La publicación del ‘Manifiesto Próximo Paso’ del PRO sacudió la política nacional el domingo a la tarde. En Zárate, el terremoto tiene epicentro propio.
El domingo 10 de mayo, Mauricio Macri, que fue parte fundamental del arribo de Javier Milei a la Presidencia de la República y que ahora que empieza a hacer agua el barco comienza a ver la forma de llegar al tirante, tomó una decisión que sorprendió hasta a su propia tropa: difundir un manifiesto de fuerte crítica al gobierno de Javier Milei sin avisarle a nadie. Ni a Jorge Macri, ni a Frigerio, ni a Ritondo. ‘Es Mauricio 100%’, resumió una fuente del PRO ante Infobae. El documento, titulado ‘Manifiesto Próximo Paso’, acusa al entorno presidencial de actuar ‘con soberbia, con arrogancia’ y de pedir ‘sacrificios que no están dispuestos a hacer’. Le recordó a LLA, sin mencionarla por nombre, que ‘apoyar el cambio no es aplaudir lo que está mal’.
Hasta ahí, la política nacional. Ahora bajemos a tierra. A la tierra zarateña, donde la relación entre el PRO y La Libertad Avanza lleva meses construyendo una historia propia, con sus propias lógicas, sus propios silencios, y sus propias contradicciones.
🕐 De una concejal a cuatro: el silencioso crecimiento de LLA en el Concejo
Hace no tanto, La Libertad Avanza era un actor menor en el Concejo Deliberante zarateño. Una concejal, Daiana Hergert, era toda la bancada… más tarde se le sumó Eduardo Finkel. Con ese número, la influencia real era mínima, casi testimonial. El rol que terminó cumpliendo fue el de socio discreto del Ejecutivo de Marcelo Matzkin: votos cuando hacían falta, perfil bajo cuando no convenía hacer ruido, y una agenda más preocupada por hacer seguidismo al Ejecutivo local que por aplicar los principios libertarios que pregonaban en el plano nacional.
Hoy la situación es otra. Con cuatro concejales, LLA tiene masa crítica, son el 20% del Concejo Deliberante. Ya no es el pasajero que sube al tren del oficialismo local porque no tiene otro lugar adonde ir. Puede sentarse a negociar, puede poner condiciones, puede, si se lo propone, ser un factor de poder con peso real. La pregunta es si eso se va a traducir en algo concreto o si seguirá siendo una potencia que prefiere no ejercerse.
Porque hasta ahora, la señal que dieron fue clara: el pragmatismo local aplastó cualquier atisbo de coherencia ideológica nacional.
💰 La tasa del escándalo silencioso: cómo LLA apoyó lo que Milei nunca hubiera firmado
Acá está la madre de todas las contradicciones. El gobierno nacional de Milei bajó línea clara en materia de cargas impositivas: reducir el peso del Estado sobre el contribuyente, eliminar tasas, bajar presión fiscal. Es, si se quiere, el núcleo duro del discurso libertario. No es interpretable. No es ambiguo.
Y sin embargo, La Libertad Avanza en Zárate apoyó el cobro de tasas municipales a través de los servicios públicos. Un esquema que, para quien no lo tenga presente, consiste en hacer pagar al vecino tributos municipales de alumbrado público atados a su factura de luz, sin que pueda objetarlos por separado. El tributo te llega camuflado entre los números de una boleta que tenés que pagar sí o sí. Muy libertario todo.
¿Alguien les preguntó a los concejales zarateños de LLA cómo se concilia eso con la doctrina oficial de su partido nacional? Silencio. La respuesta que no existe suele ser la más elocuente.
📄 El Manifiesto Próximo Paso y su onda expansiva zarateña
Volvamos al domingo y al manifiesto del PRO. El texto es, en su fondo, una declaración de independencia parcial: el PRO le dice al gobierno de Milei que lo acompaña en el rumbo económico, pero que no está dispuesto a aplaudir la soberbia, la falta de ejemplaridad y el doble estándar en los sacrificios. El caso Adorni es el disparador inmediato, pero la tensión viene de más lejos: Milei humilló a Macri en la cena de la Fundación Libertad con unas filminas sobre la gestión 2015-2019, y el ex presidente no se olvidó.
¿Qué pasa en Zárate con todo esto? El PRO local no es el PRO de Macri… pero es el de Ritondo, del mismo modo que la LLA de Zárate no es exactamente la LLA de Karina Milei… pero es la Sebastián Pareja. Pero la política local no vive en una campana de vidrio. La señal que manda el nivel nacional tarde o temprano se filtra hacia los distritos.
Y la señal que llegó el domingo es potente: el PRO le dijo públicamente a LLA que ya no está en modo aplausos automáticos.
🎭 Tres escenarios para LLA en el Concejo zarateño
A partir de acá, el análisis puede bifurcarse en varias direcciones. Veamos los escenarios más plausibles.
