Sí, el Intendente tiene razón y debería comenzar por llevar a los hechos lo que proclama en el discurso. Matzkin debe hacerse cargo y decir quién es el ministro y quién es el concejal que le pidieron que Exaltación de la Cruz deposite sus residuos en Zárate.
🎭 El discurso de la responsabilidad ajena
Escuchar a Marcelo Matzkin quejarse de que ‘nadie se hace cargo de lo que dice’ produce una sensación extraña, esa mezcla de incredulidad y respeto que uno siente cuando el arquero le grita al defensor que no marque. Porque Matzkin, en su entrevista otorgada a Corre La Voz del pasado 23 de julio, soltó una frase que, leída con atención, resume toda su gestión: ‘Yo no tengo problema en decirlo. Yo estoy de acuerdo. Ellos no están dispuestos’. Hablaba, claro, de la polémica de convertir a Zárate en el basurero regional. Y tenía razón. El problema es que, como siempre, la razón le quedó grande: pide que otros asuman sus palabras, pero se niega a completar la oración con los nombres propios. Es fácil pedirle a la oposición que ‘se haga cargo’ cuando uno mismo no termina de hacerlo.
La verdad es que la entrevista, disponible en el canal de YouTube del medio, es un festival de autoprotección. Matzkin insiste una y otra vez: la idea de traer residuos de Exaltación de la Cruz y Baradero no fue suya. Fue un ‘pedido expreso de funcionarios de la provincia de Buenos Aires y de un concejal del PJ’. Que si el intendente de Exaltación, Diego Nanni, lleva años trabajando esto con Cáffaro. Que si un ministro de la Provincia se lo planteó en una reunión de obras públicas. Que si los propios concejales del oficialismo provincial no levantan la mano. Un coro de responsables que, curiosamente, ninguno tiene nombre ni apellido cuando habla por micrófono. Siempre la responsabilidad afuera, nunca reconocer su total responsabilidad de gobernar Zárate. ¿Será que la memoria selectiva es un requisito para gobernar Zárate?
🕵️ El ministro sin rostro y la reunión que nadie recuerda
Vamos al dato concreto, porque acá es donde el relato se pone interesante. Matzkin dice que en una reunión de obras públicas, ’no me acuerdo si fue en San Pedro o Baradero’, un ministro de la provincia de Buenos Aires le pidió explícitamente que Zárate reciba residuos de otros municipios. La pregunta salta sola: ¿de qué ministro estamos hablando? Se lo recordamos, en San Pedro, el 14 de mayo de 2026, estuvo el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, convocando a la región fluvial para presentar el Plan Estratégico de Infraestructura 2024-2035. El acontecimiento reunió a intendentes y funcionarios de Campana, Baradero, Ramallo, San Nicolás, San Pedro y Zárate. ¿Fue allí donde alguien del gabinete de Kicillof le sugirió a Matzkin que abriera las puertas del relleno sanitario a Exaltación de la Cruz y Baradero? ¿O se refiere a la ministra de Ambiente, Daniela Vilar, cuya cartera es la autoridad de aplicación en materia de residuos y quien firmó la habilitación provincial del relleno de Qualita?
Matzkin no lo aclara. Prefiere dejar la frase flotando, como un globo de ensayo. Y es que, la verdad nombrar al ministro implicaría algo incómodo: transformar una queja privada en una acusación pública con destinatario conocido. Implicaría dejar de ser la víctima para convertirse en denunciante. Es más fácil esconderse detrás de un ‘me pidieron’ sin firmas, por si el proyecto sale mal la culpa sea de la oposición, y si sale bien el mérito sea del Ejecutivo. Un win-win para el ego, un lose-lose para la transparencia.
Lo que no es aceptable es que en temas tan importantes y trascendentes para el Distrito, se maneje con tanta vaguedad la información brindada por el Intendente.
👤 El concejal del PJ: ¿Matilla? ¿Otro?
Pero no termina ahí. Matzkin también asegura que un concejal del PJ le ‘trasladó la inquietud’ de incluir a Exaltación de la Cruz en el proyecto. ¿De quién se trata? El presidente del PJ local es el concejal Leandro Matilla, quien además preside el Concejo Deliberante. ¿Fue él? En la entrevista, Matzkin menciona que habló con ‘Matilla y el resto de los concejales’ para que ‘vayan y hablen con la provincia’. La referencia es clara: el destinatario de su reclamo es, al menos en parte, Matilla. Pero cuando se trata de asignar responsabilidades, el Intendente vuelve a jugar al plural impersonal. ‘Los concejales’, ‘el PJ’, ‘la oposición’. Nunca un nombre concreto, nunca una fecha clara, nunca un acta que refleje lo que dice. Como si en Zárate los proyectos surgieran de espíritus inquietos y no de personas de carne y hueso que cobran un sueldo para decir las cosas por su nombre.
Y es que, si Matzkin tuviera la certeza que dice tener, si realmente estuviera tan seguro de que la idea fue de ellos, ¿por qué no la nombra? ¿Por qué no salió al día siguiente con una conferencia de prensa diciendo ‘el ministro X me pidió esto, el concejal Y me insistió, y yo accedí’? La respuesta es obvia: porque hacerse cargo de la verdad implica riesgo. Implica dejar de ser el caprichoso para ser el cómplice. Y Matzkin prefiere ser el caprichoso. Es un personaje más cómodo. Le permite decir que va retirar el proyecto, aunque eso no sea posible salvo que el Concejo Deliberante le dé el salvoconducto, cuando le conviene, firmar decretos cuando no le aprueban las ordenanzas, y seguir victimizándose en las redes.
