‘Que si en cada alegría hay una amargura, todo infortunio esconde alguna ventaja’, canta Joan Manuel Serrat en Bienaventurados. Y lo sucedido el último fin de semana en Zárate, con calles inundadas, barrios tapados de barro, gente desesperada sin techo ni comida, es la prueba perfecta de que la miseria estatal puede sacar lo mejor de la ciudadanía.
🌊 Tragedia bajo el agua, esperanza entre vecinos
Mientras el Estado municipal dormía la siesta, cientos de vecinos se pusieron la ciudad al hombro. Donaron lo que tenían y lo que no: tiempo, comida, colchones, pañales, abrigo, consuelo, presencia. Todo lo que la gestión de Matzkin no supo, no quiso o no pudo hacer.
Se multiplicaron los puntos de acopio, aparecieron voluntarios por todos lados, la juventud -tan bastardeada últimamente- fue la primera en llegar. Pibes y pibas veintiañeros que demostraron tener más compromiso que muchos con despacho, chofer y un suculento viático.
Un detalle, mientras los voluntarios lo hicieron (y lo hacen) a pulmón y sin recibir dinero a cambio, en el Municipio cobran por hacerlo y recibirán bonificación adicional.
Por eso, como dijo Fito Páez, ¿quién dijo que todo está perdido?
🧍♂️ El Estado: ausente con aviso (y con Instagram)
Pero como bien completa Serrat, ‘cada alegría esconde una amargura’. Porque mientras el pueblo se organizaba, ¿qué hacía el Municipio?
Coordinaba ‘algo’ desde la sede de Desarrollo Humano, ese ‘bunker’ en la esquina más radical donde también se mezclan la obsecuencia y la improvisación. Allí, según denuncias de vecinos, se ‘apropiaban’ de donaciones como si fueran patrimonio familiar, administrando la solidaridad ajena como si fueran los Reyes Magos, pero sin magia ni decencia.
Hay relatos que incomodan: ropa que nunca llegó a destino, colchones retenidos ¿para cuando vengan los funcionarios a figurar?, y funcionarios que parecían más preocupados por posar en la selfie correcta que por atender una necesidad básica. ¡Ah, pero para Instagram tenían tiempo y batería!
📄 Emergencias que no emergen
¿Y el intendente? Bien, gracias, sin hacerse cargo de su cuota parte de responsabilidad.
Mientras las emergencias ya estaban declaradas (sí, porque Zárate ya tenía decretos vigentes que habilitaban la acción estatal inmediata), el ingenioso Marcelo Matzkin decidió firmar un nuevo decreto, el 236/25, para pedir lo que ya tenía: la Emergencia. Un nuevo récord en la burocracia performática.
En lugar de usar los recursos disponibles, el intendente prefirió mirar para otro lado y salir en cuanto medio de comunicación nacional pudo (a veces con resultado esquivo).
Porque, claro, si no hay redes, no hay acción.
🍕 Pizza, selfies y pasamanos
¿Qué hizo el Municipio realmente? ¿Compró alimentos? ¿Colchones? ¿Materiales? No promocionaron nada, y dado que es un Municipio tan adepto al publicitar todo lo que hacen, y lo que hacen y se lo apropian también (incluido el cumpleaños que los voluntarios le festejaron a un chiquito en el Polideportivo), cuesta creer que lo hayan hecho si no hay una publicación de Instagram que lo ‘venda’.
¿Cuántas viandas preparó el Municipio? ¿Cuántos kits de limpieza organizó? Solo clasificó ropa. La dobló. La embolsó. Es decir: le dio forma al esfuerzo de otros y se sacó fotos con eso… y el Intendente Matzkin tiene el tupé de llamarlo ‘la ayuda del Municipio’.
¡Ah! También hubo tiempo para lo importante: el viernes en la noche Smithers fue a buscar pizzas en un vehículo oficial, porque la angustia lo había dejado con hambre. Las prioridades bien claritas, ¿no?
🔁 Caffarismo 2.0
¿Y cuál es la propuesta innovadora para superar la situación? La misma que hizo Osvaldo Cáffaro frente al COVID, montar una cuenta bancaria para recibir donaciones ahora llamada ‘Tasa Voluntaria “Reconstrucción Zárate 2025”’.
Para ello firmó el día de ayer el Decreto Nº 237/25, que curiosamente ‘se emite a convalidación del Honorable Concejo Deliberante’ tomando como base otro Decreto que se firmó ad referendum del Concejo Deliberante y que aún no fue convalidado. Queda claro, Marcelo Matzkin no tiene los huevos para hacerse cargo de las decisiones que toma y busca la complicidad de los obsecuentes que tiene en el Concejo Deliberante.
