Cómo Marcelo Matzkin firmó, sin querer, el mejor documento contra su propio relato económico, y la prensa local hizo como que no vio nada.
Hay gestiones que mienten con discursos. Y hay gestiones que mienten con discursos… hasta que firman un decreto. El lunes 28 de septiembre de 2026, el intendente Marcelo Matzkin firmó el Decreto Nº 340/26, publicado en el Boletín Oficial municipal a través del Sistema de Boletín Oficial Municipal (SIBOM) de la Provincia de Buenos Aires. El acto administrativo crea un régimen de adelantos de haberes para los agentes del Departamento Ejecutivo Municipal y los entes descentralizados. Suena técnico. Suena aburrido. Y sin embargo, es quizás el documento más sincero que haya producido este gobierno: un papel oficial que admite, en letra de molde, que hay empleados municipales que no llegan a fin de mes y que el propio Municipio podría no tener disponibilidad financiera para ayudarlos.
Como siempre: dato mata relato. Y este dato viene del lugar menos sospechoso de criticar al oficialismo: del propio oficialismo.
🔫 Primero, una aclaración: ¿qué es el ‘fuego amigo’?
En el lenguaje militar, el fuego amigo es el daño que causa una fuerza a sus propias tropas: el soldado que, apuntando al enemigo, le dispara a su compañero de trinchera. En política, la metáfora se usa cuando un acto propio termina perjudicando a quien lo comete, cuando un gobierno desmiente con sus hechos lo que sostiene con su propaganda. No hace falta que sea intencional; de hecho, casi nunca lo es. La gracia del fuego amigo es su inocencia: nadie quería herir a nadie, pero el proyectil ya salió y el daño está hecho. El Decreto 340/26 es exactamente eso: una norma administrativa diseñada para ordenar una emergencia interna que, sin proponérselo, le dispara al relato económico del Municipio en pleno pecho.
📜 Qué dice el decreto (y por qué duele leerlo con atención)
El considerando inicial del Decreto 340/26 es contundente en su simplicidad: existe ‘la necesidad de establecer un régimen administrativo que regule el otorgamiento de adelantos de haberes’. Traducción sin anestesia: los agentes municipales están pidiendo adelantos de sueldo, y la demanda era tal que la situación ‘se estaba desbordando’, por lo que el gobierno tuvo que intervenir con criterios ‘objetivos para su otorgamiento’.
La norma, con fecha de Zárate del 28/09/2026 y registro en el SIBOM provincial, permite a los agentes de planta permanente y temporaria, hasta el grado de Director, excluyendo a funcionarios jerárquicos, solicitar hasta el 50% del haber neto desde el día 15 de cada mes, un adelanto por mes y un máximo de seis por año calendario, con recupero íntegro en la liquidación siguiente.
Los detalles son donde el diablo hace la plancha:
Artículo 5°: el monto no puede superar el 50% del neto del mes anterior, y hay una cláusula que paraliza: no se otorgarán adelantos cuyo recupero deje al agente por debajo del salario mínimo vital y móvil. O sea, el propio Municipio reconoce que hay haberes municipales que, si les descontás una cuota, quedan por debajo del piso legal. Medio adelanto bastaría.
Artículo 11°: antes de otorgar, la Subsecretaría de Recursos Humanos debe requerir a la Secretaría de Economía o la Contaduría Municipal que ‘comunique la disponibilidad financiera’. Esto, en un Municipio que presume de superávit, es para enmarcar: la plata no está, está en tránsito, o está comprometida, y hace falta un informe expreso para saber si hay.
Artículo 13°: si Economía informa indisponibilidad financiera, el pedido se desestima sin más. El empleado que no llega a fin de mes recibe, como respuesta institucional, un ‘no hay plata’ firmado y sellado.
Estos artículos son el corazón del fuego amigo: el Municipio escribió en un decreto público la posibilidad concreta de que no tenga liquidez para pagar adelantos de sueldo a su propio personal. No lo dijo la oposición. No lo dijo esta redacción. Lo firmó Marcelo Matzkin, con refrendo del Secretario de Gobierno, Lic. Eduardo Marcelo Torres, el 28 de septiembre de 2026.
Y hay un guiño involuntario que vale mencionar: ‘no hay plata’ era, paradójicamente, la frase de campaña de Javier Milei, presidente al que el oficialismo zarateño ‘banca’. Resulta que la frase era exacta, solo que alcanzaba para todos los niveles del Estado.
📉 El contexto que el decreto confirma: la radiografía de la deuda
Este documento no cae del cielo. Es la consecuencia administrativa de una realidad que venimos documentando nota a nota con datos duros.
