Días atrás expusimos como el Departamento Ejecutivo Municipal, ces´t a dire Osvaldo Cáffaro, ‘roba’ iniciativas al Departamento Legislativo ante la carencia de iniciativa propia, logrando entonces presentar como propias propuestas ajenas. Lamentablemente esta no es una cualidad exclusiva del Intendente, ya que como dice una amiga, los chinos tienen chinitos.
Esta metáfora, que reformula el viejo refrán de ‘no hay peor astilla que la del mismo palo’, bien sirve para explicar el accionar del concejal Aldo Morino y su nuevo viejo secuaz, Pablo Giménez, quienes presentaron públicamente un proyecto para ‘Derogar el Titulo II, Capitulo IV Articulos 171.2.3 de la Ordenanza Fiscal N° 4777, y al Capitulo IV Articulos 8.5, 8.6 y 8.6.1 de la Ordenanza Impositiva N° 4778’ (sic). Las Ordenanzas Fiscal e Impositiva se votan cada año, determinan por qué y cuánto recaudará el Municipio a nivel local, o sea cuánto y por qué pagarán los contribuyentes zarateños al Municipio. Ordenanzas que se votan año a año y que, por su tenor, requieren de la aprobación concurrente de la Asamblea de Mayores Contribuyentes, esa rémora del pasado en la que los acaudalados de los pueblos se garantizaban que la chusma y el populacho que participaban del Concejo Deliberante no pusiera en riesgo sus negocios y sus arcas.
En 2022 el oficialismo local no logró conseguir el aval de los Grandes Contribuyentes y, en consecuencia, ambas Ordenanzas no pudieron ser actualizadas y continúan vigentes las del año anterior.
Por ello es muy llamativa la propuesta de los Pimpinela de la política local, puesto que, a priori, el Ejecutivo enviará una nueva propuesta de Ordenanzas Impositiva y Fiscal para acompañar el Presupuesto, lo que normalmente debe ser aprobado antes de fin de año, por lo que Morino y Giménez proponen derogar parte de unas Ordenanzas que tienen ‘fecha de vencimiento’, y entrecomillamos esta cuestión porque lo que Morino no dice, pero si es coherente entre pensamiento y acción, es que no acompañará una eventual reedición de ambos artículos en las nuevas Ordenanzas Fiscal e Impositiva. La duda es saber si acompañará el resto de la propuesta económica de financiamiento del Estado Municipal, algo que nunca puso en duda hasta este proyecto, porque ambos dirigentes, entre muchos otros, fueron y son responsables de la vigencia de estas normas.
Aunque hay algo más llamativo que la propuesta hecha por Morino y Giménez, y es su escasa originalidad.
Para decirlo claro, Morino ‘robó’ parte de un proyecto de Juntos y lo presentó como propio. ¿Será que Morino quiere ser parte del bloque de Juntos y no se anima a reconocerlo? ¿Será que Morino no tiene ideas propias y por ello las ‘roba’?
El artículo 1 del expediente 528/22 presentado por Morino es la unión de los artículos 6 y 10 del expediente 1/22. Sí, el primer proyecto que ingresó este año en el Concejo Deliberante fue de Juntos y proponía la Modificación de las Ordenanzas Fiscal e Impositiva, y a ese proyecto se opuso el Concejal Morino.
Eran otros tiempos, era otra la historia. Por aquel entonces Morino era el Presidente el Concejo Deliberante tras haber encabezado la lista derrotada en los comicios del año anterior, pero alcanzó la Presidencia del Cuerpo gracias al voto borocotizado y nunca explicado de Lorena Bustos, la traición nunca explicada por la Unión Cívica Radical local. Eran épocas en las que Morino iba de la mano del Intendente Cáffaro, época en la que Cáffaro decía ser funcionario nacional y el Intendente putativo era Ariel Ríos. Pero hicimos caer la mentira como un castillo de naipes y expusimos que Cáffaro nunca fue funcionario nacional, Ariel Ríos dejó de ser Intendente… y Aldo Morino dejó de ser Presidente del Concejo Deliberante. El caffarismo le había soltado la mano, porque quería ubicar en su lugar a su ‘hijo predilecto’ Ariel Ríos. Pero las cosas no siempre salen como se imaginan, el Partido Justicialista ‘usurpó’ (Cáffaro dixit) la Presidencia del Concejo y Morino armó rancho aparte.
Pero si su escasa actividad legislativa quedaba diluida por la presentación grupal de los proyectos. Sí, aunque sea totalmente ilógico pero se encuentra avalado por la totalidad de los concejales, cuando uno quiere saber el accionar de un concejal zarateño en materia de presentación de proyectos no puede hacerlo porque los proyectos se registran en términos de bloque, por lo tanto los únicos concejales que quedan expuestos son los que conforman un monobloque y esto lo expone a Morino como expuesto quedaba el rey en el cuento de Hans Christian Andersen.
Entonces en lugar de asesorarse y proponer ideas innovadoras, toman el trabajo de otros y lo copian… sin reconocer su autoría por supuesto. Típico accionar de funcionarios que no funcionan, esos a los que Ignacio Copani les cantaba…
Los funcionarios que no cumplen sus funciones,
¿Qué son?
Ladrones.




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