Hemos hablado ya de las Declaraciones Juradas Patrimoniales del Intendente Matzkin y sus candidatas, Natalia Blanco y Stefanía Rodríguez Schatz, y también lo hemos hecho del cuasi indigente, y virtual Intendente, Juan Ignacio Novelli.
Lo que comenzó como una promesa de gestión transparente se ha convertido en una burla sistemática a la inteligencia de los zarateños. Cada declaración jurada que ve la luz pública no hace más que confirmar lo que ya sospechábamos: esta administración municipal maneja la información con la misma seriedad con la que un chico juega con plastilina.
A la espera de las numerosas Declaraciones Juradas que aún no se han hecho públicas, y que el Municipio no comunicó oficialmente que no se hayan presentadas otro ejemplo más de la gestión opaca que caracteriza a esta administración-, abordaremos hoy una de las pocas presentadas por dirigentes ‘opositores’: la Declaración Jurada Patrimonial de Alejandra Berni.
Alejandra Berni: Errores que gritan incompetencia
Los errores básicos que delatan el desinterés
Lo primero que salta a la vista son los groseros errores ortográficos y conceptuales que contiene. Según afirma la concejal, ella desarrolla labores en el ‘Consejo Deliberante’ (sic) y en ‘ANSESS’ (sic). Quizás va poco a ambos lugares y por ello no sabe que trabaja en el Concejo Deliberante y ANSES.
Esta aparente despreocupación por los detalles básicos no es casual. Refleja el nivel de seriedad con el que estos funcionarios abordan sus obligaciones más elementales. Si no pueden escribir correctamente el nombre de las instituciones donde supuestamente trabajan, ¿qué podemos esperar del resto de su desempeño?
El misterio de las horas de trabajo: una empleada de lujo para el Estado
Pero lo más llamativo trasciende lo ortográfico y entra en el terreno de lo absolutamente inadmisible. Berni declara que trabaja 1 hora a la semana en ANSES -ya veremos la Declaración Jurada de Hergert para comparar- y que por las 44 horas anuales (considerando que hay un mes de vacaciones), percibe la friolera de $36.853.308,00.
Hagamos las cuentas: eso equivale, según su Declaración Jurada, a $837.575 por hora trabajada. Para ponerlo en perspectiva, un zarateño promedio necesitaría trabajar varios meses para ganar lo que Berni recibe por una sola hora. ¿Cuán onerosa es para el Estado esta empleada? La pregunta se responde sola.
El enigma patrimonial: sociedades anónimas y dólares sin explicación
Pero la cosa no termina ahí. Berni afirma tener una Sociedad Anónima con un valor de $255.683.005,34. Como es costumbre en estas declaraciones, hay datos que ‘se resguardan’, por lo que desconocemos cuál es la sociedad y, más importante aún, a qué se dedica.
Además, declara tener un depósito bancario en dólares por $188.204.100,00 producto de ‘INGRESOS PRPIOS Y DEVIDENDOS DE ACTIVOS’ (sic). Nótese nuevamente el error ortográfico, que parece ser una marca registrada de estas declaraciones.
Aquí surge una contradicción flagrante: no declara ingresos por dividendos de la sociedad anónima de su propiedad, pero sí afirma que sus millonarios depósitos en dólares provienen, entre otras cosas, de dividendos de activos. ¿Cómo es entonces? ¿Los dividendos aparecen mágicamente sin una fuente declarada?
La comparación que expone el despropósito: Berni vs. Hergert
Cuando las cifras no cierran
Para dimensionar mejor la magnitud del despropósito, comparemos los ingresos de Berni con los de Daiana Hergert, quien se desempeña como Jefa de la Oficina local de ANSES. Según declaró Hergert, percibe anualmente un tercio de los ingresos de Berni como empleada de ANSES: $13.235.885,22.
La paradoja es evidente: la jefa de la oficina gana tres veces menos que una empleada subordinada a ella que trabaja una hora por semana. Esta situación no solo es técnicamente imposible en cualquier estructura organizacional coherente, sino que constituye una burla al sentido común y al manejo responsable de los recursos públicos.
