La pandemia obligó a Argentina a encarar la mayor campaña de vacunación de su historia, aun sabiendo que ésta no es la solución a los problemas sino apenas un paliativo porque aún no queda claro, en ninguna de las vacunas, cuál es el período de inmunidad garantizada tras la vacunación.
En consecuencia las circunscripciones encararon diferentes estrategias para la vacunación. La Provincia de Buenos Aires donde el Gobernador y el viceministro de Salud estuvieron entre los primeros vacunados, pero no fue así en el caso de Zárate que al momento de llegar las primeras dosis al Municipio, y hasta donde se sabe, ni Ariel Ríos, que 3 días después se convirtió en Intendente en ejercicio, ni el Secretario de Salud Interino Marcelo Schiavoni, ni el Director del Hospital Zonal Guido Antonelli estuvieron entre los que fueron vacunados, es decir, no se siguió la lógica de poner al tope de la lista a los cargos políticos, para generar confianza en la población sobre la importancia de sumarse al programa de vacunación lanzado.
Tampoco se siguió el proceder del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde las autoridades decidieron que las primeras dosis se aplicarían a los grupos de riesgo que se habilitaron a recibir la medicación y que estaban entre los más vulnerables al virus, así entonces los primeros vacunados fueron una enfermera de terapia intensiva del Hospital Argerich, una bioquímica, una médica especialista en geriatría, una kinesióloga y un camillero.
Tampoco es clara la cantidad de dosis que llegaron a Zárate y como se administraron, puesto que según afirman los responsables del proceso hay frascos que traen cinco dosis y otros que traen seis.
Y para no perder la costumbre tampoco es claro el supuesto proceso de vacunación del Intendente Municipal Osvaldo Cáffaro.
Descontamos que no se inscribió, como el propio Municipio pregona, en la página del gobierno provincial y recibió su turno porque las autoridades municipales han informado que hasta el momento solo se ha vacunado a personal de salud, por lo que suponemos que se vacunó con el objeto de generar compromiso entre los ciudadanos, lo cual tampoco es un argumento muy sólido, puesto que privilegió seguir de vacaciones antes vacunarse y solo lo hizo (¿lo hizo?) tras concluir su licencia anual.
Pero no es la única curiosidad de la información difundida el pasado martes por el Municipio, puesto que en la imagen compartida, por ejemplo, no se ve la aguja en la jeringa, ni siquiera el plástico que la sostiene, y comparando con otros vacunados, ni siquiera se trata del mismo tipo de jeringa. Este no es un dato menor puesto que según se informó cada dosis de vacuna Sputnik V viene con su kit de inoculación, por lo que de haberse vacunado, al no utilizarse el kit que provee el laboratorio elaborador de la vacuna, se deduce que la dosis que habría recibido el Intendente sería la famosa sexta dosis o quizás otra marca de vacuna.
De hecho al ver algunos casos de sexagenarios vacunados, por ejemplo el presidente y la vicepresidente de la Nación, a las claras está que la jeringa utilizada no se parece en nada con la que habrían utilizado para el Intendente Municipal.
Aunque hay más dudas. El Intendente informó que había recibido los resultados positivos de su test de COVID-19 el pasado 11 de noviembre, por lo que se encuentra dentro del plazo que se denomina de ‘inmunidad natural’ que es, al menos, de tres meses, ¿Por qué entonces utilizó la dosis que podría haberse aplicado algún vecino en grupo de riesgo de los más de 1000 que el propio Municipio informó que se inscribieron para ser inoculados? De hecho organismos internacionales estiman poco probable la reinfección en los 90 días inmediatos posteriores a la recuperación de la primera infección.
Y por si todas estas dudas fueran pocas, que muchos creerán que es parte de una teoría conspirativa, se suma un dato oficial que echa por tierra cualquier comunicado municipal. Según el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires el día 2 de febrero de 2021 no se vacunó ninguna persona en el Partido de Zárate.
Según el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires Osvaldo Cáffaro no se vacunó, o al menos no lo hizo cuando lo anunció el Municipio.
Y no es una cuestión de carga de datos porque al mismo momento el gobierno provincial informaba la cantidad de vacunados ayer en el territorio bonaerense.
Ayer se vacunó ciudadanos en la Provincia de Buenos Aires, pero no se vacunó a ningún vecino en Zárate.
Como era de esperar, tras el anuncio del Municipio comenzaron a circular memes que cuestionaban la veracidad de lo anunciado, haciendo foco en la cuestión de la jeringa que mencionáramos.
Lo que pone sobre el tapete algo mucho más grave que todo lo enunciado hasta aquí, que de por sí es grave, y es el nulo valor que tiene la palabra oficial. Mienten siempre y la sociedad no toma como cierto lo que las autoridades declaran.
El hecho que pese a las ‘pruebas’ aportadas por el Municipio a poco de su difusión haya habido quien descreyó de las mismas, las haya cuestionado, haya difundido su cuestionamiento y que esto haya pasado de teléfono en teléfono habla por sí solo de la gravedad de la situación, habla del estado de desintegración política de nuestra dirigencia.
Es grave que se diga que Cáffaro se vacuno cuando la información oficial desmiente tal afirmación, pero mucho más grave es que los vecinos no crean en lo que el Municipio informa.
No es nueva la mentira como política de comunicación por parte del gobierno de Zárate, pero aquí se pasó un límite porque aun cuando se exhibe un documento, este per sé no prueba lo que se afirma.
Mintieron una vez más y la mentira otra vez quedó expuesta.
La oposición política, porque del oficialismo no es esperable nada, hará algo por diferenciarse o seguirán siendo cómplices.
¿Tendrán el valor de reconocerlo y hablarle de frente y con la verdad a los zarateños o una vez más otra mentira tapará esta mentira?
Publicado en ADN Info, Zárate.
http://adninfo.com.ar/columna-segun-los-registros-oficiales-osvaldo-caffaro-no-se-vacuno-contra-el-covid-19/?utm_content=buffer3b74a&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer







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