El Ejecutivo municipal quiere un leasing millonario para comprar maquinaria vial. La cotización está vencida, no especifica qué se compra, y compromete la coparticipación por tres años. Bienvenidos al ‘déficit cero’ zarateño. 🚜💸
En la última sesión del Concejo Deliberante ingresó el Expediente 92/26: el Departamento Ejecutivo 
El parque vial está destruido, dice el mismo que lo gestionó
El Secretario de Obras, Mantenimiento y Servicios Públicos, Sergio Agostinelli, fundamenta el pedido con una descripción que, la verdad, no deja de tener su cuota de involuntaria honestidad: el parque vial municipal está, según sus propias palabras, ‘con equipo obsoleto en el tiempo, excedidos en sus horas de servicio y los cuales requieren sucesivas reparaciones las cuales traen horas operativas caídas’.

Lo que Agostinelli no menciona, y que quizás valdría la pena que alguien le pregunte, es ¿Cuántas de las horas detalladas de uso se utilizaron durante la presente gestión? ¿Cuánto tiempo lleva esa maquinaria en ese estado y qué hizo la actual gestión, a su cargo, para su mantenimiento? Pero bueno, no nos pongamos exigentes.
La solicitud es para dos retroexcavadoras, dos minicargadoras y dos camiones, y alcanza, según sus propias palabras, únicamente a la ciudad de Zárate. El resto del distrito que se arregle como pueda.
Suerte esquiva la del interior municipal, que sigue sin aparecer en las prioridades del Ejecutivo.
El expediente que no dice qué compra

Y sin embargo, el articulado propuesto autoriza al Ejecutivo a comprometer ‘hasta la suma de PESOS UN MIL MILLÓN ($1.000.000.000,00)’, en contratación directa, ‘para la compra de Maquinaria Vial’. Nada más. Sin especificar qué maquinaria vial. Lo que significa que, con esa autorización genérica en la mano, el Ejecutivo podría comprar prácticamente lo que quiera siempre que entre en la categoría, amplia donde las haya, de ‘maquinaria vial’.
¿El Concejo Deliberante está dispuesto a firmar un cheque en blanco o algo así? Esa es una pregunta que los ediles deberían estar haciéndose antes de votar, no después. 🗳️
Una cotización vencida como garantía de seriedad 😅
Como si la vaguedad del objeto no fuera suficiente, la famosa Cotización 8117/1 que acompaña el expediente está vencida. Sí: el documento que se presenta para darle respaldo técnico a una operación de mil millones de pesos ya no tiene validez. Cuando ingresó en el Concejo Deliberante le quedaban apenas dos días de validez. ¿Esperaban una aprobación exprés? ¿De esas que se realizaban hasta el recambio de concejales? Un detalle menor, al parecer.
Pero lo más jugoso está en las condiciones financieras. El plazo de pago es de 36 meses y la garantía de cumplimiento son nada más y nada menos que los recursos municipales provenientes del Régimen de Coparticipación. El artículo 14 del contrato propuesto no deja lugar a dudas:
‘ARTICULO 14’.- La obligación de pago que asume la Municipalidad será garantizada mediante la autorización del débito de los servicios correspondientes de su cuenta corriente y, en caso de insuficiencia de fondos, autorizará irrevocablemente a Provincia Leasing S.A. a cancelar estos con los fondos provenientes del régimen de coparticipación impositiva o aquel que lo reemplace, aun antes de su acreditación en cuenta corriente. Luego de que se efectivicen las retenciones previstas por ley, se autoriza a Provincia Leasing S.A. a retener las sumas necesarias para cubrir el pago de las amortizaciones, intereses o cualquier otro gasto que se origine con motivo de cubrir el presente leasing.’
Para que quede claro: si el municipio no tiene plata en la cuenta para pagar la cuota, Provincia Leasing S.A. cobra directamente de la coparticipación, antes incluso de que los fondos lleguen a las arcas municipales. Irrevocablemente, dice el texto. Sin posibilidad de marcha atrás.
Estamos hablando de un compromiso de más de trescientos millones de pesos anuales.
Y ese compromiso dura tres años, es decir, más tiempo del que le queda de mandato a la actual gestión.
‘Déficit cero’, dijeron
Llegamos al corazón del problema, y es que este expediente choca de frente con el discurso oficial. En la apertura del período ordinario de sesiones del Concejo Deliberante, el Ejecutivo afirmó, sin pestañear: ‘en materia económica, vamos a defender el déficit cero […] si recaudamos y gastamos eficientemente, nos alcanza.’
Se ve que el leasing, que hay que pagar, no entra en los cálculos del Ejecutivo municipal.
¿Nos alcanza? Aparentemente, no tanto. Porque si alcanzara, ¿para qué el leasing? ¿Para qué comprometer la garantía de tres años de coparticipación si las cuentas están en orden? El leasing, recordemos, no es magia: es trasladar una deuda presente a ejercicios futuros. Es vivir de prestado. Ya no se vive con lo nuestro.
Además, el Departamento Ejecutivo tiene facultades para reasignar partidas presupuestarias. Si esta ‘oportunidad’ no estaba prevista en el presupuesto vigente, y todo indica que no lo estaba, lo cual habla de la negligencia y falta de preparación de Agostinelli, ¿no es posible reasignar recursos internamente sin comprometer la coparticipación? ¿O es que el presupuesto ya no tiene margen ni para eso?
Son preguntas incómodas. El tipo de preguntas que merecen respuesta pública, no discusiones entre cuatro paredes.
¿Quién pagará?
Hay una frase que se le atribuye a Arturo Illia: cuentan que en su lecho de muerte, angustiado por su situación económica personal y familiar, preguntaba con genuina preocupación: ‘¿quién va a pagar todo esto?’ Era un hombre que había sido presidente de la Nación y no tenía con qué afrontar sus gastos. Un tipo íntegro, de otra época.
Nosotros, en Zárate, no tenemos esa incertidumbre. Sabemos perfectamente quién pagará este leasing: los contribuyentes zarateños, durante tres años, con su coparticipación, hayan votado o no a esta gestión, vivan en la ciudad de Zárate o en el resto del distrito.
Y eso, justamente eso, es lo que convierte a este expediente en un asunto que no puede resolverse en silencio. El dinero que se destine al pago de este leasing no podrá usarse para otra cosa: no será para salud, no será para infraestructura, no será para los programas sociales cuyos créditos ya vimos que a veces se reasignan con llamativa creatividad contable.
El Concejo Deliberante tiene, en sus manos, la obligación de analizarlo en profundidad, empezando por pedir información que el expediente directamente no incluye, y de abrir el debate a la ciudadanía. No como gesto simbólico, sino como ejercicio real de representación popular.
Después de todo, para eso están. 🏛️
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