El dilema del tiempo: ¿Cómo se las arregla Hergert?
Aunque todo en la declaración de Hergert es más acotado y coherente -sus ingresos son menores puesto que no cobra como concejal y percibe el salario del trabajo de menor remuneración-, surge una pregunta inevitable sobre su dedicación temporal.
Si Hergert dedica 40 horas semanales a la Jefatura de ANSES, cuesta entender cuánto tiempo le dedica a ser concejal. De hecho, resulta incomprensible cómo es que la jefa dedica 40 veces más tiempo que una empleada, siendo ambas concejalas con iguales responsabilidades legislativas.
La cuenta es simple pero reveladora: mientras Berni dedica 1 hora semanal a ANSES, su jefa Hergert dedica 40. ¿En qué planeta organizacional esto tiene sentido?
Juan Manuel Iglesias: el hombre que jamás duerme
Cuando la física se vuelve opcional en las declaraciones juradas
En Zárate casi todo es curioso, y del otro lado del espectáculo que protagoniza Berni en ANSES, se ubica en la Secretaría de Protección Ciudadana Juan Manuel Iglesias, quien declaró sin sonrojarse que dedica 168 horas semanales a su trabajo.
No es necesario que hagas cuentas: son las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Como dijera Herminio Iglesias, ‘las 24 horas del día y de la noche también’. Evidentemente, Iglesias ha descubierto el secreto de anular el sueño, las comidas, la higiene personal y cualquier otra actividad humana básica para dedicarse exclusivamente a su función pública.
Los ingresos del hombre que no duerme
A cambio de esta dedicación sobrehumana, Iglesias declara Ingresos Anuales Netos por $54.860.000,00. Pero además -y aquí viene lo más interesante- declara honorarios anuales por asesoramiento de $26.977.793,60 sin haber declarado un empleo paralelo al de Secretario y sin tener, fácticamente, tiempo para poder desarrollarlo.
La pregunta se impone: ¿cuándo asesora si dedica las 168 horas semanales a su secretaría? ¿Acaso ha desarrollado la capacidad de bilocarse o trabaja en una dimensión paralela donde las horas se multiplican?
El patrón sistemático de inconsistencias
Más allá de los errores individuales: una cultura de la opacidad
Estas declaraciones juradas no son errores aislados ni descuidos menores. Constituyen un patrón sistemático que revela mucho más que simple incompetencia administrativa. Estamos ante una cultura institucional que considera que los zarateños son lo suficientemente ingenuos como para aceptar cualquier explicación, por absurda que sea.
La situación se vuelve aún más compleja cuando consideramos que Alejandra Berni recientemente rompió con Unión por la Patria y armó un monobloque propio alineado con Axel Kicillof, lo que añade una dimensión política adicional a estas irregularidades patrimoniales.
La matemática del despropósito
Hagamos un ejercicio de transparencia real que estos funcionarios evitan:
- Berni: $36.853.308 por 44 horas anuales = $837.575 por hora
- Hergert: $13.235.885,22 por aproximadamente 2.080 horas anuales = $6.363 por hora
- Iglesias: $54.860.000 por 8.736 horas anuales = $6.281 por hora (sin contar los honorarios ‘fantasma’)
La distorsión es tan evidente que resulta insultante para cualquier ciudadano que pague sus impuestos con el sudor de su frente.
El Concejo Deliberante: cómplices silenciosos del despropósito
Un poder de control que no controla nada
Mientras estas evidentes irregularidades salen a la luz, el Concejo Deliberante permanece mudo. No hay pedidos de informes, no hay comisiones investigadoras, no hay sesiones especiales para analizar estas inconsistencias. Solo silencio cómplice.
El Concejo Deliberante tiene la obligación constitucional de ejercer el control político sobre el Poder Ejecutivo y velar por la transparencia en el manejo de los recursos públicos. Su silencio ante estas irregularidades lo convierte en cómplice directo de una gestión que hace agua por todos lados.
Los concejales que integran este cuerpo -incluyendo a las propias Berni y Hergert- están violando sus deberes como representantes del pueblo al participar de este teatro de la transparencia sin alzar la voz.
