Si hay una imagen que resume lo que le está pasando a Zárate con la deuda, no es la de alguien que se endeudó de más por comprar cosas que no necesitaba. Es la de un vecino que, mes tras mes, hace cuentas con el sueldo que no le alcanza, con la tarjeta de supermercado que le ofrecieron en la caja, con el préstamo del neobanco que le prometió plata en cinco minutos. Y que, al final, termina eligiendo entre pagar la luz o pagar la cuota. Esa elección, que parece individual, es en realidad una fotografía de un distrito que no le está ganando la pulseada a la economía.
La tasa de mora en Zárate trepó del 26,05% en junio al 27,22% en julio de 2026. Eso no es un decimal. Es una señal de alarma. Más de uno de cada cuatro zarateños que tiene deuda formal no la está pagando, y la tendencia no solo no se revierte: se acelera. El monto impago creció, los deudores en mora aumentaron, y las entidades más agresivas del sistema, los proveedores no financieros, las cadenas de comercios, los neobancos, siguen capturando a los más vulnerables con tasas que, en algunos casos, duplican o triplican las de la banca tradicional.
Este informe no viene a contarte lo que ya sabés: que la plata no alcanza. Viene a mostrarte, con números duros y gráficos que no mienten, quién está en el fondo del pozo, cuánto pesa la soga al cuello, y quién se la está atando.
La evolución: de malo a (todavía) peor
La curva, lejos de ser reconfortante, se parece más a una montaña rusa que solo sube. Veamos los números con la frialdad que merecen, aunque la verdad es que detrás de cada cifra hay una familia que no llega a fin de mes.
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Mes |
Tasa de mora |
Deudores únicos en mora |
Monto deuda en mora |
Deuda promedio por deudor |
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Abril 2026 |
26,20% |
18.028 |
$64,1 millones |
$4,13 millones |
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Mayo 2026 |
27,23% |
18.083 |
$67,4 millones |
$4,17 millones |
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Junio 2026 |
26,86% |
18.775 |
$77,9 millones |
$4,64 millones |
Fuente: elaboración propia en base a datos del Mapa de la Deuda – BCRA
Los datos hablan por sí solos, pero hay que prestar atención a los detalles. La tasa de mora tuvo un pico en mayo (27,23%), bajó levemente en junio (26,86%), pero el monto impago no hizo más que crecer: de $64,1 millones a $77,9 millones en apenas dos meses. Es decir, la tasa bajó un poquito, pero el agujero se hizo más grande. ¿Cómo? Simple: entraron más deudores al sistema, la deuda promedio por persona subió de $4,13 a $4,64 millones, y el incumplimiento se distribuyó entre más gente. No es que mejoró la situación. Es que se diversificó el desastre.
La deuda promedio por deudor creció un 12,3% en tres meses. Eso, en un contexto de salarios estancados y jubilaciones que se licúan, es una sentencia. Y es que, como señaló el Centro de Estudios Económicos del Banco Provincia, más de dos de cada tres personas que tenían préstamos al día en 2024 y hoy están en mora no lo hicieron por endeudarse más, sino por una pérdida de ingresos reales que las dejó al borde del abismo.
El Mapa de la Deuda: una radiografía que duele
Este informe no existiría sin el trabajo titánico que vienen haciendo la Fundación Friedrich Ebert Stiftung y el Centro de Estudios para la Ciudad, que armaron el Mapa de la Deuda (www.mapadeladeuda.ar) cruzando información oficial del BCRA con datos geográficos y demográficos. Es una herramienta que permite ver, quién debe, cuánto debe, y a quién le debe.
A nivel nacional, la mora de las personas físicas llegó al 17,4% en junio de 2026. Pero Zárate no es ‘nacional’. Zárate es un universo aparte donde la mora supera el 27%, donde casi la mitad de la población adulta tiene deuda formal, y donde el 12% de los habitantes está en situación de mora. Somos uno de los distritos con peores indicadores de deuda de toda la Provincia de Buenos Aires si sacamos de la ecuación al AMBA. Y eso no es casualidad. Es síntoma.
La deuda tiene edad: los jóvenes se ahogan primero
Si hay un grupo que está en el horno, son los jóvenes. Y no es una metáfora. Es una realidad que se mide en puntos porcentuales y en noches sin dormir.
