Hace unos días la Universidad de Buenos Aires publicó unos números que deberían haber hecho ruido acá también. Spoiler: no hicieron.
El Primer Informe Creencias Sociales 2026 dibuja una Argentina que no está enojada con la política. Está aburrida. Pero en Zárate, el aburrimiento tiene compañía: el municipio se encarga de que participar sea tan frustrante que es más fácil no intentarlo.
📉 Los números nacionales que se ven en cada esquina de Zárate
El 63% de los argentinos declara estar poco o nada interesado en la política. Un salto de 18 puntos respecto a 2025 y en Zárate la realidad no es muy diferente. Cuando el Municipio de Zárate no publica el proyecto de presupuesto, ni un informe detallado de en que se gasta el dinero, ¿qué se supone que hagan? Ah, cierto. Se supone que aplaudan, voten cada dos años y se callen la boca.
El 42% de la población no se identifica con ningún partido. Los ‘ningunistas’ pasaron del 37% en 2023 al 25% en 2024, subieron al 35% en 2025 y ahora tocan casi la mitad del país. Son el segmento más numeroso. Más que el peronismo, más que LLA, más que JxC.
En Zárate esto se lee de una manera particular. No es que la gente no tenga opinión. Es que la política organizada no les ofrece un lugar donde pararse. Como dice el análisis de la UBA, ‘no estamos frente a una sociedad sin posiciones sustantivas sino una sociedad que no se encuentra en las categorías y palabras que utiliza la política’. En Zárate, eso se traduce en que los vecinos saben que el agua no llega, que la inseguridad no para, que los barrios suburbanos están a la deriva… pero cuando quieren decirlo, el municipio hace oídos sordos.
🏚️ Zárate, capital del ‘no lugar’
Y aunque el Presidente del Concejo Deliberante Leandro Matilla hable loas de la participación ciudadana a través de la Banca Abierta, la realidad es que si los representantes no se hacen eco de lo que allí se dice, no es más que una puesta en escena para la tribuna. Basta ver lo que hicieron con el reclamo de Marisa Núñez o los proyectos de los vecinos rurales autoconvocados, presentado por Ricardo Runza, para tener una imagen clara del accionar de los concejales. No hacen nada. ¿Cómo hacer entonces para que los ciudadanos confíen en sus representantes?
El informe muestra que, en una escala del 1 (izquierda) al 10 (derecha), el promedio argentino da 5,3. Los ningunistas, 5,1. La mitad elige exactamente el 5. El centro funciona como refugio, no como postura.
La política no se mete en los vínculos personales, pero tampoco ordena la vida comunitaria. Es exactamente lo que describe el análisis: la desconfianza no vive en los vínculos reales, sino en la imagen que tenemos de ‘los demás’ en abstracto.
🏀 El Club Independiente: cuando el involucramiento no espera al Estado
Sin embargo el ningunismo político no es apatía social. Las iniciativas de vecinos que reclaman e instituciones que proponen son un ejemplo de ello.
Lo dijimos ayer, el Club Independiente presentó una idea, ¿los concejales la acompañarán en la próxima sesión o la cajonearán mandándola a Comisión?
¿Cómo pueden acompañarla? Apostando al Club como un proyecto colectivo que involucra a familias, jugadores, profesores y dirigentes. Mientras que durante mucho tiempo el municipio usó durante la Gestión Cáffaro el básquet como negocio, Independiente hacía lo que mejor sabe: formar personas de bien a través del deporte.
Esto es clave. El informe dice que apenas el 5% participa en agrupaciones políticas o de militancia barrial y el 4% en sindicatos. Pero el 15% está en clubes deportivos. Y en Zárate, el Club Independiente demuestra que la pertenencia no necesita un partido político. Necesita un proyecto colectivo real, con familias adentro, con gente que pone el cuerpo sin que nadie le pida boleta.
📢 Reclamos que el municipio no escucha (y que rompen el silencio)
El informe dice que el 71% de los argentinos no confía en la mayoría de las personas.
El informe lo explica perfectamente: las opiniones que no se organizan no se traducen en poder. Y en Zárate, cuando los vecinos se organizan, el poder municipal encuentra la manera de no escucharlos. Declara inoperantes las ordenanzas por decreto. Esconde la información. Convierte la participación ciudadana en ‘una formalidad de 20 días en carnaval donde a nadie le llama la atención que no haya ninguna participación’.
⚖️ La moralidad del vecino vs la impunidad del que decide
El informe incluye una batería de ítems sobre transgresiones que revela algo que en Zárate se ve todos los días. El 91% rechaza el intercambio del voto por dinero. El 86% rechaza la infidelidad. El 84% no acepta cruzar en rojo. El 83% condena la coima.
Los zarateños tienen esos mismos criterios. Pero el municipio parece operar con otra lógica. Cuando el Intendente firma cheques millonarios a empresas de ex clientes, cuando envía residuos a través de contrataciones directas amparándose en la ‘emergencia’… ¿dónde queda la moralidad ciudadana?
El estudio identifica que el 54% de los argentinos son ‘rigoristas’ morales. Y curiosamente, los ningunistas aparecen con mayor presencia entre ellos. Es decir, el que no se identifica con ningún partido no es un nihilista. Es alguien que tiene criterios normativos definidos, pero no encuentra quién los represente.
En Zárate, eso se lee así: el vecino sabe que no se debe cruzar en rojo, pero ve cómo el municipio cruza todas las líneas. Y decide que, si las reglas son para los de abajo, mejor no jugar.
🧭 ¿Y ahora qué, Zárate?
El informe de la UBA no diagnostica una sociedad enferma. Diagnostica una sociedad que conserva criterios pero perdió pertenencias. Que tolera al otro pero no confía en los demás.
En Zárate, eso se ve en los números concretos: apenas 1 de cada 10 argentinos participa activamente en alguna organización. Pero también se ve en lo que no miden las encuestas: en un municipio donde la democracia participativa quedó como un lindo concepto para los discursos, donde los vecinos se enteran por el Boletín Oficial, por hechos consumados, cuando todo ya está decidido.
La gente no quiere saber nada con los partidos políticos. Pero no quiere saber nada con la indiferencia.
El problema es que, en un sistema representativo, las opiniones que no se organizan no se traducen en poder. Y el poder no se queda vacío: lo ocupan los que sí se organizan, aunque sean cuatro en un despacho firmando decretos.
Así que la próxima vez que alguien te diga ‘en Zárate nadie quiere saber nada’, acordate de Independiente. Y acordate de los vecinos que compraron piedras para un camino rural que el Municipio dice que repara junto a la Sociedad Rural zonal, y cada tormenta expone, de manera cruda, que no se arreglan los caminos rurales sino que se mejoran ‘algunos’ caminos rurales específicos. Los que necesitan ciertos productores.
No es que no quieran saber. Es que aprendieron que, cuando saben, nadie les da bola. Y eso, en una democracia, no es apatía. Es una forma de opinión que la política organizada todavía no sabe leer.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