Las preguntas que el oficialismo no quiere responder
Interrogantes que incomodan
- ¿Cómo justifica ANSES que una empleada que trabaja 1 hora semanal gane tres veces más que la jefa de la oficina?
- ¿Qué actividad desarrolla la Sociedad Anónima de Alejandra Berni y por qué no declara los dividendos que supuestamente la nutren de dólares?
- ¿En qué momento del día Juan Manuel Iglesias desarrolla sus actividades de asesoramiento si dedica las 24 horas a la Secretaría?
- ¿Por qué el Concejo Deliberante no investiga estas evidentes inconsistencias?
- ¿Cuántas declaraciones más contienen errores similares o peores entre las que aún no se han hecho públicas?
La gestión Matzkin en su máxima expresión
Un problema que trasciende las declaraciones juradas
Estas declaraciones patrimoniales son apenas otra punta del iceberg de una gestión que ha convertido la opacidad en método y la inconsistencia en marca registrada. Como señala Príncipe del Manicomio, estamos ante ‘Alarmas sin decreto, gasto sin control y medios que no piensan. Gestión Matzkin en su máxima expresión’.
El problema no radica únicamente en funcionarios individuales que completan mal sus formularios. El problema es sistémico y revela una cultura institucional donde la rendición de cuentas es opcional y la coherencia, un lujo prescindible.
Esta crisis de credibilidad no surge de la nada. Es el resultado lógico de una administración que llegó al poder sin un proyecto claro, sin equipos técnicos competentes y, evidentemente, sin la menor idea de lo que significa gestionar transparentemente los recursos públicos.
Cada declaración jurada que ve la luz confirma lo que muchos zarateños ya intuíamos: esta gestión navega sin brújula en un mar de improvisaciones, errores y, lo que es peor, aparente indiferencia ante la opinión pública.
Las consecuencias de la inacción
Cuando el silencio se vuelve complicidad
La falta de reacción tanto del Concejo Deliberante como de los medios de comunicación locales ante estas irregularidades establece un precedente peligroso. Si los funcionarios pueden presentar declaraciones juradas con errores garrafales e inconsistencias evidentes sin enfrentar consecuencias, ¿qué impide que la próxima vez las irregularidades sean aún mayores?
La tolerancia ante la mediocridad termina normalizándola. Y una ciudadanía que acepta explicaciones absurdas termina renunciando a su derecho a una administración competente y transparente.
El deterioro institucional como proceso
No estamos ante hechos aislados sino ante un proceso de deterioro institucional que se acelera cada día que pasa sin que alguien asuma la responsabilidad de poner orden en esta situación.
La credibilidad institucional es como un activo intangible: se construye lentamente y se destruye rápidamente. Zárate está transitando velozmente el camino de la destrucción, y cada declaración jurada inconsistente es un paso más hacia el precipicio.
¿Estamos ante el acto final de esta farsa o simplemente ante un intermedio en una obra que promete ser aún más escandalosa? La respuesta depende, en gran medida, de si la ciudadanía zarateña decide seguir siendo espectadora pasiva o asume el rol protagónico que le corresponde en una democracia.
El futuro de la transparencia en Zárate
Una investigación que recién comienza
La investigación continúa, y las revelaciones que se avecinan prometen ser aún más reveladoras del verdadero estado de la administración municipal zarateña. Cada declaración jurada que salga a la luz será sometida al mismo escrutinio riguroso que merecen los ciudadanos que con sus impuestos sostienen esta estructura municipal.
Los zarateños tenemos una decisión crucial por delante: ¿seguiremos tolerando esta burla sistemática a nuestras instituciones o exigiremos el nivel de transparencia y competencia que cualquier democracia madura requiere?
La respuesta a esta pregunta definirá el futuro político de nuestro distrito y determinará si Zárate puede recuperar la credibilidad institucional que tanto necesita para avanzar hacia un desarrollo sostenible y equitativo.
El circo puede seguir funcionando, pero solo si nosotros continuamos comprando las entradas.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
