¿Qué buscaba el Municipio al clausurar Mauris Bar?
Buscando: Juan Manuel Iglesias
O cómo en Zárate una auditoría que ‘exime’ no alcanza para reincorporar, pero tampoco para despedir. Magia negra, monotributista de por medio.
Tercer acto de la misma obra: más gacetilla, más foto, cero buzones.
Porque la diferencia entre lo que dice el acta y lo que se dijo que dijo el acta es, en sí misma, es un resumen brutal del estado de la cosa pública en este distrito.
El Secretario salió de la Comisión, admitió la reestructuración, corrigió la DDI y guardó silencio sobre lo único que importaba. En el mientras tanto, Matzkin sigue diciendo que nadie le ocultó nada. Seguimos.
La reunión que nadie convocó formalmente, el Secretario que contradijo al intendente y un Concejo que no sabe, no quiere o directamente no puede hacer las cosas bien.
Matilla tardó más de 72 horas en reaccionar a la peor semana de la gestión Matzkin. Lo hizo con una gacetilla de prensa.
Pero bueno: que hable el que quiera. Total, en Zárate nadie rinde cuentas de nada.
El subsecretario apartado, el secretario que sí sabía y el intendente que, dice, no tenía ni idea. En el Palacio Municipal sobran los nervios y faltan las respuestas. En el Concejo Deliberante, la costumbre de no preguntar sigue intacta.
Cuatro horas de silencio. Dieciséis minutos de reacción. Un decreto con fe de erratas. Dos versiones incompatibles sobre lo que sabía Ferreyra.
No es un error de tipeo ni un descuido burocrático puntual. Es la consecuencia directa de una gestión que hace del desorden institucional su marca registrada.