📱 Sábado al mediodía, capítulo uno: el centro fue un set de película de acción, pero sin guion ni final feliz
Este sábado 31 de octubre, alrededor de las 12:30, un local de venta de celulares en pleno corazón comercial de Zárate fue asaltado por dos jóvenes de unos 20 años. Lo que podría haber sido un robo más en la estadística local escaló en minutos a una toma de rehén y un tiroteo con la Policía bonaerense en plena luz del día, con vecinos filmando desde las veredas. Una mujer que quedó como escudo humano; el dueño del local recibió varios culatazos en la cabeza; uno de los asaltantes terminó baleado en una pierna y un brazo y fue internado en el Hospital Virgen del Carmen, mientras que su cómplice se entregaba. Según fuentes policiales citadas por TN, uno es de Garín y otro de Benavídez, ambos con antecedentes, y uno había salido de prisión hace apenas seis meses.
Que delincuentes foráneos elijan Zárate para delinquir no es, lamentablemente, una novedad: es una radiografía. Cuando una ciudad se vuelve destino del delito foráneo, algo falló en la prevención, en el control territorial y en la política de seguridad. El delincuente no necesita domicilio en Zárate para saber que en Zárate puede operar.
🎙️ La respuesta del Intendente: entre el relato heroico y el deslinde xenofóbico
Marcelo Matzkin salió rápido a ocupar los micrófonos. A TN le explicó con detalle el operativo policial: ‘La Policía llegó mientras los delincuentes estaban en el local queriendo robar. Allí los ladrones quedaron rodeados’; ‘Al principio, la Policía no respondió a los disparos que hizo el delincuente’, porque otros efectivos realizaron un cerrojo por detrás, momento en el cual el rehén quedó liberado y el segundo asaltante fue reducido a tiros.
En sus redes el Intendente destacó el accionar ‘rápido y responsable’ de la fuerza policial y cerró con una frase de mano dura: los detenidos ‘no eran de Zárate’ e ‘inadaptados así no merecen ninguna contemplación más que el castigo penal’.
Y aquí conviene detenerse, porque en el relato oficial hay dos movimientos retóricos que merecen ser desarmados.
El primero es la autofelicitación. Cuando la seguridad de una ciudad funciona, el sábado al mediodía no hay rehenes en el centro ni tiroteos con balas que pueden matar a cualquier transeúnte. Lo que se celebró como un éxito policial fue, en rigor, la corrección en tiempo real de un hecho que no debió ocurrir. Resolver bien una crisis no es lo mismo que prevenirla; confundir una con la otra es el error estructural de toda gestión que gobierna para la foto y no para el vecino.
El segundo, más grave, es el deslinde por origen. Remarcar una y otra vez que los ladrones ‘no eran de Zárate’ es una maniobra política vieja como el relato de la herencia: si el problema viene de afuera, la responsabilidad no es de adentro. Pero la geografía delincuencial de un partido no es un destino: es una política. Que foráneos ‘vengan a robar a Zárate’, como el propio Intendente admitió en su charla con medios nacionales, significa exactamente lo contrario de lo que el oficialismo quiere instalar: significa que Zárate, bajo esta gestión, es un municipio objetivo, un lugar donde el riesgo de delinquir se percibe como administrable.
🗳️ El video de campaña que hoy se ve como un documental de ciencia ficción
Durante la campaña electoral que lo llevó a la Intendencia Municipal, Marcelo Matzkin prometía frente a cámara: ‘Conmigo y mi equipo se viene otro Zárate, un Zárate seguro. Porque somos de Zárate, sabemos lo que tenemos que hacer.’
‘Somos de Zárate, sabemos lo que tenemos que hacer.’ Esas dos frases, hoy, funcionan como sentencia. Porque la realidad de este sábado contradice ambas:
- Si ‘saben lo que hay que hacer’, ¿por qué el centro de la ciudad es escenario de tomas de rehén en horario comercial?
