En reiteradas oportunidades el Presidente del Concejo Deliberante Leandro Matilla marcó como uno de los logros de su gestión al frente del Cuerpo, lo cual entre otras cuestiones expone la pobreza de la gestión misma, que había aportado previsibilidad para los vecinos ya que sesionaban el primer y tercer jueves de cada mes. A tal punto de inflexión llevaron este principio que en aquellos meses que se contaban cinco jueves decidieron sesionar tan solo dos veces porque en caso contrario debían sesionar dos semanas siguientes o se rompía la lógica de funcionamiento.
No es un argumento muy lógico ya que el Concejo debiera sesionar a demanda, es decir, si hay proyectos que debatir debería sesionar, si no lo hay, los concejales deberían trabajar como tales dentro y fuera del recinto. El problema es que si se actúa de esa manera habrá muchos ediles que no sabrían qué hacer porque creen que su labor es ir a las Comisiones, los que van y cuando van, y participar de las sesiones. Pero ¿De qué sirve forzar una sesión si los proyectos en las diversas comisiones aún no cuentan con la maduración suficiente como para obtener dictamen o sesionar tan solo para dar ingreso a los proyectos presentados? Estas situaciones son las que generan que luego se aprueben proyectos del tenor del que presentó Aldo Morino días atrás, plagado de errores y horrores.
En conclusión, no hay que sesionar con un calendario sino en función de lo que haya para debatir. Pero esa es mi opinión, no la de Matilla. O no lo era hasta hoy, al menos, porque mañana es jueves 17 de noviembre, tercer jueves del mes, y el Concejo Deliberante de Zárate no sesionará.
¿Por qué? Porque una vez más queda expuesto el show de títeres caffarista.
El pasado 20 de octubre ingresó en el Concejo Deliberante el Expediente 517 (que curiosamente no está disponible en el listado de Expedientes ingresados en el Concejo Deliberante, como si alguien en ese antro quisiera que los vecinos no sepan lo que ocurre allí dentro) con carta del Intendente fechada el 17 de octubre, bien icónica la fecha, en la que Cáffaro eleva ‘a la consideración de ese Honorable Concejo, el otorgamiento de una prórroga hasta el 20 de noviembre del presente, para la presentación del proyecto del Cálculo de Recursos, Presupuesto de Gastos y Planillas Complementarias, con Anexo de presentación del Cálculo de Recursos, Presupuesto de Gastos y Planillas Complementarias del Organismo Descentralizado ENDEZA, ambos correspondientes al Año 2023, según lo dispuesto en el Articulo N° 36 de la Ley Orgánica de las Municipalidades.’, lo cual no es más que una falsa argumentación para ganar tiempo.
Y esta afirmación, lo de falsa argumentación, se basa en dos hechos claramente contrastables. El primero es que la presentación no se realiza en pos de una discusión profunda y sincera de cómo realizar la mejor asignación posible de recursos sino que es para cumplir una formalidad. Baste como ejemplo el caso del presupuesto vigente, ‘ingresó en el Concejo Deliberante el pasado jueves 2 de diciembre… y en la sesión del día 3 el oficialismo lo aprobó en forma express’, situación que genera ‘asombro y preocupación, sobre todo que los concejales lo hayan podido leer, analizar, discutir y aprobar en tan poco tiempo y sin siquiera pasar por Comisiones, porque fue aprobado sobre tablas, algo inconcebible. No recordamos en la historia de la nueva democracia una situación anormal e inconcebible, que desautoriza cualquier atisbo de respeto hacia nuestros representantes.’
El segundo hecho es la constante reasignación de partidas que realiza el Departamento Ejecutivo, haciendo uso y abuso de lo que fija la ley Orgánica de Municipalidades en su artículo 121, y que sistemáticamente el Concejo Deliberante le vota en la Ordenanza Complementaria año a año, y que convierten al Presupuesto Municipal en papel mojado a partir del momento de ser aprobado, puesto que se vota lo políticamente correcto y se ejecuta lo políticamente conveniente.
¿Qué hará el Intendente Cáffaro en esta oportunidad, además de fijar la agenda del Concejo Deliberante? Porque está claro que al fijar la sesión para apenas tres días después de la fecha límite de la prórroga otorgada, poco tiempo habrá para el análisis y el estudio antes que la mayoría automática del Concejo Deliberante la apruebe, una vez más, sobre tablas y sin análisis.
¿Por qué la oposición se presta también a este teatro? ¿Porque el titiritero es el mismo? Si se hubiera seguido la lógica de Matilla, se hubiese sesionado hoy y aunque noviembre cuenta con 5 jueves recién se hubiese vuelto a sesionar el 6 de diciembre, lo que hubiera dado la posibilidad de analizar, estudiar y discutir el Presupuesto al menos 21 días… o que el oficialismo asumiera el costo de llamar a una sesión especial para imponer su Presupuesto.
¿Por qué la oposición no hace política? ¿Por qué acepta ser partenaire de una obra ajena? ¿O en realidad se presentan como actores secundarios pero son partícipes necesarios de la mentira oficial?
Lo dijimos tiempo atrás y lo repetimos hoy.
‘¿Por qué no trabajan de concejales? Ser proclamado concejal por la Junta Electoral no es ser concejal.
[…]
¿Por qué sigue la complicidad de Juntos con el Intendente? ¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Quiénes son los verdaderos beneficiarios del accionar de Juntos?
No sirve recluirse en la autojustificación de saberse minoría, hay que trabajar para construir mayorías, dentro y fuera del Concejo Deliberante. Con seriedad y honestidad intelectual. De cara a los vecinos.
No se puede esperar medio año para exponer la situación a los vecinos. Ya lo decía mi abuela, ‘muerto el chico María tapa el pozo’.
Lo que hay que hacer es gobernar de cara a la gente de acuerdo a la responsabilidad que cada uno tiene en el gobierno municipal.
Los concejales son parte fundamental del gobierno municipal y deben actuar como tal.
Si no lo entienden así, no saben qué es ser concejal y, peor aún, no saben para qué son concejales… a menos que tengan razones inconfesables.’
Al fin de cuentas, TODOS son parte del show de El Titiritero.