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Rango etario |
Junio 2026 |
Julio 2026 |
Variación |
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Hasta 25 años |
39,07% |
43,30% |
+4,23 pp |
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26-35 años |
29,35% |
35,25% |
+5,90 pp |
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36-45 años |
20,81% |
29,46% |
+8,65 pp |
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46-60 años |
22,89% |
23,09% |
+0,20 pp |
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61-75 años |
15,59% |
16,09% |
+0,50 pp |
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Más de 75 años |
8,94% |
11,81% |
+2,87 pp |
Fuente: elaboración propia en base a datos del Mapa de la Deuda – BCRA
Mirá ese salto. En julio, el 43,3% de los zarateños menores de 25 años que tienen deuda están en mora. Casi cuatro de cada diez. Y el grupo de 26-35 años no se queda atrás: trepó del 29,35% al 35,25%. Pero el dato que realmente debería preocupar a cualquiera que piense en el futuro del distrito es el de 36-45 años: de 20,81% a 29,46% en un solo mes. Es un salto de más de 8 puntos porcentuales. Gente que, en teoría, debería estar en su momento de mayor capacidad de pago, y que de repente se encuentra al borde del default.
La explicación no es misteriosa. Los jóvenes acceden al mercado laboral con salarios precarizados, contratos temporarios y una situación económica general que les come el sueldo antes de cobrarlo. Pero las entidades financieras no duermen: neobancos como Ualá, Brubank y Mercado Libre, compañías financieras de automotores, y proveedores no financieros de crédito les ofrecen plata con la velocidad de un click. Y cuando no pueden pagar, la mora explota.
Es una curva que habla por sí sola: mientras más joven, más probable que estés en mora. Y en un distrito donde el desempleo juvenil siempre fue más alto que el promedio regional, eso no es una estadística. Es una condena.
La deuda tiene género: las mujeres mayores pagan el pato
Pero si los jóvenes sufren, las mujeres mayores sufren diferente. Y acá hay un dato que debería inquietar a cualquiera que tenga madre, abuela o tía en Zárate.
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Rango etario |
Hombres (Julio) |
Mujeres (Julio) |
Brecha |
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Todos los rangos |
27,97% |
25,81% |
+2,16 pp (H) |
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Hasta 25 años |
43,49% |
42,82% |
+0,67 pp (H) |
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26-35 años |
35,42% |
34,92% |
+0,50 pp (H) |
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36-45 años |
31,30% |
25,59% |
+5,71 pp (H) |
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46-60 años |
22,65% |
23,92% |
+1,27 pp (M) |
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61-75 años |
15,48% |
16,86% |
+1,38 pp (M) |
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Más de 75 años |
11,64% |
11,95% |
+0,31 pp (M) |
Fuente: elaboración propia en base a datos del Mapa de la Deuda – BCRA
Mirá lo que pasa en el rango de 36-45 años: los hombres tienen una tasa de mora del 31,30% frente al 25,59% de las mujeres. Es una brecha de casi 6 puntos. Pero la historia cambia radicalmente a partir de los 46 años. En el grupo de 46-60, las mujeres ya superan a los hombres (23,92% vs 22,65%). Y en el de 61-75, la brecha se amplía: 16,86% vs 15,48%.
¿Qué pasa acá? La verdad es que no hay un estudio local que lo explique con lujo de detalles, pero los datos son claros: a partir de los 45 años, la mora femenina empieza a superar sistemáticamente a la masculina, y esa brecha se agranda en la vejez. Jubilaciones más bajas, empleo informal durante décadas, responsabilidades de cuidado que nunca se repartieron equitativamente, y una oferta crediticia que no distingue género, pero sí cobra intereses iguales. El resultado es que una mujer mayor en Zárate tiene más chances que un hombre de la misma edad de caer en mora.
Y si te preguntás por qué no se habla de esto en los espacios de toma de decisión del distrito, la respuesta es simple: no les conviene. Es más fácil discutir por la curvatura del círculo que por la jubilada que no llega a fin de mes porque le descuentan la cuota del neobanco.
¿A quién le deben? Los neobancos y los proveedores no financieros
Si querés entender por qué Zárate tiene tanta mora, tenés que mirar quién le presta a la gente. Y acá los números son elocuentes.
