Hoy se vence el plazo de prórroga que había pedido el intendente Osvaldo Cáffaro para la presentación del proyecto del Cálculo de Recursos, Presupuesto de Gastos y Planillas Complementarias, con Anexo de presentación del Cálculo de Recursos, Presupuesto de Gastos y Planillas Complementarias del Organismo Descentralizado ENDEZA, ambos correspondientes al Ejercicio Año 2023, y como es de suponer no ingresará en el Concejo Deliberante ni tampoco mañana que es feriado, por lo que ganará dos días para su preparación, que hoy por hoy nadie conoce.
Zárate tiene la particularidad de no tener indicios de ningún tipo acerca del proyecto de presupuesto que presentará el Ejecutivo, porque se realiza entre cuatro paredes y alejado de la realidad de los vecinos.
¿Cuánto destinará a Seguridad? ¿Cuánto a Zárate Basket? ¿Cuánto a Defensores Unidos? ¿Cuánto a Obra Pública? ¿Cuánto a los Servicios Públicos? Todas áreas sensibles en un año electoral como 2023.
El Proyecto ingresará en la próxima sesión que se realizará el jueves 24 de noviembre, ¿Qué hará el oficialismo? ¿Lo enviará a diferentes Comisiones para que sea debatido por los representantes populares o buscará, como el año anterior, aprobarlo sobre tablas? ¿Todo el oficialismo votará unido? ¿Y la ‘oposición’? ¿Se prestará al circo oficial o buscará establecer su propia hoja de ruta?
Todo esto se deberá develar en dos días, puesto que este es el plazo entre el ingreso del proyecto y la primera sesión ordinaria en la cual puede ser tratado.
Quizás usted piense que es imposible que los concejales lo lean, estudien y analicen en tan poco tiempo como para pronunciarse por una opinión u otra tan prontamente, sin embardo el antecedente inmediato anterior indica que tres días bastan para poder hacerlo. ¿Optimizarán plazos esta vez?
En un gobierno que ni siquiera se preocupa en cumplir las formas ni las normas, o al menos en disimular un proceder torpe, anti democrático y avasallante cualquier acción es posible, incluso contar con el apoyo de quienes son supuestos críticos del accionar oficial pero que votan todos los proyectos de supuesta importancia que presenta el oficialismo.
Por eso es importante observar qué hará Morino, tan crítico de su jefe eterno. ¿Tendrá las agallas para analizar y votar a conciencia o buscará excusas para seguir acompañando al caffarismo?
¿Y los concejales peronistas? ¿Buscarán diferenciarse en pos del proyecto de instalación ciudadana de quien preside el Concejo Deliberante u otra vez, como siempre hasta ahora, serán punto de apoyo del oficialismo local?
¿Podrán discutirse en serio las partidas del Presupuesto? ¿Presentará el Ejecutivo un desglose tal de la información como exigen las normas legales? ¿O será tan solo una puesta en escena en el que cada uno cumple su rol y dan vuelta la página?
El último antecedente similar, la aprobación de la Rendición de Cuentas, contó con el apoyo incólume del oficialismo, que son todas ‘variantes’ de lo mismo, y el rechazo de la oposición, pero con una particularidad. El Frente de Todos negó el debate y solo se limitó a alzar la voz para encubrir el accionar del Ejecutivo de manera cómplice.
¿Se repetirá el proceder en esta oportunidad? Es muy probable que sí porque salvo contadísimas excepciones ningún edil oficialista está capacitado para sostener la discusión política en torno a un proyecto de semejante magnitud… y de otro tampoco.
El futuro inmediato de Zárate se discute cuando se discute el Presupuesto. ¿Se discutirá?
¿Qué tratamiento le dará el Concejo Deliberante al Proyecto de Presupuesto?
¿Será un Presupuesto para Zárate o un Presupuesto para la campaña buscando la reelección del Intendente?
En cualquier caso, dado el secretismo imperante, no es un Presupuesto para los zarateños.
