizó para provecho propio, puesto que habiendo sido derrotado por el vecinalismo en cada elección que compitió decidió aunar fuerzas, pero ocupando puestos estratégicos, en cantidad y calidad en la lista del Frente de Todos en la última elección. Puesto que si aunaran los bloques en los que, supuestamente, se dividen, el peronismo pasaría a ser la primera minoría del Concejo Deliberante local y tiene, de hecho, el reemplazo natural del intendente, ya que la primer concejal que sigue en la lista es, como dijimos, la peronista Olga Cerato, y la posibilidad del reemplazo del Presidente del HCD, apelando como dijimos al artículo 74 de la Ley Orgánica de Municipalidades, amén que en caso de renuncia de Cáffaro es, sin lugar a dudas, la fuerza electoral que en mejor situación se encuentra para disputar una elección municipal para cargo ejecutivo.
Si bien no es novedosa la maniobra, pues la previmos en varias columnas anteriores, no era previsible que ocurriera tan rápido. De hecho el futuro de Cáffaro estaba echado desde que triunfó en las elecciones de 2019, puesto que la ley le prohíbe volver a presentarse como candidato, por lo que desde el mismo 7 de diciembre de 2019 se trabaja en lo que vendrá después de Cáffaro, en especial las distintas vertientes del peronismo que, muy presumiblemente, harán a un costado a sus actuales compañeros de lista, que sin su líder histórico carecen de peso específico.
Ahora cobran mayor sentido algunos hechos que, en aislado, no encontraban mayor sentido, fundamentalmente dos. El más próximo en el tiempo las declaraciones del concejal Marcelo Torres, quien tiempo atrás compitió con Cáffaro por la Intendencia Municipal, que en declaraciones periodísticas afirmó que le envió una carta al intendente ‘ofreciéndose para trabajar’ en políticas públicas, lo cual no deja ser curioso porque fueron electos juntos hace menos de cuatro meses…
Según las últimas novedades cabe preguntarse si el ofrecimiento incluye a Ariel Ríos. ‘El caso más lejano es la elección de autoridades del Concejo Deliberante que, curiosamente o no, contó con el voto de todos los ediles locales, porque ‘todos los cargos se votaron por unanimidad, es decir que las autoridades electas se votaron a sí mismos y que los concejales de Juntos por el Cambio prefieren ser meros espectadores, por lo que una vez más queda en claro la política del tero que practican muchos, poniendo el grito en un lado y los huevos en otro.’, esto es que por primera vez los dos máximos cargos del Concejo Deliberante pertenecen al mismo Partido. En su momento evaluamos que esto se debía a que Nuevo Zárate quería garantizarse la Presidencia del Cuerpo en caso de un fallo desfavorable en la Justicia Federal, se ve que no conocíamos lo suficiente del camino de la energía y la armonía japonés.
Aún no existe confirmación oficial del intendente ni de su partido a lo expuesto, aunque si para dar las condolencias a la familia del joven asesinado en Villa Gesell y que puso en boca de todos los argentinos la ciudad de Zárate como sinónimo de violencia y muerte se tomó más de quince días, bien podrían faltar unos cuantos días para que esto se confirme, aunque ya se sabe, cuando los ríos suenan, agua traen… incluso si ese ríos es Ariel.
Sin embargo algo ocurrió que puso en duda todo este planteo que describimos más arriba. El accionar del intendente ante la muerte de Fernando Báez Sosa y la imputación de diez jóvenes zarateños por su autoría, uno de ellos hijo de una funcionaria que le respondía directamente, el silencio oficial por más de medio mes respecto a lo acontecido en Villa Gesell y el que, curiosamente, todos los imputados eligieran como defensor ante la Justicia a quien, también curiosamente, es uno de los defensores del propio intendente hicieron que este plan perdiera impulso. Como afirman algunos medios, ‘luego del crimen y tras el ostracismo de Cáffaro, en el Frente de Todos freezaron al intendente de Zárate’, puesto que lo que podía ser una ayuda, tendría un efecto boomerang.
Pero este no es el único problema que enfrenta el intendente Cáffaro. Las causas judiciales que lo jaquean, algunas de ellas lo sentarán en el transcurso del año en el banquillo de los acusados, hacen que el exilio dorado aparezca como una opción interesante para evitar, en caso de un revés judicial, una suspensión como intendente.
En cualquier caso, el futuro de Osvaldo Cáffaro parece estar lejos del sillón de Rivadavia 751, y aunque la ciudadanía zarateña lo eligió mayoritariamente como intendente, todo parece indicar que, por elección propia o decisión ajena, lo tendrá a Ariel Ríos en su lugar. Si así fuera, ojalá sea una mejor gestión que la que ejecutó en enero pasado.
¿Se vendrá una nueva era política en Zárate?
Publicado en El Debate, Zárate.
www.eldebate.com.ar/una-nueva-era-politica-en-zarate

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