Porque cuando una multinacional pide una calle, no se le dice que no: se le pide el CUIT
Imaginate que un día despertás, abrís la ventana, y ves que tu vereda tiene cartel de ‘Propiedad Privada’. No porque alguien la usurpó, sino porque el Municipio la vendió. Suena a distopía, ¿no? Bueno, en Zárate eso no es ciencia ficción.
En la última sesión el Concejo Deliberante de Zárate dio ingreso, a pedido de la vocera oficial, no de la UCR sino del Intendente en el Concejo Deliberante, María Elena Gallea, un expediente del Departamento Ejecutivo. El tema: Toyota Argentina S.A. quiere comprar un tramo de la calle Croacia, que está al lado de su planta industrial. Sí, leíste bien. Una calle. De las que caminamos, cruzamos, y que, supuestamente, son de todos.
El expediente en cuestión es el N° 4121-4217/2026. Y la verdad es que, si uno se pone a leerlo con atención, lo que encuentra no es un proyecto del gobierno, sino algo más parecido a un folder de presentación de Toyota con sello municipal. Pero vayamos por partes.
📂 El expediente que no propone nada
Primera cosa que salta a la vista: en todo el expediente girado a los concejales no hay un solo proyecto del Ejecutivo municipal. Nada. Cero. Lo que sí hay es la nota de Toyota Argentina S.A., fechada el 28 de mayo de 2026, dirigida al intendente Dr. Marcelo Matzkin, donde la empresa manifiesta su ‘intención concreta de avanzar con la adquisición del tramo de la calle Croacia’ (Nota de Toyota Argentina S.A., 28/05/2026).
Y eso es todo. El Municipio no presenta una propuesta, no dice qué hará con el dinero ingresado, no explica cómo reemplazará esa vía de circulación. Solo adjunta la cartita de Toyota y le pide a distintas áreas que opinen. Es como si vos llegaras a la municipalidad con una nota pidiendo la Plaza Mitre para estacionar tu auto, y en vez de echarte a patadas, el funcionario te dijera: ‘Déjame consultar con Obras Públicas a ver qué onda’.
🤝 Cuando el Estado hace de relaciones públicas de una multinacional
Lo llamativo, por no decir otra cosa, es que varias áreas del gobierno municipal parecen haberse puesto la camiseta de Toyota. La Subsecretaría General de Intendencia, en nota del 8 de junio de 2026, no solo tramita la solicitud del privado, sino que directamente pide que se dé intervención a otras áreas ‘a fin de evaluar la procedencia de lo requerido’ (Nota de Subsecretaría General de Intendencia, 08/06/2026). O sea: el Estado no evalúa si le conviene vender una calle. Evalúa si le conviene aceptar lo que pide Toyota.
Y ahí nomás, la Secretaría de Protección Ciudadana / Área de Tránsito emite un informe técnico el 10 de junio de 2026 donde, tras un párrafo de análisis, concluye que está todo bárbaro siempre y cuando Toyota asuma ‘íntegramente y a su exclusivo cargo todos los costos que demande la adecuación del sector’ (Informe Técnico de Secretaría de Protección Ciudadana / Área de Tránsito, 10/06/2026).
Pero acá hay un problemita que nadie quiere ver: Toyota lo que pide es comprar la calle. No alquilarla. No pedir un permiso. Comprarla. Entonces, ¿de qué ‘adecuación del sector’ habla la Secretaría de Protección Ciudadana si el tramo dejaría de ser público? ¿Van a poner semáforos en una calle privada? ¿O es que en el fondo asumen que la calle seguiría siendo pública, pero con dueño privado? Eso no es una venta, es una estafa conceptual.
Además, la misma Secretaría pide que ‘no implique menoscabo alguno para las facultades de control municipal ni afecte la prestación de servicios públicos’. Pero si la calle es de Toyota, ¿qué control municipal queda? ¿Van a multar a Toyota por no barrer su propia calle? La contradicción es tan evidente que duele. No se sabe si leyeron la nota u opinan sobre lo que creen que debe ser.
⚖️ La Subsecretaría de Asuntos Legales: cuando el abogado del Municipio hace de abogado de Toyota
Pero si hay un documento que merece ser leído con lupa, es el dictamen jurídico de la Subsecretaría de Asuntos Legales, firmado por el Dr. Mauro Alfredo Tulia y girado el 17 de junio de 2026 (Dictamen Jurídico de Subsecretaría de Asuntos Legales, 17/06/2026).