¿De qué se trata? ‘La tasa voluntaria denominada “Reconstrucción Zárate 2025” cuyo hecho imponible está determinado por la voluntad del contribuyente de aportar económicamente a la reconstrucción social y edilicia en el marco de la emergencia decretada por la tormenta que impactó a nuestro Partido de Zárate durante los días 16 y 17 de mayo de 2025’ y ‘ el monto a tributarse será determinado en forma voluntaria por el contribuyente. Las sumas recaudadas tendrán afectación específica con destino exclusivo la asistencia social y costear la obra pública de reconstrucción de las zonas afectadas que por medio de reglamentación se determine.’
Lo mismo que había hecho Cáffaro en época del COVID y que aún estamos esperando que se rindan cuentas, porque no las rindió Cáffro ni exigió Matzkin que las rindiera.
El Intendente Municipal era concejal en ese entonces y no hizo nada por controlar dicha medida, ¿lo controlará ahora?
Pero surgen varias incoherencias en el relato oficial.
Pretenden recaudar dinero pero nadie dice lo que hay que reconstruir, más allá de cuestiones obvias. ¿La reconstrucción incluye la millonarias bombas (Emiliano Riberas dixit) del Viaducto?
¿Cómo es que reconstruir Zárate si el Intendente se cansó de repetir en los medios nacionales que la ciudad respondió bien y que los problemas eran en algunos lugares periféricos?
Pretenden recaudar dinero y siguen pensando en gastar en cosas innecesarias como una pista de atletismo de nivel internacional. ¿Por qué no bajaron la licitación todavía?
Pretenden recaudar dinero
Además son mentirosos.
Dicen que se auditará y mienten. Hoy los concejales no tienen acceso al RAFAM para saber en qué gasta el dinero de los zarateños el gobierno municipal.
Dicen que llevan un registro de lo recibido y de lo entregado porque deben rendir cuentas y mienten. Marcelo Heiz, sí el denunciado funcionario caffarista que afronta un juicio por abuso sexual y hoy se reconfiguró como funcionario de Marcelo Matzkin, entrega mercadería en Alem e Yrigoyen según se lo indican por teléfono los funcionarios oficialistas.
Y en manos de esa gente quieren poner dinero de los zarateños. En manos de quienes aumentaron tasas de manera desmedida y sueldos de manera millonaria... eso sí, el mismo Decreto afirma que se suspende ‘hasta el 31 de diciembre de 2025, la percepción de todo incremento salarial que correspondiere a los funcionarios comprendidos desde el nivel de Dirección en adelante dentro del escalafón jerárquico del Departamento Ejecutivo Municipal.’ y que ‘Los importes derivados de los aumentos suspendidos serán transferidos a la cuenta especial creada por el artículo 1° del presente decreto, destinada a financiar acciones de asistencia y reconstrucción en el marco de la emergencia.’
¿Quién controlará eso? ¿Smithers? Ojo que no se lo gaste en pizza.
📸 Petri, Bullrich y la cumbre del marketing
Desde Nación también mandaron señales… de humo. La ministra Patricia Bullrich y el ministro Luis Petri llegaron, posaron y se fueron. Nada más.
¿Cuánto tiempo estuvieron en Zárate? ¿Qué discutieron? ¿Qué plan de acción consensuaron? ¿Qué dejaron? Solo posteos y fotos. Una versión itinerante de ‘hacete cargo vos, que yo ya tengo mi reel’.
🤐 Temor, abandono y oportunismo
Mientras algunos funcionarios posaban en modo campaña, otros vecinos contaban -en voz baja, porque el miedo todavía manda- que el Estado no estuvo, que el Municipio no llegó, que si no fuera por los voluntarios anónimos, todavía estarían con barro hasta el cuello (literal).
Pero claro, decir eso públicamente puede costar, porque en la Zárate de Matzkin, la asistencia se cobra en obediencia.
✊ Lo que queda: dignidad, bronca y memoria
Curiosamente, con su accionar, el Intendente demostró lo contrario de lo que dice defender. Dice creer en el rol del Estado, pero el Estado no estuvo a la altura de las circunstancias.
Los zarateños demostraron que no necesitan a este Estado para ayudarse. Pero también dejaron claro que merecen algo mejor. Que la solidaridad no puede reemplazar a la gestión pública, la debe complementar. Que la dignidad ciudadana no puede seguir siendo excusa para la indolencia política.
Y aunque algunos no aprendan, la memoria colectiva toma nota. Porque lo que no se ve en los posteos, se recuerda en la calle.
Entonces, sí: nada está perdido.
Porque hay un pueblo despierto. Lo que sí está completamente perdido es el rumbo del oficialismo municipal, cada día más encapsulado en su propio relato de cartón.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