En agosto publicamos ‘Zárate endeudada’, donde con datos del Mapa de la Deuda (BCRA, junio de 2026) mostramos que el distrito tiene una tasa de mora del 26,05%, 5,88 puntos por encima del promedio provincial, y que excluyendo el AMEA es el distrito con peores indicadores de mora de toda la Provincia de Buenos Aires: más de 59.900 personas con deuda formal, 16.487 en mora, y $73,5 millones impagos.
En septiembre, en ‘Cada vez peor’, actualizamos: la mora trepó al 27,22% en julio de 2026, el monto impago saltó a $77,9 millones, y casi la mitad de los créditos de cadenas de comercios están incobrables (55,59%).
Contra ese fondo, el Decreto 340/26 es la pieza que faltaba: si casi la mitad de los zarateños tiene deuda y la mora no para de subir, ¿a quién le sorprende que una parte de esa mitad trabaje en el propio Municipio? El empleado municipal que pide adelanto de sueldo es el mismo vecino que figura en el Mapa de la Deuda, solo que con legajo. El decreto conecta, por primera vez de manera oficial, la deuda privada zarateña con la precariedad salarial pública local.
🤫 La pregunta incómoda: ¿por qué NADIE habla de este decreto?
Acá viene el análisis en profundidad, porque este silencio no es casualidad: es arquitectura.
- El decreto no es noticia ‘vendible’ para el oficialismo. Crear un régimen de adelantos de haberes es admitir, para cualquier gobierno, que sus empleados están pasando necesidad. Ninguna comunicación de prensa municipal lo va a celebrar con foto en la Costanera. Lo publicaron en el Boletín Oficial, obligación legal, y lo dejaron morir en el silencio, apostando a que nadie lea el Boletín Oficial. Es la técnica clásica: cumplir con la letra para violar el espíritu. La información está ‘disponible’, técnicamente. Que esté disponible no significa que esté circulando, y el oficialismo sabe muy bien que disponible ≠ sabido.
- El decreto no pasa por el Concejo Deliberante. Por su naturaleza reglamentaria, no requirió tratamiento legislativo. Eso significa que ningún concejal tuvo la obligación formal de leerlo, y por tanto ninguno tampoco tuvo la tentación de discutirlo en sesión. En un Concejo que ya mostramos operando más como escenario de peleas de ego que como ámbito de control, la sesión en la que los bloques oficialistas se retiraron del recinto cuando les tocaba perder una votación lo resume bien, un decreto técnico que expone la fragilidad salarial y financiera del Ejecutivo es el expediente perfecto para no existir.
- Los sindicatos, en silencio cómplice. Si hay empleados pidiendo adelantos de sueldo en masa, lo suficiente como para que la demanda ‘se desborde’ y exija un decreto, el gremio correspondiente debería estar pidiendo explicaciones en la puerta de la Municipalidad. Que el gobierno resuelva el problema con un decreto administrativo, en vez de con paritarias, y que no haya ruido gremial, dice algo incómodo: al sindicalismo local tampoco le conviene amplificar que su base está pidiendo adelantos. El silencio es transversal.
- La oposición no se entera de nada… o no se quiere enterar. La designación de la nueva Directora de Aguas de Zárate, la propuesta de entrega del CGC, el silencio aturde.
- Y los medios locales, la pieza del blindaje. Al momento de escribir esta nota, no encontramos cobertura mediática del Decreto 340/26 en los portales habituales de Zárate. El blindaje mediático que cubre al gobierno municipal se sostiene en dos pilares: ocultar cierta información e inundar con otra. Un decreto seco, sin comunicado, sin foto, sin conflicto entre dirigentes, es invisible para un aparato de difusión diseñado para cubrir peleas, no balances.
🎭 El relato vs. el papel
Fijémonos en la paradoja completa. Mientras tanto, desde los discursos:
La inflación ‘está bajando’.
Los salarios ‘le ganan a la inflación’.
El Municipio tiene ‘superávit’.
El crédito ‘volvió’.
Mientras tanto, desde el Boletín Oficial:
Hay agentes municipales que necesitan cobrar el 50% de su sueldo antes del día 15 para afrontar ‘circunstancias extraordinarias’, eufemismo administrativo para ‘el supermercado, el alquiler o la cuota del neobanco’.
El Municipio necesita que su Secretaría de Economía verifique si hay plata antes de autorizar cada adelanto.
Hay haberes que un solo descuento dejaría por debajo del salario mínimo legal.
🧯 Para cerrar: el fuego amigo no se retracta
Dato mata relato. Y cuando el dato sale de tu propia firma, mata el doble.
Las preguntas que quedan colgadas, ¿cuántos agentes lo pidieron? ¿cuántos informes de indisponibilidad hay? ¿qué pasa con los que quedan por debajo del mínimo aun con el adelanto ajustado?, merecen respuestas públicas.
Mientras tanto, la invitación de siempre: leer el Boletín Oficial. Es gratis. Es público. Y últimamente es el único lugar donde el gobierno zarateño dice la verdad… sin darse cuenta.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