El dictamen arranca bien: reconoce que las calles públicas son bienes del dominio público municipal, que su venta requiere desafectación previa mediante ordenanza, y que el Concejo Deliberante debe autorizarla. Hasta ahí, todo correcto. Pero después se pone creativo.
Toyota argumenta que quiere comprar la calle porque ya compró un terreno frente a su planta (catastralmente identificado como Partido 38, Circunscripción II, Parcela 189D) y que la calle Croacia está ‘prácticamente en uso exclusivo’ de su operativa industrial. La empresa incluso admite, en la misma nota del 28 de mayo, que está ‘evaluando alternativas adicionales de expansión e integración operativa respecto de inmuebles linderos’, o sea, que todavía no compró todos los terrenos a los que da acceso la calle.
Y acá viene el primer gran problema: la calle Croacia no solo sirve a Toyota. Según el Código de Planeamiento de Zárate (disponible en https://zarate.gob.ar/wp-content/uploads/2025/04/2025CODIGO-DE-PLANEAMENTO-ZARATE-comp.pdf), esa calle conecta con otras propiedades. En ningún lado del expediente se menciona quiénes son los titulares de los terrenos identificados como Partido 38 (Zárate), Circunscripción II, Parcela 190AS, Parcela 190D y Parcela 190E. Según la nota original, no son de Toyota, son de terceros. ¿Les quitarán el acceso por esa calle? Nadie sabe. O al menos, nadie quiere decirlo en el expediente. ¿O formará parte de la presión oficial para que vendan los predios a Toyota?
Pero eso no le impide a la Subsecretaría de Asuntos Legales concluir, con una seguridad que da escalofríos, que la venta directa es procedente. Se agarran del artículo 25 del Decreto Ley 9533/80, que permite la enajenación directa cuando se trata de ‘fracciones fiscales que resulten inadecuadas para su utilización independiente y solicite la compra un propietario lindero’. Y acá viene la perla del dictamen: afirman que, aunque la norma dice que ‘cuando fueren varios los propietarios linderos interesados, la venta se realizará mediante licitación privada’, esto ‘no sería aplicable al caso de marras si la heredad que linda sobre la calle por la mano de enfrente es de propiedad de la misma firma’.
Pero Toyota reconoce que los restantes terrenos linderos a la calle Croacia no son de su propiedad, y aún así la Subsecretaría asume, sin prueba documental alguna, que los titulares de esos terrenos no están interesados en comprar la calle. Es como si un juez dictara sentencia sin leer el expediente, pero con mucho vocabulario jurídico para disimular.
🗺️ El Departamento de Catastro: cuando ni saben dónde queda la calle
Pero si el dictamen jurídico es dudoso, el informe del Departamento de Catastro, firmado el 3 de julio de 2026 por Lautaro L. Álvarez, es directamente vergonzoso. En primer lugar, este informe llega al expediente sin que conste la intervención previa del Departamento de Catastro, como sí había sugerido Mauro Tulia al final de su dictamen. Pero lo mejor viene después.
El Departamento de Catastro ‘deja asentado que el tramo de la calle Croacia comprendido entre Colectora de Ruta Nacional N° 9 y Ruta Nacional N° 193’ es de dominio público municipal (Informe del Departamento de Catastro, 03/07/2026).
¿Ruta Nacional N° 193? Esa ruta no pasa por donde dicen que pasa. La calle Croacia transcurre entre la colectora de la Ruta Nacional N° 9 y la colectora de la Ruta Nacional N° 12, según el propio Sistema de Información Geográfica de Vialidad Nacional. Es decir: el área técnica del Municipio que debería saber exactamente dónde queda cada calle, no sabe ni qué rutas nacionales rodean la zona. Eso da una idea del nivel de rigor con el que se tratan los temas en el Ejecutivo municipal, una operación que, en definitiva, le entregaría una calle pública a una empresa privada.
¿De quién depende Tránsito? De la Secretaría que no existe
Y como si fuera poco, hay un detalle que parece menor pero que habla de la desprolijidad general del expediente. En algún momento del trámite aparece una nota con membrete de una ‘Secretaría de Prevención Ciudadana’. El problema es que esa secretaría no existe oficialmente en la estructura orgánica municipal. Lo que existe es la Secretaría de Protección Ciudadana, que menciona una supuesta Área de Tránsito inexistente en el Organigrama municipal sancionado por la Ordenanza 5237 y que, pese a lo que dicen los campeones de la transparencia, no está disponible en el Boletín Oficial Municipal, donde se olvidan de publicar los Anexos con demasiada asiduidad.
