O cómo Zárate pasó de tener una ordenanza que prohibía la basura ajena a convertirse en el depósito regional preferido, sin que nadie preguntara demasiado.
El partido que nos dio una lección y la política local que todavía no la aprendió.
Porque Matzkin no solo se contradice con sus propios documentos: se contradice con sus propias palabras.
En Zárate, parece, la Costanera no es solo un lugar para pasear. Es un tablero de ajedrez donde los que saben las reglas, y tienen amigos en el municipio, se llevan los mejores premios. Y los vecinos, como siempre, miran desde la tribuna.
‘Argenzuela’ fue una caricatura. ‘Belindia’ es un retrato. Y los retratos, a diferencia de las caricaturas, no hacen gracia. Duelen. Porque te obligan a mirarte de frente.
Rendición de Cuentas no, pero los sueldos sí. Lo importante es lo importante.
Marcelo Matzkin no es el único político oportunista del país. Pero en Zárate, su zigzagueo es especialmente cínico. Hace meses, defendía el CAREM y hablaba de ‘soberanía energética’ como si fuera una bandera personal. Hoy, celebra un proyecto extranjero que desarticula el tejido científico nacional, y que convierte a la Argentina en un mero emplazamiento para una patente norteamericana. La soberanía, al parecer, tenía fecha de vencimiento.
Si La Libertad Avanza Zárate realmente quiere controlar al Departamento Ejecutivo, ¿por qué no usan las herramientas que ya existen?