El desconocimiento que expone la incapacidad
En la entrevista que le hicieran la semana pasada en ‘Va como piña’, el Intendente Marcelo Matzkin afirmó categóricamente: ‘cuando vos superás los 32 millones de pesos es licitación pública, es así’. No, no es así, Intendente. Esta afirmación no solo demuestra un desconocimiento preocupante de las normativas básicas que debe manejar quien gobierna un Municipio, sino que pone en evidencia la improvisación constante que caracteriza su gestión.
Le recomendamos que cuando tenga tiempo estudie e internalice el Reglamento de Contabilidad que se obtiene en la página web del Honorable Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires.
¿Ignorancia o cinismo calculado?
¿Será que Matzkin no tiene idea de lo que habla? La pregunta cobra relevancia cuando observamos que, apenas días después de esa declaración errónea, el pasado 17 de septiembre firmó el Decreto N° 453/25 autorizando ‘la contratación a celebrarse con la empresa AMERICAN VIAL S.R.L., para la realización de obra pública, por medio de la firma de un contrato de ‘Trabajos de Construcción Vial – Etapa II – 2025’’, en el marco del expediente 4121-4235/2025, por la suma de Pesos Treinta y Cuatro Millones Ciento Veinticuatro Mil Noventa con 15/100 ($34.124.090,15) IVA Incluido.
La contradicción es evidente: ¿Será que Matzkin no tiene idea de lo que firma? Si realmente creyera en lo que declaró públicamente, este decreto debería haber sido tramitado mediante licitación pública. Pero como veremos, la realidad es mucho más compleja y sospechosa.
La realidad normativa que Matzkin desconoce o tergiversa
De hecho, no es cierto lo que dice respecto a que publiquen ‘Este ganó. Este salió primero, este salió segundo, este salió tercero, cuarto o lo que sea’. O es ignorante y no sabe de lo que habla, o sabe y miente deliberadamente. Ambas opciones son igualmente preocupantes para quien debe administrar los recursos públicos de nuestro Distrito.
Además, resulta curioso que celebre cumplir con la ley como si fuera un mérito extraordinario… aunque nada dice de publicar los Expedientes que dan sustento a las normas, y que es donde se desnuda el accionar del gobierno municipal. Aplica aquí lo que decía Enrique Pinti: ‘no hay que aplaudir cuando un político abre una escuela sino cagarlos a patadas en el culo cuando la cierra’. Parafraseando al gran humorista, no debemos aplaudir a Matzkin por cumplir con la ley, hay que denunciar a Cáffaro por no hacerlo. Y aquí surge la pregunta incómoda: ¿Matzkin realmente lo hizo o es cómplice del sistema de opacidad heredado?
Los números reales que evidencian la manipulación
La realidad normativa es clara y contundente. De acuerdo a la Resolución 225/2025 del Ministerio de Gobierno provincial, el límite para compras directas no es de 32 millones de pesos, como afirmó el Intendente, sino de $35.815.159.
Por ello, técnicamente, el Decreto N° 453/25 es legal… pero ¿es legítimo?
Esta pregunta nos lleva, una vez más, al corazón del problema: la diferencia entre lo que está permitido por la ley y lo que es éticamente aceptable para el manejo de los recursos públicos.
Legalidad versus legitimidad: El juego peligroso de las contrataciones
En varias oportunidades hemos abordado la cuestión de la legalidad y la legitimidad y debemos volver sobre el punto, puesto que si bien está ajustada a derecho la firma de esta norma, ello no exime el cuestionamiento de cómo se tensan las situaciones en pos de un provecho que no es explicitado.
Las justificaciones que no justifican
Lo que se especifica en el decreto es que tiene que avanzar con una compra directa porque ‘se solicitó por parte de la Subsecretaría de Mantenimiento y Servicios Públicos la ejecución de trabajos de mantenimiento urbano’ y ‘aquella dependencia manifiesta que no cuenta con los recursos materiales ni humanos para hacer la tarea necesaria’.
