El domingo en horas de la tarde, primero a través de su cuenta personal y más tarde replicado en las cuentas institucionales de la municipalidad, el intendente municipal Osvaldo Cáffaro emitió un mensaje a la ciudadanía zarateña en el que trazaba los lineamientos de cuáles serían los pasos a seguir a partir de la cuarentena responsable que estableció el Poder Ejecutivo Nacional, pero su mensaje, si se analiza en profundidad, deja más sombras que luces, y parece exhibir la falta de rumbo del gobierno local.
Antes del análisis, y para evitar sesgar la opinión, te invitamos a verlo https://www.facebook.com/ZarateMunicipio/videos/226360678819433
Inicialmente debemos decir que el intendente mezcla conceptos lo cual presta a confusión. Comienza diciendo que ‘han sido, estos 51 días, muy difíciles’, con lo cual en su cuenta toma solo los días desde que se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio, y paso seguido comenta que ‘nosotros tuvimos un primer caso el día 22’, lo cual tiende a hacer creer que esto ocurrió cercano el meridiano del aislamiento, pero esto no es así, porque el intendente cambió su medida, aunque no lo dijo. En este caso el día 22 tras el primer caso detectado en Argentina, es decir el 24 de marzo, fue apenas el cuarto día de los 51 que mencionó inicialmente.
Seguidamente el Intendente afirma que se duplicó el día 26 con dos casos, pero esto 
Sostiene 
El problema, precisamente, es que si uno sigue lo prescripto en las cuentas oficiales del Municipio que recomiendan ‘Seguí las publicaciones en nuestras redes sociales. Estar comunicados con fuentes oficiales es informarnos de manera segura’, queda en evidencia que el Intendente miente… o que el Intendente dice la verdad y pretendían que nos informáramos a través de las redes sociales oficiales para desinformarnos.
Recién vamos por los primeros 25 segundos de un video de 6:24 minutos… lo que nos espera…
Afirma Cáffaro y tiene razón, aún no se volvió a duplicar la curva desde el 18 de abril, es decir, al momento de la publicación del video han pasado 22 días sin que la curva se duplique, lo que ubica a Zárate en línea con el promedio nacional, lo cual hace aún más inexplicable el nivel de aislamiento en el Distrito. Hoy nos enteramos por boca de Cáffaro que el Municipio nos venía mintiendo, quizás el intendente no fomenta la flexibilización del aislamiento porque cuenta con información que desconocemos.
Menciona el intendente los 17 programas en ejecución para el combate de la pandemia, más allá de lo bonito del slogan de repetir una y otra vez el número, sería interesante que explicite cuáles son. ¿Traer vecinos de Ezeiza es uno? ¿Sigue en pie ese programa? ¿El control de los vecinos que vinieron desde zonas de alta circulación del virus es otro de los programas? ¿Aún se lleva adelante? ¿Cuáles son los famosos 17 planes implementados por el Municipio contra la pandemia?
Siguiendo con las consultas, ¿Cuántas son las camas de terapia intensiva y los respiradores artificiales disponibles en Zárate? Al comienzo del aislamiento un medio local afirmó, y nadie rebatió, que en Zárate había 21 camas de terapia intensiva y 19 respiradores. ¿Cuántos hay hoy? ¿El doble? Así lo sostiene la información municipal.
Cuando uno observa la legislación de otras jurisdicciones, tanto nacional como provincial, ve que los gobiernos establecen condiciones y quienes creen que las cumplen pueden aplicar para estar incluido entre las excepciones y poder recomenzar su tarea laboral. Sin embargo en Zárate es al revés. El intendente ha pedido, sin poner condiciones, a quienes quieren recuperar su actividad laboral que envíen un correo a la Secretaría de Gobierno del Municipio que, previo análisis municipal, se enviaría al Gobierno Provincial para que éste a su vez lo envíe al gobierno nacional. ¿Con qué criterios resolverá el gobierno municipal? No se sabe.
