Hace semanas que venimos contando, con números en mano y paciencia de cronista forense, cómo el gobierno municipal de Zárate tiene una relación bastante peculiar con la verdad presupuestaria. El presupuesto 2025 fue aprobado, modificado, ampliado, reasignado y finalmente ejecutado de una manera que poco o nada tuvo que ver con lo que el Concejo Deliberante había aprobado originalmente. Un papel mojado, como lo llamamos. Un documento con sello y firma que, a la hora de la verdad, no obligó a nadie a nada.
Y sin embargo. Esta semana, ocurrió algo diferente, hubo quienes comenzaron a hacer lo que debían hacer.
El 19 de mayo, la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Honorable Concejo Deliberante de Zárate aprobó un despacho de rechazo a la Rendición de Cuentas 2025 del Departamento Ejecutivo. Y dos días después, el 21 de mayo, la Comisión de Labor Legislativa hizo lo propio con la Rendición de Cuentas de ENDEZA.
Podría sonar a trámite rutinario. No lo es.
Porque estos despachos no son un papelito que dice ‘rechazado’ y ya. Son documentos técnicos, detallados, con citas precisas de partidas, porcentajes, montos, incumplimientos. Documentos que nombran al Decreto Municipal N° 612/25 y señalan que reasignó fondos sin intervención del Concejo. Que identifican los $6.952 millones en intereses bancarios frente a los $400 millones proyectados, diecisiete veces más, y preguntan por qué ese dinero no se usó para las obras que están en cero. Que detectan los $62,6 millones en publicidad y propaganda sin nómina de medios ni modalidad de contratación. Que advierten sobre los $1.897 millones en retenciones salariales que el municipio practicó sobre los sueldos de sus empleados y todavía no transfirió a los organismos de seguridad social. Que señalan, con nombre y número, que la Ordenanza de Presupuesto Participativo sigue vigente y no se ejecutó en absoluto.
Eso no es cumplir un formulario. Eso es hacer el trabajo legislativo de verdad.
Y hay algo más, casi tan importante como el contenido: el tono. Estos despachos no son panfletos opositores ni acusaciones políticas redactadas para el micrófono. Son textos técnicos, institucionales, fundados en normativa, la Ley Orgánica de Municipalidades, el Reglamento de Contabilidad, el sistema RAFAM. El Concejo habla como órgano de control, no como campaña electoral. Esa diferencia importa, y mucho.
🌱 Un viaje de mil millas
Hay quienes van a decir que esto es política, que el rechazo lo votó la oposición, que el oficialismo se va a defender. Puede ser. La política existe y los colores también.
Pero lo que importa aquí no es quién votó qué, aunque hay que destacar que quienes lo rechazaron fueron Ana Almirón, Desirée Ayala, Alejandro Berni, Guido Borrelli, Marcela Budano, Lucas Castiglioni, Carlos Domínguez, Leandro Matilla, Gabriela Moreira y Marcelo Schiavoni de Fuerza Patria, y Lautaro Fenestraz, de Ahora Zárate. Curiosamente los únicos concejales que defendieron la Rendición de Cuentas fueron María Elena Gallea y Walter Unrein, del resto de los ediles solo silencio. Vaya uno a saber por qué. Y en el caso de Unrein se dedicó a cuestionar la ‘pesada herencia’… y nada de la Rendición de Cuentas.
Unrein olvida que el fue uno de los que aprobó activamente la ‘pesada herencia’…
Sin embargo lo que importa es que el debate existió, que los argumentos fueron técnicos, y que el resultado es un rechazo fundamentado que llega al Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires con toda la documentación correspondiente.
Decía Lao-Tsé: «Un viaje de mil millas comienza con un solo paso».
Este puede ser ese paso. La calidad técnica de estos despachos sugiere que hay, en algún rincón del Palacio Municipal, personas que se tomaron el trabajo en serio. Que leyeron los anexos del RAFAM, aunque no tuvieron acceso al RAFAM. Que cruzaron las metas físicas con las partidas ejecutadas. Que preguntaron por qué una empresa sin contrato acreditado cobró mil ochocientos millones de pesos por transportar residuos.
Ojalá sea el inicio de algo trascendente para la política zarateña. Porque un paso no es un viaje. El control institucional no es un evento, es una práctica. Y la transparencia no se mide en un despacho de rechazo, sino en la consistencia con que el Concejo Deliberante ejerce su rol de contralor, reunión tras reunión, sesión tras sesión, año tras año.
Por ahora, el paso está dado. Bienvenido sea.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