Esta justificación revela, por un lado, la incapacidad estructural del municipio para realizar tareas básicas de mantenimiento urbano (una responsabilidad primaria de cualquier gobierno local), y por otro, la conveniencia de mantener esta incapacidad para justificar millonarias contrataciones directas.
Continúa el decreto señalando que ‘la Secretaría de Obras, Mantenimiento y Servicios Públicos, a través de su oficina técnica, constató que efectivamente se requieren los trabajos solicitados y recabó los presupuestos necesarios a tal fin’ y ‘del cotejo de presupuestos surge que el presentado por la empresa American Vial S.R.L es la mejor oferta para la contratación referida’.
La opacidad como método de gobierno
Sin embargo, y aquí está el núcleo del problema, no se publica el cotejo de presupuestos ni, mucho menos, quiénes son las empresas a las que se les pidió que cotizaran y cuáles han sido sus cotizaciones. Empresas que, podemos prejuzgar sin temor a equivocarnos, imaginamos son las mismas que siempre salen beneficiadas de las licitaciones públicas en Zárate.
Esta práctica de opacidad sistemática plantea interrogantes fundamentales:
- ¿Es legítimo que se haga una compra directa por el 95,2% del monto total permitido sin licitación?
- ¿Por qué juegan siempre al límite?
- ¿Por qué no actúan de manera transparente?
- ¿Tan sucio tienen el culo?
Y como siempre que hablamos de culos sucios en Zárate, Agostinelli está en el medio.
El equipo legal: Entre la pericia y la complicidad
El gobierno local tiene muchas falencias, pero si hay algo que poseen es un equipo legal que conoce las normas al detalle y juega todas las pelotas al fleje. Esto no es casualidad: es una estrategia deliberada para maximizar la discrecionalidad en el manejo de los recursos públicos mientras se mantiene una fachada de legalidad.
El problema es que de tanto tirar a la línea, algunas van afuera. Y cuando esto sucede, los costos los pagan los zarateños con su dinero y con la calidad de los servicios públicos. Los funcionarios siempre salen indemnes.
El silencio cómplice del Concejo Deliberante
Mientras tanto, el Concejo Deliberante zarateño mantiene su rol de espectador pasivo ante estas prácticas. Los concejales, que deberían ejercer el control político de la gestión municipal, parecen más preocupados por mantener sus bancas y pasar por caja, que por defender los intereses de los ciudadanos.
Esta complicidad por omisión es tan grave como la discrecionalidad del Ejecutivo. El sistema republicano se basa en la división de poderes y el control mutuo, pero en Zárate pareciera que todos los poderes locales conspiran para mantener la opacidad y la falta de transparencia.
Un patrón que se repite: La continuidad en las formas
Lo más preocupante es que estas prácticas no son nuevas en Zárate. Cáffaro fue un experto y Matzkin, como buen alumno, heredó un sistema de contrataciones discrecionales y, lejos de modificarlo, lo ha perfeccionado. La diferencia con gestiones anteriores no está en los métodos, sino en la sofisticación legal para justificar lo injustificable.
La pregunta que incomoda
La pregunta que debe responderse es si Matzkin representa un cambio real en las formas de gobierno local o simplemente es una continuidad cosmética del mismo sistema de privilegios y opacidad que caracterizó a la administración anterior.
La evidencia sugiere que, más allá de los discursos, las prácticas permanecen inalteradas: contrataciones al límite de la legalidad, falta de transparencia en los procesos, justificaciones endebles para evitar licitaciones públicas y un Concejo Deliberante que mira para otro lado.
Entre la incompetencia y la connivencia
El caso del Decreto N° 453/25 y las declaraciones contradictorias de Matzkin sobre los límites para licitaciones públicas exponen dos escenarios igualmente graves: o el Intendente no conoce las normativas básicas que debe aplicar, o las conoce perfectamente y las manipula según su conveniencia.
En cualquier caso, los zarateños merecemos transparencia, eficiencia y honestidad en el manejo de nuestros recursos. Merecemos un gobierno que no juegue al límite con la legalidad y que no necesite justificar cada decisión con argumentos endebles.
Merecemos, en definitiva, un gobierno que no tenga el culo sucio.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