Además, el sello de la Subsecretaria de Administración y Planificación que le da curso al informe firmado por Juan Manuel Iglesias, no menciona en qué Secretaría se desempeña. Es como si te presentaras en un trámite diciendo ‘soy subdirector’ sin aclarar de qué dirección. Funciona, pero da vergüenza ajena. Es que además ni siquiera saben dónde trabajan porque firman un papel con membrete de una Secretaría de Prevención Ciudadana que no existe. Ni a propósito pueden hacer las cosas tan mal.
💸 El precedente: hoy una calle, ¿mañana qué?
Pero más allá de las desprolijidades, los errores técnicos y las asunciones sin prueba, hay una cuestión de fondo que este expediente no resuelve y que, de aprobarse, sentaría un precedente peligrosísimo: ¿Puede una empresa con dinero comprar lo que es de todos?
Toyota no pide una concesión. No pide un permiso de uso. Pide la propiedad de una calle pública. Y el Municipio, en vez de decir ‘no, las calles no se venden’, armó un expediente para ver cómo se la vende. Eso es gravísimo.
Porque si hoy Toyota puede comprar la calle Croacia porque tiene plata y porque le resulta ‘funcional y logístico’ para su planta, mañana cualquier otra empresa puede pedir otra calle, otra plaza, otra vereda. Y el argumento siempre va a ser el mismo: ‘es más eficiente’, ‘reduce costos municipales’, ‘mejora la seguridad’. Al final, el que tiene guita se queda con lo público, y el que no tiene, se jode.
La Secretaría de Protección Ciudadana pide que Toyota asuma los costos de mantenimiento ‘sin que ello genere erogación presente o futura alguna para el Municipio de Zárate’. Pero eso es exactamente lo que hace Toyota en su propio predio industrial. ¿Por qué necesita comprar la calle, entonces? Si lo que quiere es que el Municipio no gaste plata en mantenerla, podría simplemente pedir una concesión de uso, o un permiso especial. Pero no: quiere la escritura. Quiere que la calle pase a ser de su propiedad privada.
Y eso, señores concejales, no es una gestión municipal eficiente. Es una privatización del espacio público encubierta.
🎭 Contradicciones que no cierran
Si uno lee el expediente de corrido, lo que encuentra no es un proyecto coherente, sino una sucesión de documentos que se contradicen entre sí:
- La Secretaría de Protección Ciudadana dice que Toyota asuma todos los costos, como si la calle fuera a seguir siendo pública. Pero si es pública, ¿para qué vendérsela?
- La Subsecretaría de Asuntos Legales dice que la venta directa es procedente porque no hay otros linderos interesados. Pero no verificó quiénes son los titulares de las parcelas linderas.
- El Departamento de Catastro firma un informe sobre una calle que ubica entre rutas que no existen en ese trazado.
- El Departamento Ejecutivo gira el expediente al Concejo sin un proyecto propio, sin una propuesta de ordenanza, sin un plan de reemplazo vial. Solo la nota de Toyota y los informes que le pidió a sus áreas para justificar lo que ya había decidido hacer.
Y es que, la verdad es que esto no parece un proceso de gobierno. Parece un trámite bancario donde el cliente es Toyota y el banco es el Municipio de Zárate.
🔮 ¿Y ahora qué?
El expediente ya está en el Concejo Deliberante. Ingresó por fuera del Orden del Día, en la última sesión, sin que los vecinos supieran de qué se trataba. Y ahí está, esperando que algún concejal lo lea, que alguno se pregunte por qué el Municipio quiere vender una calle sin saber quiénes son los vecinos de esa calle, sin saber ni siquiera entre qué rutas nacionales está.
Toyota es una empresa importante para Zárate. Genera empleo, movimiento económico, impuestos. Pero eso no le da derecho a comprar una calle pública. Y mucho menos cuando el propio expediente que justifica la venta está lleno de errores, asunciones sin fundamento y contradicciones que no cierran.
Hoy es la calle Croacia. Mañana, si se sienta este precedente, puede ser cualquier otra cosa. Una plaza. Una vereda. Un camino rural. Porque una vez que aceptás que lo público se vende al mejor postor, dejás de ser un municipio y te convertís en una inmobiliaria con sello oficial.
Y eso, en Zárate, ya lo conocemos bastante.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