- Si ‘somos de Zárate’, ¿por qué la política de seguridad de Zárate depende de subrayar que los delincuentes son de otros lados en lugar de explicar por qué el partido es tan permeable a ellos?
Y hay una ironía adicional que el propio discurso camporístico de la cercanía vuelve inevitable: Juan Manuel Iglesias, el funcionario a cargo de la Secretaría de Protección Ciudadana, no es de Zárate, no conoce Zárate y fue aprendiendo, mal, según la experiencia de los vecinos, sobre la marcha. El que prometió ‘somos de Zárate y sabemos’ terminó tercerizando la seguridad de los zarateños en manos de alguien que de Zárate no sabe nada. La pregunta se escribe sola: ¿sabrá el Intendente, hoy, ‘lo que hay que hacer’?
🕯️ El mismo sábado, capítulo dos: un vecino muerto en el barrio 6 de Agosto
Mientras los flashes nacionales se concentraban en el tiroteo del centro, el barrio 6 de Agosto vivía su propia tragedia: José Luis Troglio, un vecino del barrio, fallecía por disparos de arma de fuego. Sin rehén, sin tiroteo con policías, sin video viral: solo un zarateño más que no volvió a su casa. Los barrios más humildes del partido, como si no fueran de Zárate, no tienen la suerte de recibir el rápido accionar de la Policía y el COZ, que el Intendente salga a explicar lo ocurrido, ni que los medios porteños manden móviles. Para esos vecinos no hay spot de campaña ni conferencia: hay silencio, velorio y la estadística que nadie publica.
🗺️ Los campeones de la transparencia y el mapa del delito fantasma
La gestión Matzkin se presentó a sí misma como el gobierno de la transparencia y los datos. Sin embargo, el propio Juan Manuel Iglesias anunció la elaboración de un mapa del delito que permitiría conocer dónde y cómo se comete el delito en el partido para diseñar políticas públicas concretas. Ese mapa, que dicen haber elaborado, jamás fue publicado. Nadie, ni periodistas, ni concejales, ni vecinos organizados, pudo verlo. La transparencia, al parecer, tiene un límite: el momento en que los datos empezarían a incomodar el relato de ‘Zárate seguro’.
No es la primera vez que la información pública se esconde en esta gestión: como documentamos en Desprolijidades de gente poco prolija, la Rendición de Cuentas 2024 omitió el listado de proveedores municipales pese a la Ordenanza 4342, y en Matzkin lo hizo. Matzkin mintió. desarmamos spot por spot la propaganda de gestión. Un gobierno que oculta el gasto y oculta el delito está ocultando exactamente lo mismo: la verdad.
✊🏽 Los que marchaban, ¿siguen marchando?
Queda una pregunta incómoda en el aire, dirigida a quienes hoy ocupan el Ejecutivo municipal y que, como opositores, alentaban y participaban de las marchas por la seguridad en Zárate. Entonces, cada robo era responsabilidad del Intendente de turno y cada marcha era un acto de dignidad ciudadana. Hoy, con la responsabilidad invertida, la consigna parece ser otra: es culpa de los de afuera, del pasado, de la herencia. ¿Seguirán pensando lo mismo? ¿Promoverán el mismo tipo de acción ante la reiteración de hechos de inseguridad, o la pancarta depende del color del gobierno?
📌 Conclusión: no se gobierna con un eslogan
‘Un Zárate seguro’ no se construye con videos de campaña ni con declaraciones triunfalistas después de cada crisis que se resuelve de milagro. Se construye con prevención, con información pública, con políticas de seguridad diseñadas por quienes conocen el territorio, y con la humildad de admitir que si el delito foráneo elige Zárate, la falla es local.
Los zarateños ya aprendieron a distinguir entre el Zárate del spot y el Zárate de la vereda. Este sábado, mientras una mujer era rehén en el centro y un vecino moría en el 6 de Agosto, el eslogan de campaña quedó tendido en la calle, entre las vainas servidas. Ese es el Zárate real. Y ese es el Zárate que este gobierno no sabe, o no quiere, gobernar.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