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Tipo de entidad |
Junio 2026 |
Julio 2026 |
Variación |
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Todas las entidades |
26,05% |
27,22% |
+1,17 pp |
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Banco privado |
23,38% |
27,44% |
+4,06 pp |
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Banco público |
12,62% |
17,89% |
+5,27 pp |
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Neobanco y fintech |
33,03% |
33,01% |
-0,02 pp |
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Tarjeta de crédito no bancaria |
48,28% |
49,73% |
+1,45 pp |
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Cadena de comercios |
52,34% |
55,59% |
+3,25 pp |
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Financieras de cuotas |
53,98% |
54,72% |
+0,74 pp |
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Compañía financiera (automotriz) |
2,16% |
2,36% |
+0,20 pp |
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Mutuales y cooperativas |
21,65% |
21,98% |
+0,33 pp |
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Otros proveedores financieros |
64,49% |
80,76% |
+16,27 pp |
Fuente: elaboración propia en base a datos del Mapa de la Deuda – BCRA
Casi la mitad de los créditos de tarjeta de crédito no bancaria están en mora (49,73% en julio). Las cadenas de comercios treparon al 55,59%. Las financieras de cuotas rozan el 55%. Pero el dato que debería hacer saltar la silla a cualquier funcionario es este: los ‘otros proveedores financieros de créditos’ pasaron del 64,49% al 80,76% en un mes. Un salto de más de 16 puntos porcentuales. Es decir, 8 de cada 10 créditos de este tipo están impagos.
Y acá hay una paradoja que solo el capitalismo argentino puede producir: los bancos públicos tienen la menor tasa de mora (17,89% en julio, aunque subió fuerte desde el 12,62%), mientras que los actores más agresivos del mercado tienen tasas de incumplimiento que rozan el 80%. No es que los bancos públicos sean mejores gestores: es que le prestan a gente con más capacidad de pago. Los neobancos y los proveedores no financieros, en cambio, juegan al límite: capturan a los más vulnerables con préstamos exprés, y cuando el cliente no paga, le embargan el sueldo o le cortan el servicio.
Es un modelo de negocio perverso, y Zárate es un laboratorio privilegiado.
Julio: el mes que empeoró todo
Si junio ya era malo, julio vino a confirmar que no estábamos ante una anomalía, sino ante una tendencia. La tasa de mora general subió 1,17 puntos porcentuales. Pero lo preocupante no es el número en sí: es la velocidad con la que se deterioran ciertos segmentos.
Los bancos privados, que en junio tenían una mora del 23,38%, en julio treparon al 27,44%. Los bancos públicos, del 12,62% al 17,89%. Eso significa que la mora ya no es un problema de los actores marginales del sistema financiero: está entrando por la puerta grande de la banca tradicional. Cuando los bancos empiezan a sufrir, el problema deja de ser de los ‘otros’ y se convierte en problema de todos.
Las cadenas de comercios, esas tarjetas de Carrefour, Coto, Cencosud que te ofrecen en la caja con un ‘¿quiere pagar en cuotas?’, treparon del 52,34% al 55,59%. Es decir, más de la mitad de las compras en cuotas en supermercados no se están pagando. Y eso tiene una explicación cruel pero simple: la gente usa esas tarjetas para comprar comida. No un televisor. No un viaje. Comida. Y cuando no le alcanza, no paga.
Conclusiones: ¿y ahora qué?
Este informe es una radiografía. Pero una radiografía no cura: solo muestra dónde está el tumor. Para los tomadores de decisión de Zárate, hay algunas conclusiones que no se pueden seguir ignorando:
- La mora juvenil es una bomba de tiempo. Con el 43,3% de los menores de 25 años en mora, estamos formando una generación que entra al sistema financiero por la puerta de atrás. Eso no se arregla con charlas de educación financiera: se arregla con trabajo genuino, salarios dignos y regulación de los neobancos.
- Las mujeres mayores son invisibles en las políticas públicas. La brecha de género en la mora de los rangos etarios avanzados debería ser un eje central de cualquier política social del distrito. No lo es.
- Los proveedores no financieros y las cadenas de comercios son un problema de salud pública. No es exagerado. Cuando más de la mitad de las compras en cuotas de supermercados no se pagan, la gente no está financiando lujos: está financiando la supervivencia. Y eso es un indicador de pobreza estructural, no de irresponsabilidad.
- Zárate necesita una mesa de deuda. No un plan de pagos individual. Una mesa que reúna al Municipio, a las entidades financieras locales, a los sindicatos y a las organizaciones sociales para discutir, distrito por distrito, barrio por barrio, qué se puede hacer para bajar estos números. Porque si no, el próximo informe va a ser peor. Y no hay dudas al respecto.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
