Cuando se habla de blindaje mediático se quiere graficar el rol que cumplen algunos medios de comunicación que en lugar de ser fuente de información para la comunidad se convierten en propaladores del poder de turno, generalmente a cambio de pauta de publicidad oficial. Los medios de comunicación, establecidos como verdaderas empresas, tienen garantizada así su subsistencia sin tener que recurrir a la pelea por mayor cuota de atención vecinal que posibilite la llegada de nuevos auspiciantes. Participando del blindaje tienen garantizado al mayor auspiciante, el Estado, que a través del gobierno le provee de los dividendos para su funcionamiento.
En Zárate esta realidad es más que evidente donde el Municipio local cuenta con el acompañamiento del periodismo servil que en lugar de desarrollar su labor como tal, y en consecuencia incomodar al poder, se convierte en verdaderos relacionistas públicos de la gestión.
Zárate no está bien, eso no es ninguna novedad, y las prioridades están más que distorsionadas. Mientras la falta de agua y la inseguridad son temas candentes en la vida cotidiana de los vecinos, los medios de comunicación con mayor preponderancia en el Distrito, y en consecuencia quienes mayores pautas publicitarias reciben (aunque a decir verdad no se sabe qué es resultado de qué) se preocupan por reproducir el relato edulcorado del gobierno local que en lugar de hablar de políticas de seguridad para el Municipio, difunden que fueron a ver los avances de la construcción del polideportivo municipal en Zárate Chico.
Y cuando la realidad supera al relato, lo avasalla, realizan un recorte de la situación para intentar hacer equilibrio entre el reclamo ciudadano y los aportes gubernamentales. Los ciudadanos reclaman que se cuente lo que pasa, quieren realidad no ficción, pero al hacerlo evitan incomodar al poder. Los ciudadanos logran que se rompa el blindaje mediático que protege al Intendente Cáffaro y su gobierno.
Algo de esto ocurrió ayer por la tarde. Un nuevo hecho de inseguridad. Un nuevo robo. Esta vez en Villa Fox, en calle Laprida, y los medios que publicaron la noticia, bastante pocos por cierto, hicieron malabarismos para describirlo. Se mencionó que hubo un robo y que ‘en el lugar se hizo presente la Dirección de Prevención Urbana’, lo cual es bastante inentendible porque debieran haber estado antes para prevenir, no ahora que ya nada pueden hacer y la que tiene que actuar es la Policía de la Provincia de Buenos Aires. ¿La DPU habrá ido porque es quien administra las cámaras de seguridad locales? Imaginamos que ya estudiaron todas las filmaciones de la red de seguridad porque seguro que alguna de las 420 cámaras que el Intendente Cáffaro dice que hay funcionando en Zárate habrá tomado a los cacos. Porque paradójicamente los malvivientes habrían ingresado por un predio de Aguas de Zárate. Sí, ¿La empresa que no le da agua a los vecinos le podrá dar al menos una filmación de lo ocurrido o tampoco?
Nada dijeron del reclamo popular. Porque en una sociedad bastante apática y que retacea el involucramiento ciudadano para exigir respuestas, ayer en Zárate hubo vecinos que reclamaron. Que se hicieron oír con cacerolas y palmas para reclamar por la falta de seguridad. Reclamándole al Municipio que haga algo.
En la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante el Intendente Osvaldo Cáffaro dijo ‘Nos ocupamos de un montón de cuestiones, hoy porque ha evolucionado todo, nos ocupamos de la Seguridad’, si es así, bastante mal se ocupan porque los índices de inseguridad que se viven en Zárate no se han vivido nunca. Pero la verdad es que al Intendente le preocupan otras cuestiones. En ese mismo discurso afirmó, en relación a Zárate Chico, ‘el Polideportivo que estamos construyendo ahí, lo podríamos haber construido seguramente con una inversión mucho menor, en cualquier otro lugar de la ciudad, pero tiene el mismo valor ese polideportivo Diego Armando Maradona, en ese lugar, que en cualquier otro lugar de Zárate, no’, dejando a las claras cuáles son los intereses de su gestión, dejando en claro que ‘se podría haber construido seguramente con una inversión mucho menor’ y eso define claramente cuáles son las prioridades y el menosprecio en el manejo de las finanzas públicas del gobierno municipal.
El dinero que se debe utilizar para abordar la problemática de la seguridad en Zárate, el Intendente dice que lo gasta en la construcción de un polideportivo en un barrio privado porque ‘ahí van a estar las raíces de nuestros viejos, de nuestros padres y de nuestros abuelos’. El Intendente se ríe en la cara de los vecinos y los vecinos, a través de sus representantes, lo aceptan de buen modo. Pero por lo que se vio ayer en Villa Fox hay quienes quieren hacer que eso cambie.
Aunque los medios no lo cubran, aunque el Secretario de Seguridad vaya a prepotear a los vecinos que, hartos de esta realidad, exigen respuestas y aunque pretendan blindar mediáticamente a la gestión, la ciudadanía empieza a hacerse oír. A propósito, ¿Cimiotta fue porque la damnificada es la hija del ex Intendente Municipal Omar Bernués o porque escuchó ruido y creyó que era una fiesta clandestina? El tiempo dirá si esto es tan solo un reclamo puntual o el comienzo de algo diferente. Por lo pronto queda claro que al Gobierno Cáffaro se le comienza a romper el blindaje… y encima Zárate Basket, cuyo presupuesto también ‘administra’ el Secretario de Seguridad Alejandro Cimiotta, perdió el invicto.

1 comentario
Somos vecinos, no nos interesa politizar el caso, no estamos en contra del intendente, tampoco en contra del secretario de seguridad de la provincia. Creemos que entre ambos, y sumada la justicia deberían formar un frente común para brindarnos seguridad a todos. No deberían usar esto para hacer política, porque eso seria la mayor demostración de que no les interesa resolver el problema