Pero lo curioso de su mensaje ambivalente que mencionamos al principio cuando mezclaba los números, resulta llamativo que la justificación del intendente para actuar como se actúa es ser parte del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) y para afirmarlo exhibe en cámara una normativa del 28 de abril. En una temática en la que él mismo ha repetido casi hasta el hartazgo que esto es día a día, se exhibe una legislación de doce días atrás y que, curiosamente, vence hoy. El intendente y el Municipio vienen con delay. Les atrasa el reloj.
El Decreto esgrimido, 282/2020 de la Provincia de Buenos Aires, es el que estipula las reaperturas parciales que mencionamos en ‘Se flexibiliza la cuarentena’ y donde nos preguntábamos si el Municipio de Zárate no había cumplido con lo previsto por el Gobierno Provincial o sí, en cambio, directamente no había pedido reaperturas. El tiempo expone que nunca pidieron reapertura alguna, y la utilización de esta norma deja expuesto la fragilidad del argumento oficial, puesto que amparado en este Decreto, por ejemplo San Isidro ya comenzó a recuperar su actividad económica hace un tiempo.
Pero a tal punto llega la mentira que expone el intendente al decir que él eleva el pedido al Gobernador y esto hace lo propio al Presidente de la Nación, ya que muestran el Decreto en cuestión y resaltan el epígrafe que dice ‘Que, asimismo, la norma determina que las autoridades provinciales podrán decidir excepciones al cumplimiento del “aislamiento social, preventivo y obligatorio” y a la prohibición de circular, respecto del personal afectado a determinadas actividades y servicios, en Departamentos o Partidos de sus jurisdicciones, previa autorización de la autoridad sanitaria local y siempre que se dé cumplimiento, en cada Departamento o Partido comprendido en la medida, a los requisitos exigidos por los parámetros epidemiológicos y sanitarios dispuestos en su artículo 3°’ (resaltado nuestro), es decir la decisión de las excepciones las toma el gobierno provincial. Cierto es que, como dice el intendente, el primer filtro lo hará el intendente. Nos preguntamos entonces, ¿En base a qué se hará el filtro? ¿Bajo qué criterios? ¿Tomando en cuenta qué consideraciones? Si serán tan rigurosos como lo son para preparar un informe de prensa o un discurso del intendente, es para preocuparse.
Y al momento de hablar de la reapertura de ciertas actividades económicas, el intendente hace mucho hincapié en el valor de la vida humana, y pregunta a quienes quieren avanzar en la apertura cuál es, en su criterio, el valor de la vida humana. Para ser honesto, y que la consulta sea real, ¿por qué no comienza usted por decir cuánto vale la vida humana en su escala de valores?
Dice el Intendente también que ‘tenemos que empezar a pensar en una vida reglada’, y ese es quizás el meollo de la cuestión. Si lo hubiera empezado a pensar tiempo atrás ¿qué diferente hubiera sido la historia, no?, como también lo sería si en lugar de incorporar la costumbre de lavarse las manos ahora como consecuencia de la pandemia, lo hubiera hecho, pero para ser justo, me cuesta creer que usted no supiera lavarse las manos o no se las hubiera lavado antes de la pandemia.
Sobre lo que no podemos opinar, y disculpe el lector la incapacidad, es cuando el intendente habló que ‘vamos a tener que ir respetando […] el uso de barbijo por vario tiempo’, creemos que quiso decir ‘por bastante tiempo’, pero no estamos seguros.
Decía hace un tiempo el Dr. Mauro Tulia que ‘Al Capo se lo cuida. No se le hace firmar cualquier cosa.’, agrego yo que tampoco se le hace decir cualquier cosa.



2 comentarios
Pingback: ¿Qué pasa en Zárate con el COVID-19? – Príncipe del manicomio
Pingback: Al vesre se puso el poncho, Intendente – Príncipe del manicomio