Finalmente el Concejo Deliberante trató y aprobó el Presupuesto 2023 utilizando una cuarta vía, diferente, en parte, a las tres que mencionamos ayer.
Primero intentaron pasar a un cuarto intermedio para que las comisiones de Presupuesto y Legislación General, opción desbaratada por el Interbloque de Juntos que no dio quorum, y de tal manera evitó la jugada pergeñada por la concejal Tania Caputo de alcanzar una mayoría especial de ambas comisiones obviando las mayorías de cada una de ellas. Marcelo Matzkin lo advirtió antes de pasar al cuarto intermedio pero el Frente de Todos de manera monolítica avanzó con su idea.
No funcionó y al volver del cuarto intermedio buscaron otra alternativa, que muy pocas veces es utilizada en el Concejo Deliberante, su funcionamiento en Comisión. Así lo establece el artículo 58º del Reglamento Interno que establece que ‘Antes de entrar el Concejo a considerar algún asunto, podrá constituirse en Comisión, con el objeto de conferenciar sobre la materia, para lo cual deberá haber petición de un Concejal correspondientemente apoyada, la que será votada inmediatamente, siendo necesaria para su aprobación, la mayoría simple de votos de los presentes. En la discusión en Comisión, no se observará, si se quiere, uniformidad en el debate, pudiendo en consecuencia, cada Concejal, hablar indistintamente sobre los diversos puntos que el asunto comprenda.’ Fue interesante el debate generado, que pocas veces se da en el recinto, acerca de las opiniones sobre el tema en discusión.
Pero lo curioso es el tema que sobrevolaba en la sesión respecto a los límites del accionar de la mayoría, algo que ya estuvo en discusión cuando al margen de la ley el Concejo Deliberante decidió un nuevo sistema de reemplazos en su seno, algo que tristemente fue avalado en los hechos por todos los concejales.
Lo que se planteaba es si la mayoría, por ser mayoría, puede avanzar y aprobar lo que estime oportuno o si la mayoría tiene límites en su proceder. Parece mentira que a esta altura del siglo XXI y después de casi 40 años de democracia este tema esté discusión.
La mayoría no puede hacer lo que quiere, hay límites que debe respetar.
Sin embargo en Zárate no es así, y la minoría lo permite.
¿Por qué? Porque el Reglamento Interno del Concejo Deliberante establece en su artículo 59 que ‘La discusión del Concejo, cuando éste se constituya en Comisión, será siempre libre, no debiendo tomarse votación alguna sobre las cuestiones que hubiesen sido objeto de las mismas. Para cerrarse el debate, podrá hacerse por indicación del Presidente o por la moción verbal de algún Concejal. En ambos casos se aprobará por simple mayoría.’ Sin embargo el Concejo Deliberante lo violó, porque en Comisión votó un despacho, algo taxativamente prohibido por el Reglamento Interno del Cuerpo.
¿Por qué los concejales de Juntos avalaron la violación del Reglamento Interno? ¿Por qué no practican en los hechos lo que sostienen en el discurso? ¿O es todo una puesta en escena que pretende mostrar una realidad inexistente?
El tratamiento del Presupuesto debía tener que cumplir ciertos procesos que no se cumplieron, y aunque los 20 concejales presentes lo hayan avalado, está mal aprobado… pero obviamente ninguno hará las presentaciones judiciales del caso, porque dicen una cosa y hacen otra, y Aldo Morino es el mejor ejemplo de ello.
Al hablar de la Ordenanza Complementaria, la que le permite al Intendente premiar y castigar empleados y funcionarios a fin de garantizar obediencia, rechazó avalar la propuesta… después de haberla gozado incluso al margen de la ley. No solo usurpó un cargo y firmó como Secretario sin serlo sino que además cobró dadivas al margen de la ley… y se cree con autoridad moral para alzar la voz.
Dijo Hugo Chávez al hablar en Naciones Unidas que el estrado olía a azufre por la presencia de George Bush en el mismo sitio el día anterior, cuando uno pasa por el frente del Concejo Deliberante huele a podrido. Y es así porque nadie quiere cambiar la realidad en serio.
Cambiar en serio es no sumarse al show. Cambiar en serio es no convalidar la ilegalidad. Cambiar en serio es actuar de otra manera, no solo declamarlo.
Ah! también aprobaron por unanimidad el Registro Municipal de ubicación de cámaras de video de vigilancia cuyo registro de visión apunte a la vía pública… y 30 años más de concesión del servicio eléctrico a la Cooperativa Eléctrica, aunque no por unanimidad, pero eso está por verse.
Zárate necesita un cambio, pero en serio y con hechos, no con discursos y palabrería.
Si realmente se es distinto hay que actuar distinto. Si no, es más de lo mismo, y para política podrida ya está la de los últimos 15 años.

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