
Cuando en 1965 Ernesto Guevara se embarca en su proyecto más ambicioso tras la Revolución Cubana, el establecer un foco guerrillero en Bolivia con la idea de avanzar posteriormente hacia Argentina, era consciente de los riesgos a los que se exponía, por ello dejó una carta a sus hijos en las que les avisaba que ‘Si alguna vez tienen que leer esta carta, será porque yo no esté entre ustedes’. Entre las muchas recomendaciones que Guevara deja a sus hijos hay una que quizás es la más pura y bella, les dice ‘Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo’.
Esto que les recomienda Guevara a sus hijos es lo que nos han enseñado a todos (o a casi todos), pero no menos cierto es que no hay peor dolor que el que se siente en carne propia, y esto es lo que ocurrió con Mauricio González, quien pese a sus discursos altruistas y proclamas revolucionarias solo habló cuando la injusticia fue en su contra… y después de sufrirla mucho. Lo hizo como obligado, no porque estuviera convencido de su accionar, pareciera como que desde fuera de Zárate alguien accionara los hilos para moverlo. Para ser claros, parece una parte más de la saga que tuvo el último capítulo cuando Rodrigo García Otero le gritara en plena sesión para que no abandonara el recinto, pero él en silencio y con la cabeza gacha se fue.
Todo comenzó a finales de marzo cuando ‘Pidió licencia la vacunada VIP Lilian Burroni, a quien el trabajo legislativo le gusta poco y nada, demostrando que fue todo una maniobra política de Cáffaro de cara a la elección de las autoridades del Concejo, burlándose en la cara de todos los vecinos, y tras la aprobación de la licencia por parte de los concejales, cómplices del circo, en lugar de asumir quien debía hacerlo, Mauricio González, asumió Tania Caputo, quien pudo satisfacer su ego y seguir siendo concejal. Morino al menos había propuesto un acuerdo para violar la ley, estos ni siquiera eso, la violaron y listo, a otra cosa mariposa. Nadie abrió la boca, ni siquiera Mauricio González, que estaba en el edificio y veía como se vulneraban sus derechos. Pero los doctorcitos dicen que asumen para garantizar la institucionalidad…’
E hizo eclosión cuando Mauricio González queda fuera del Concejo.
El día de la sesión en que el Concejo Deliberante iba a pedirle explicaciones al Secretario de Servicios Públicos Alejandro Cimiotta, (digresión al margen. ¿Qué pasó que ya nadie habla de la interpelación a Cimiotta? ¿Ya no lo van a interpelar? ¿Dónde quedó el compromiso de Matilla de volver a citarlo cuando se opuso a que en aquella misma sesión se fijara una fecha de reunión?), el Presidente del Cuerpo, abusando de su función echó a González. Como dijimos entonces ‘Leandro Matilla decidió violar la ley y echar al concejal Mauricio González, quien como dijéramos días atrás era a quien le correspondía reemplazar a la vacunada VIP Lilian Burroni, en lugar de la usurpadora Tania Caputo. De hecho ya habíamos mencionado esta cuestión aunque por entonces ningún concejal había osado abordar la cuestión.’
Entonces a finales de mayo ‘se realizó la sesión especial pedida por ocho concejales, de las más variopintas extracciones, pero con un objetivo en común, violar la ley. Viviana Cabeza del bloque del Frente de Todos – Partido Justicialista, Aldo Morino, del bloque Socialismo de Todos, Vanesa Palermo y Tania Caputo, del bloque Frente de Todos Zárate – Lima, y Alejandra Lozano, Stefanía Rodríguez Schatz y Victoria Semería Olmos, del bloque de Juntos, pidieron el pasado 23 de mayo una sesión que, según fue publicado en la página web del Concejo Deliberante, había sido convocada el viernes 20 de mayo, para violar la ley.’ En esta sesión se aprobó un Decreto en el que el Concejo Deliberante de Zárate decidía violar la ley y se enviaba una consulta a la Asesoría General de Gobierno para ver si esta avalaba dicha violación.
También hay que contar unas curiosas licencias del bloque del PRO, con unos reemplazos complacientes con la posición que dicen criticar, pero de la que fueron cómplices inicialmente.
Mientras tanto el supuesto perjudicado González, Matilla, la usurpadora Caputo y los concejales del Municipio ni hablaban del tema… como tampoco hablan de la interpelación de Cimiotta.
Pero como dijimos el pasado viernes, se hizo público el dictamen que la Asesoría General de Gobierno había emitido un mes atrás, sin que nadie explicara (ni nadie pidiera explicaciones) sobre por qué pasó el tiempo que pasó con dicho dictamen entre su emisión y su publicidad.
Con dictamen en mano la cuestión es otra y reapareció Mauricio González, quien lejos está de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo pero CERCA de sentirla cuando le pasa a él.
Y el pasado lunes, cuando recuperó la voz, presentó una nota dirigida al Presidente del Concejo Deliberante Leandro Matilla solicitando que este ‘arbitre los medios necesarios para que de manera inmediata se me restituya en el cargo de concejal, en reemplazo de la licencia de la concejal Lilian Burroni, y se deje sin efecto el Decreto N” 1863/22.’ Dejando en claro ‘que en mi regreso al Honorable Concejo Deliberante será en representación del Monobloque CERCA – FRENTE DE TODOS.’
Este último planteo pone de manifiesto que González no volverá al Concejo Deliberante.
En el mejor de los casos el Frente de Todos buscará hacer valer el carácter no vinculante del dictamen para garantizar que la usurpadora Caputo siga sentada en una banca sin ser concejal, al fin de cuentas no cambió nada respecto a cuando votaron el mentado Decreto, y en el peor de los casos harán como que quieren hacer las cosas bien y le buscarán un destino a Caputo (les acerco una propuesta, más allá que la enorme mayoría de los medios locales, a fuerza de pauta, hacen y deshacen al deseo del MMO, bien podría ser una buena vocera del Intendente) y la sacarán del Concejo Deliberante… pero para que vuelva Burroni.
Queda en claro que al querer armar un monobloque CERCA, González está LEJOS del Concejo Deliberante, el caffarismo no está dispuesto a perder una mano alzada siempre y tener otra ventanilla más en la cual tener que negociar.
El momento de hablar era otro.
El momento de actuar era antes.
Ahora ya es tarde.
A Mauricio González solo le quedará presentarse ante la Justicia solicitando se le restituya su cargo de concejal y ese será el detonador para que Cáffaro reemplace a Caputo.
‘Créemelo, los locos dicen siempre la verdad’.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA DE NOTICIAS CLANDESTINA


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