📜 El retiro que no podía hacer
Ah, sí. El retiro del proyecto. Ese detalle que Matzkin anunció con la naturalidad de quien cancela una suscripción a Netflix. ‘Yo ya retiré el proyecto’, dijo en la entrevista, como si el Expediente 206-26 fuera una carpeta de su escritorio y no un documento con estado parlamentario en el Concejo Deliberante.
Pero eso es MENTIRA, Matzkin no retiró nada, básicamente porque no puede retirar lo que ya no es solo suyo. Como documentamos en esta misma web el 22 de julio, una vez que un proyecto ingresa al Concejo Deliberante y adquiere estado parlamentario, pertenece al cuerpo deliberante. El Ejecutivo puede pedir su retiro, puede rogar, puede enviar una nota. Pero no puede ‘retirarlo’ unilateralmente como si el Concejo fuera una sucursal del Palacio Municipal. Es más: si quiere archivar el expediente, que ordene a su bloque que vote el archivo. Pero claro, eso implicaría asumir públicamente la decisión, y no hay nada que a Matzkin le cueste más que asumir.
La ironía es que, mientras habla de ‘hacerse cargo’, el Intendente hace exactamente lo contrario. Dice resolver el tema impositivo, una tasa que, según la Ley Orgánica de Municipalidades, debe ser sancionada por el Concejo Deliberante con la Asamblea de Mayores Contribuyentes, mediante un ‘acuerdo de tributación voluntario’ con la empresa Qualita. Es decir: como el Deliberativo no le dio la razón, inventó una figura legal inexistente para saltearlo. Y después tiene el descaro de pedirle a los demás que ‘se hagan cargo de lo que dicen’.
Matzkin pide transparencia ajena con la misma convicción con la que oculta la propia.
🎪 La contradicción permanente
Pero no nos apuremos, que hay más. En la misma entrevista, Matzkin dice que la ordenanza del ingreso de residuos de Campana es de 1998, que él la ‘formalizó con un decreto’, y que el relleno sanitario fue habilitado por la provincia en mayo de 2026. Todo cierto, todo verificable. El problema es que el Intendente ya nos tiene acostumbrados a otro tipo de verdad: la que se contradice sola. Hace apenas unas semanas, el 3 de julio, invocaba como válida la Ordenanza 3462 ‘de la época del intendente Morano’. Tres días después, el 6 de julio, firmó el Decreto 220/26 donde declaraba exactamente que esa misma ordenanza estaba ‘sin vigencia’ e ‘inoperante’. Uno no sabe si reír o pedirle a alguien que le explique a Matzkin que los documentos oficiales no son opcionales.
Y ahora vuelve a hacerlo. Dice que retiró el proyecto porque la oposición no quiere ‘dar la discusión genuina’. Pero la discusión genuina, Intendente, empieza por la honestidad intelectual. Empieza por decir, sin eufemismos, quién le pidió qué. Empieza por dejar de esconderse detrás de un ‘me lo pidió un ministro’ sin decir cuál. De un ‘me lo pidió un concejal’ sin precisar quién. Si realmente quiere que los otros se hagan cargo, que empiece por dar el ejemplo. Que nombre al ministro. Que nombre al concejal. Que muestre el acta, la nota, el mensaje de WhatsApp. Porque si no, lo único que queda es la palabra de un hombre que ya demostró, en más de una ocasión, que su relación con la verdad es de conveniencia, no de compromiso. No es confiable.
🗑️ La basura de la que nadie quiere hablar
Al final, el asunto del relleno sanitario es mucho más que basura. Es sobre cómo se ejerce el poder cuando ya no hay mayoría propia en el Deliberativo. Es sobre cómo un Intendente que perdió las elecciones de medio término intenta gobernar por decreto, por tuit, por entrevista radial. Es sobre cómo se confunde la regionalización, un concepto técnico y ambientalmente necesario, con una imposición.
Matzkin dice estar de acuerdo con la regionalización. Perfecto. Muchos estamos de acuerdo. Pero la regionalización no se hace a espaldas del Concejo, ni por decreto, ni inventando ‘acuerdos de tributación’ que la Ley Orgánica no reconoce. Se hace con debate, con audiencia pública, con controles reales y con precios que no conviertan a Zárate en un imán de basura ajena a cambio de migajas. Y se hace, sobre todo, con nombres propios. Con funcionarios que asumen sus decisiones en lugar de esconderse detrás de un ‘me lo pidieron’.
Así que SÍ, Intendente: tiene razón. Tiene razón cuando dice que quien pide algo debe tener la valentía de levantar la mano. Tiene razón cuando dice que la oposición no puede tirarle la culpa a él de algo que otros promovieron. Tiene razón cuando reclama que se hagan cargo. Ahora, por favor, hágase cargo usted primero. Diga quién es el ministro. Diga quién es el concejal. Explique por qué intenta retirar un proyecto que no podía retirar. Y mientras tanto, deje de pedirle a los demás una honestidad que usted no practica.
La política zarateña ya tiene demasiada basura sin nombre. No necesita más.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