Escenario 1: La sumisión cómoda (el más probable a corto plazo)
LLA sigue haciendo exactamente lo que hizo hasta ahora: acompañar al Ejecutivo de Matzkin en lo que haga falta y evitar cualquier confrontación que le cueste capital político local. Este camino tiene su lógica: cuatro concejales siguen siendo una bancada minoritaria y con las elecciones de 2027 en el horizonte, agitar el avispero no parece el movimiento más inteligente para quien quiere crecer. Bajo este escenario, el Manifiesto Próximo Paso no cambia nada en Zárate. Es ruido de Buenos Aires que no llega al Concejo Deliberante.
El problema con esta opción es ideológico, aunque a esta altura del partido uno se pregunta si eso importa. Un partido que se presenta como rupturista y termina siendo el puntero más disciplinado del intendente de turno tiene un problema de relato que no va a poder sostener indefinidamente.
Escenario 2: La oposición crítica selectiva (el más interesante)
LLA empieza a construir un perfil propio. No rompe con Matzkin de manera frontal, pero empieza a marcar diferencias en temas concretos donde la contradicción con su doctrina nacional es más difícil de sostener. El tema de las tasas encubiertas, por ejemplo, es un terreno donde podrían recuperar algo de coherencia. También podrían empezar a pedir más transparencia en áreas donde el municipio ha sido históricamente opaco, algo que documentamos acá en reiteradas oportunidades.
Este escenario supone que alguien dentro de LLA Zárate está pensando estratégicamente y se da cuenta de que si no se diferencian ahora, en 2027 van a llegar sin identidad propia. Que eso ocurra es posible. Que ya esté ocurriendo es otra pregunta.
Escenario 3: La oposición que cuestiona el status quo (el más improbable, pero el más honesto)
LLA decide que tiene cuatro concejales y los usa en serio. Cuestiona las SAPEM que no rinden cuentas. Interpela al Ejecutivo por los subsidios que se van sin control. Pregunta por los contratos de personal en condiciones de precariedad laboral que ya señalamos. Exige que el presupuesto municipal sea algo más que un ejercicio de contabilidad creativa.
Sería, en términos de análisis político, lo más cercano a una ruptura real. Y la carta del PRO, que marca que ya no hay adhesión incondicional al rumbo libertario, podría ser el catalizador que acelere esa decisión.
¿Va a pasar? Honestamente, no hay señales de que esté pasando. Pero la posibilidad existe.
🔭 Lo que el PRO rompió (y LLA tendrá que responder)
Hay una pregunta que queda flotando después del Manifiesto Próximo Paso y que los concejales libertarios zarateños tarde o temprano van a tener que responder, aunque sea implícitamente: ¿Del lado de quién están cuando el PRO y LLA se miran de reojo?
Porque en Zárate, el PRO es parte del mismo entramado de poder municipal que LLA viene acompañando. Si el PRO nacional empieza a hacer oposición al gobierno de Milei, ¿qué hace el bloque libertario local con los socios del PRO en el municipio? ¿Los abraza más fuerte porque comparten el intendente? ¿O empieza a mirarlos con la misma desconfianza con la que Macri mira a Milei?
La física política tiene sus propias leyes de gravitación. Cuando dos masas que estaban orbitando juntas empiezan a separarse, todo lo que estaba en el medio siente la fuerza. LLA en Zárate está en el medio. Con cuatro concejales y sin una identidad propia todavía consolidada, están exactamente donde no querés estar cuando los grandes empiezan a tirar para lados distintos.
El Manifiesto Próximo Paso no les habla directamente a ellos. Pero les llegó igual.
📍 El momento en que el pragmatismo tiene un costo
Hasta acá, LLA Zárate pudo hacer malabares. Apoyar tasas municipales que contradicen su plataforma nacional. Guardar silencio sobre irregularidades que en otro contexto habrían sido bandera de campaña. Acompañar al Ejecutivo en votaciones donde el resultado ya estaba cantado de antemano. Todo eso se puede hacer cuando la coalición nacional está quieta y nadie te pide que te posiciones.
Pero el domingo Macri movió una ficha. Y cuando los tableros se mueven, todos los jugadores tienen que decidir si se quedan en el lugar que estaban o aprovechan para moverse también.
La gran paradoja zarateña es la siguiente: LLA, que a nivel nacional llegó al gobierno prometiendo romper con la política de siempre, terminó siendo en Zárate el aliado más predecible que tuvo Matzkin. Más disciplinados que el PRO, más silenciosos que el radicalismo, más funcionales al statu quo que cualquiera de las fuerzas que venían antes.
Con cuatro concejales y un clima político nacional que empieza a cambiar de temperatura, esta podría ser la última oportunidad de hacer algo distinto antes de que en 2027 les pregunten qué hicieron con el poder que tuvieron.
La respuesta que den o dejen de dar en los próximos meses va a definir si La Libertad Avanza en Zárate fue realmente una alternativa o apenas otro verso más en el largo cancionero de la política municipal de siempre.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
